La historia de un vistazo:

  • El 1 de abril, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (“Food and Drug Administration”, FDA por sus siglas en inglés) hizo público otro lote de 11.000 documentos de Pfizer. Los datos del ensayo de Pfizer revelan que la inmunidad natural era tan eficaz como la inyección, y que los efectos secundarios de la misma fueron más graves en los menores de 55 años. Dado que el riesgo de COVID grave es drásticamente menor en las personas más jóvenes, un riesgo elevado de efectos secundarios es inaceptable, y la inyección debería haberse restringido a las personas con alto riesgo de COVID grave.
  • La tasa de eventos adversos por dosis para el pinchazo de ARNm de Pfizer, basada en sus propios estudios, es de casi 1 de cada 800, y la tasa de miocarditis es de 10 de cada 100.000 – mucho mayor que la tasa de 2 de cada 100.000 notificada previamente.
  • El formulario de consentimiento de Pfizer especifica que se desconoce el efecto sobre el esperma, los fetos y los niños lactantes. Sin embargo, las autoridades sanitarias y los medios de comunicación han proclamado como un “hecho” que la inyección no afecta a la salud reproductiva ni a la fertilidad y que es perfectamente segura para las mujeres embarazadas y lactantes.
  • Los documentos de Pfizer muestran que no han descartado el riesgo de potenciación dependiente de anticuerpos. La enfermedad potenciada por la vacuna (“Vaccine-associated enhanced disease”, VAED por sus siglas en inglés) está catalogada como un “Riesgo potencial importante”. A fecha de 28 de febrero de 2021, Pfizer tenía 138 casos de sospecha de VAED, 75 de los cuales eran graves, con resultado de hospitalización, discapacidad, consecuencias potencialmente mortales o muerte; un total de 38 casos eran mortales y 65 permanecían sin resolver.
  • Pfizer y la FDA también sabían que personas de todas las edades experimentaban una supresión transitoria de la función inmunitaria durante una semana después de la primera dosis.

Con otro lote de 11.000 documentos de Pfizer, publicado el 1 de abril, las viejas sospechas han ganado un nuevo apoyo. Tal y como informa la copresentadora de “Rising”, Kim Iversen (vídeo a continuación), la primera revelación bomba es que la inmunidad natural funciona, y que Pfizer lo ha sabido siempre.

Los datos del ensayo clínico mostraron que no había diferencias en los resultados entre los que habían pasado una infección previa por COVID y los que se pusieron la vacuna. Ninguno de los grupos experimentó una infección grave. La inmunidad natural también fue estadísticamente idéntica a la inyección en cuanto al riesgo de infección.

Los adultos más jóvenes son más propensos a experimentar efectos secundarios

La segunda revelación es que los efectos secundarios de las inyecciones fueron más graves entre las personas más jóvenes, de 18 a 55 años, que en las mayores de 55 años. (El riesgo de efectos secundarios también aumentaba con las dosis adicionales, por lo que el riesgo era mayor después de la segunda dosis que de la primera).

Como muchos de nosotros hemos dicho todo el tiempo, el riesgo de COVID grave es drásticamente menor en las personas más jóvenes que en las mayores de 60 años, lo que hace que un riesgo elevado de efectos secundarios sea inaceptable.

Como señaló “The Naked Emperor” en Substack, “con una vacuna que está produciendo reacciones y eventos adversos más frecuentes y más graves en individuos más jóvenes, la vacuna debería haberse restringido a aquellos que realmente estaban en riesgo de COVID-19 grave.”

 

Los documentos de Pfizer muestran una alta tasa de miocarditis

Curiosamente, la documentación de Pfizer también incluye información médica que los principales medios de comunicación y los verificadores de datos han etiquetado como información errónea o desinformación.

Un formulario de consentimiento pediátrico enumera varios posibles efectos secundarios, incluida una tasa de miocarditis de 10 por cada 100.000, mucho mayor que la tasa de 1 por cada 50.000 (es decir, 2 por cada 100.000) que se había comunicado anteriormente.

También sabemos que la miocarditis es mucho más frecuente en los varones jóvenes, por lo que para ellos el riesgo es significativamente mayor que 10 de cada 100.000, ya que constituyen el grueso de estas lesiones.

Se desconocen los efectos sobre la salud reproductiva

El formulario de consentimiento también especifica que se desconoce el efecto sobre el esperma, los fetos y los niños lactantes. Sin embargo, las autoridades sanitarias y los medios de comunicación han proclamado como un “hecho” que la inyección no afecta a la salud reproductiva ni a la fertilidad y que es perfectamente segura para las mujeres embarazadas y lactantes.

Si un efecto es desconocido, por definición no se puede afirmar que no sea dañino. Si lo hace, está mintiendo, simple y llanamente, y la directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la Dra. Rochelle Walensky, no es más un ejemplo de una de la larga lista de personas culpables de hacerlo.

Ha asegurado en repetidas ocasiones que la inyección no supone ningún riesgo para la salud de las mujeres embarazadas o sus bebés. Aquí está Walensky en mayo de 2021:

Y aquí está, en octubre de 2021, todavía afirmando que no hay riesgos.

Asimismo, en agosto de 2021, cuando se autorizó el Comirnaty, el Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, afirmó que la vacuna COVID era segura durante el embarazo:

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (“American College of Obstetricians and Gynecologists”, ACOG por sus siglas en inglés) también hace declaraciones definitivas sobre la seguridad, afirmando que “la vacunación puede realizarse en cualquier trimestre, y se debe hacer hincapié en la recepción de la vacuna lo antes posible para maximizar la salud materna y fetal.”

Sin embargo, incluso el prospecto de Comirnaty afirma que “los datos disponibles sobre Comirnaty administrado a mujeres embarazadas son insuficientes para informar sobre los riesgos asociados a la vacuna en el embarazo.”

No se ha descartado la potenciación dependiente de anticuerpos

Muchos de los que han advertido sobre la posibilidad de que las inyecciones de ARNm provoquen una potenciación dependiente de anticuerpos (“antibody-dependent enhancement”, ADE por sus siglas en inglés) -situación en la que uno acaba siendo más susceptible de contraer una infección grave de lo que hubiera sido en caso contrario- han sido desprestigiados y demonizados por los medios de comunicación y etiquetados como divulgadores de desinformación.

Sin embargo, el propio formulario de consentimiento de Pfizer dice claramente: “Aunque no se ha visto hasta la fecha, todavía no se puede descartar que la vacuna estudiada pueda hacer más grave una enfermedad posterior de COVID-19”. Como señaló Iversen, si la ADE no fuera realmente motivo de preocupación, el formulario de consentimiento no la incluiría. Sin embargo, ahí está.

La enfermedad potenciada por la vacuna (VAED) también aparece como un “Riesgo potencial importante” en la Tabla 5 de la página 11 de un documento llamado” 5.3.6 Análisis acumulativo de informes de eventos adversos posteriores a la autorización”.

Hasta el 28 de febrero de 2021, Pfizer tenía 138 casos de sospecha de VAED, 75 de los cuales eran graves, con resultado de hospitalización, discapacidad, consecuencias potencialmente mortales o muerte; un total de 38 casos resultaron ser letales y 65 quedaron sin resolver.

Además, como señala el “Daily Expose”, “los ensayos clínicos de fase 3 están diseñados para descubrir efectos secundarios frecuentes o graves antes de que se apruebe el uso de una vacuna, incluidos las ADE. Pero aquí radica el problema, [porque] ninguna de las vacunas COVID-19 ha completado los ensayos de fase 3”.

El ensayo de fase 3 de Pfizer debe finalizar el 8 de febrero de 2024, ¡dentro de casi dos años! A pesar de ello, Pfizer concluyó en su presentación ante la FDA que “ninguno de los 75 casos podía considerarse definitivamente como VAED”.

“[C]ómo es posible que no lleguen a la conclusión definitiva de que el VAED fue el culpable cuando el 75% de los casos confirmados de “fallo de la vacunación” que se les comunicaron eran enfermedades graves que provocaron hospitalizaciones, discapacidades y consecuencias mortales”, se pregunta el “Daily Expose”.

Pfizer sabía de la inmunosupresión

Otra declaración reveladora que se encuentra en los documentos es la siguiente:

“La evaluación del laboratorio clínico mostró una disminución transitoria de los linfocitos que se observó en todos los grupos de edad y de dosis después de la dosis 1, que se resolvió en aproximadamente una semana …”

“En otras palabras, Pfizer sabía que en la primera semana después de la inyección, las personas de todas las edades experimentaban una inmunosupresión transitoria, o dicho de otro modo, un debilitamiento temporal del sistema inmunitario, tras la primera dosis.

“Como señaló Iversen, esto puede haber sesgado las tasas de infección, ya que las personas no se consideraron parcialmente vacunadas hasta 14 días después de su primera inyección, y oficialmente totalmente vacunadas dos semanas después de la segunda dosis.

“Si las personas son susceptibles de infectarse durante esa primera semana, pero se cuentan como no vacunadas durante ese tiempo, esto hace que parezca que los no vacunados son más propensos a la infección, cuando eso simplemente no es cierto. El propio ensayo de Pfizer mostró que la infección fue significativamente más común en el grupo de la vacuna que en el grupo del placebo -409 frente a 287- en los primeros siete días de la inyección.

Los vacunados tienen más probabilidades de morir de COVID

El hecho de que Pfizer y la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos fueran conscientes de que la vacuna causaba inmunosupresión es incriminatorio, ahora que los datos del gobierno del Reino Unido muestran que, en comparación con los no vacunados, los que han recibido dos dosis tienen:

  • Hasta tres veces más probabilidades de ser diagnosticado con COVID-19
  • Dos veces más probabilidades de ser hospitalizado con COVID-19
  • Tres veces más probabilidades de morir de COVID-19

Los documentos de Pfizer admiten que hubo un descenso temporal de la función inmunitaria después de la primera dosis, pero los datos del mundo real que muestran un mayor riesgo de infección grave y de muerte debido a COVID entre los que recibieron una doble inyección sugieren que el ADE también puede estar en funcionamiento más adelante.

El siguiente gráfico, creado por el “Daily Expose”, utilizando los datos del Informe de Vigilancia de Vacunas (“Vaccine Surveillance Report”) de la UKHSA (“UK Health Security Agency”) de la semana 13 de 2022 (páginas 40 y 45), revela quién tiene más probabilidades de contraer COVID. Y la tasa de infección de los triplemente vacunados es aún mayor que la de los doblemente vacunados.

El siguiente gráfico fue creado por el “Daily Expose16” utilizando los datos de las páginas 41 y 45, comparando las tasas de hospitalización por COVID.

Y, por último, hay una comparativa de las tasas de mortalidad, basada en las páginas 44 y 45 del informe de vigilancia de vacunas de la UKHSA correspondiente a la semana 13 de 2022. Cualquier persona mayor de 40 años que se haya vacunado dos veces tiene ahora más probabilidades de morir de COVID que una persona de la misma edad que no se haya vacunado.

Eficacia negativa de la vacuna en el mundo real

El “Daily Expose” continúa calculando y haciendo gráficos de la tasa de efectividad en el mundo real de la inyección de COVID, y es las noticias son nefastas:

“Si las tasas por 100.000 son más altas entre los vacunados, que lo son, esto significa que las inyecciones de COVID-19 están demostrando tener una eficacia negativa en el mundo real.

“Y utilizando la fórmula de eficacia de las vacunas de Pfizer podemos descifrar con precisión cuál es la eficacia real entre cada grupo de edad.

“La fórmula de la vacuna de Pfizer: Tasa de no vacunados por 100k – Tasa de vacunados por 100k / Tasa de no vacunados por 100k x 100 = Eficacia de la vacuna …

“Estos datos muestran que todas las personas mayores de 18 años que se vacunan dos veces tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de infectarse, con una efectividad de la vacuna de menos 87% entre las personas de 18 a 29 años, y de menos 178% entre los mayores de 80 años.

“[L]as personas mayores de 30 años que se vacunan dos veces tienen entre 0,2 y 2 veces más probabilidades de ser hospitalizadas, con una efectividad de la vacuna de menos-1% entre las personas de 30 a 39 años, y de menos-76% entre los mayores de 80 años.

“El siguiente gráfico muestra la eficacia contra la muerte en el mundo real de la vacuna COVID-19 entre la población doblemente vacunada en Inglaterra, basándose en las tasas de mortalidad proporcionadas anteriormente …

“[L]as personas de más de 40 años que se vacunan dos veces tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de morir de COVID-19, con una efectividad de la vacuna de menos-90% entre las personas de 30 a 39 años, y de menos-156% entre los mayores de 80 años”.

Pfizer contrató a 600 personas para procesar una carga de informes sin precedentes

Durante los dos últimos años, hemos estado pendientes del Sistema de Notificación de Efectos Adversos de las Vacunas (VAERS) de los Estados Unidos, sacudiendo la cabeza con incredulidad mientras las cifras se disparaban por centenares cada semana, superando rápidamente las lesiones de todas las demás vacunas combinadas en los últimos 32 años.

Hasta el 25 de marzo, había 1.205.753 informes relacionados con la vacuna COVID, que incluían 145.781 hospitalizaciones y 26.396 muertes. No ha habido ningún producto médico en la historia moderna que pueda comparársele. Nada ha sido tan perjudicial y letal como estas inyecciones experimentales.

En un lote anterior de documentos, supimos que Pfizer recibió 42.086 informes de casos que contenían un total de 158.893 eventos en los primeros tres meses de la puesta en marcha. En ese comunicado, el número de dosis enviadas fue ocultado, pero en el comunicado del 1 de abril, se dejó sin ocultar, lo que significa que ahora podemos calcular la tasa de eventos adversos notificados a Pfizer en esos primeros tres meses.

Entre diciembre de 2020 y finales de febrero de 2021, Pfizer envió 126.212.580 dosis de su inyección de ARNm por todo el mundo. Dividido entre 158.000 efectos secundarios, obtenemos una tasa de eventos adversos por dosis de casi 1 de cada 800, lo que es una absolutamente irresponsable.

Ahora también tenemos documentación que muestra que Pfizer, a finales de febrero de 2021, había contratado a 600 empleados adicionales a tiempo completo para procesar la afluencia sin precedentes de informes de eventos adversos, y predijeron que a finales de junio de 2021, terminarían contratando a más de 1.800.

Al final, el pinchazo de COVID pasará a la historia como la mayor fechoría médica jamás ocurrida con la participación voluntaria tanto de las compañías farmacéuticas como de las agencias reguladoras. Y no hay un final a la vista.

En marzo, la FDA siguió adelante y autorizó las dosis 4 y 5, basándose en un estudio previo, que descubrió que una cuarta inyección de Moderna era un 11% efectiva y causaba efectos secundarios en el 40% de los receptores, y una cuarta inyección de Pfizer era un 30% efectiva y causaba efectos secundarios en el 80% de las personas.

No estoy seguro de lo que se necesita para que esta pesadilla de la salud pública termine y para que las partes responsables rindan cuentas por su negligencia criminal, pero aparentemente, aún no hemos alcanzado la masa crítica de indignación.

Publicado originalmente en Mercola.