Los datos publicados hoy por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (“Centers for Disease Control and Prevention”, CDC por sus siglas en inglés) mostraron que entre el 14 de diciembre de 2020 y el 3 de septiembre de 2021 se notificaron al Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas (“Vaccine Adverse Event Reporting System”, VAERS por sus siglas en inglés) un total de 675.593 eventos adversos tras las vacunas COVID. Los datos incluían un total de 14.506 informes de muertes, un aumento de 595 respecto a la semana anterior.

En el mismo periodo de tiempo se registraron 88.171 informes de lesiones graves, incluidos los informes de muertes, lo que supone un aumento de 2.200 en comparación con la semana anterior.

Excluyendo los “informes extranjeros” presentados en el VAERS, entre el 14 de diciembre de 2020 y el 3 de septiembre de 2021 se notificaron en Estados Unidos 539.473 eventos adversos, incluyendo 6.577 muertes y 41.840 lesiones graves.

De las 6.577 muertes registradas en EE.UU. hasta el 3 de septiembre, el 12% se produjeron en las 24 horas siguientes a la vacunación, el 18% se produjeron en las 48 horas siguientes a la vacunación y el 31% se produjeron en personas que experimentaron un inicio de síntomas en las 48 horas siguientes a la vacunación.

En Estados Unidos, se habían administrado 373,2 millones de dosis de la vacuna COVID hasta el 3 de septiembre. Esto incluye: 212 millones de dosis de Pfizer, 146 millones de dosis de Moderna y 14 millones de dosis de Johnson & Johnson (J&J).

Los datos proceden directamente de los informes presentados al VAERS, el principal sistema financiado por el gobierno para notificar las reacciones adversas a las vacunas en los Estados Unidos.

Cada viernes, el VAERS hace públicos todos los informes de lesiones por vacunas recibidos hasta una fecha determinada, normalmente una semana antes de la fecha de publicación. Los informes enviados al VAERS requieren una investigación más profunda antes de poder confirmar una relación causal.

Los datos de esta semana en Estados Unidos para los jóvenes de 12 a 17 años muestran:

  • 19.015 eventos adversos totales, incluyendo 1.132 calificados como graves y 19 muertes notificadas. Dos de las 19 muertes fueron suicidios. La muerte más reciente se refiere a un informe de dos pacientes [VAERS I.D. 1655100] que murieron después de su segunda dosis de Pfizer, incluyendo una mujer de 13 años. Otras muertes recientes notificadas incluyen la de un chico de 15 años (VAERS I.D. 1498080), que ya había tenido COVID, se le diagnosticó una miocardiopatía en mayo de 2021 y murió cuatro días después de recibir su segunda dosis de la vacuna de Pfizer, el 18 de junio, cuando se desplomó en el campo de fútbol y entró en taquicardia ventricular; y una niña de 13 años (VAERS I.D. 1505250) que falleció tras sufrir una afección cardíaca después de recibir su primera dosis de Pfizer.
  • 2.810 informes de anafilaxia entre jóvenes de 12 a 17 años, con el 99% de los casos
    atribuido a la vacuna de Pfizer.
  • 469 informes de miocarditis y pericarditis (inflamación del corazón) con 462 casos atribuidos a la vacuna de Pfizer.
  • 101 informes de trastornos de coagulación de la sangre, con todos los casos atribuidos a Pfizer.

Los datos del VAERS de Estados Unidos de esta semana, del 14 de diciembre de 2020 al 3 de septiembre de 2021, para todos los grupos de edad combinados, muestran:

Biden anuncia un amplio mandato de vacunación contra el COVID dirigido a los no vacunados

Tal y como ha informado hoy viernes “The Defender”, el presidente Biden ha ordenado la imposición de nuevos requisitos federales de vacunación contra el COVID para hasta 100 millones de estadounidenses -incluidos los empleados del sector privado, los trabajadores de la sanidad y los contratistas federales- y ha amenazado con imponer miles de multas a las empresas que no los cumplan.

En su discurso, Biden no contempló ninguna excepción para los millones de estadounidenses con inmunidad natural, y no mencionó las exenciones para aquellos con condiciones médicas o con sinceras creencias religiosas.

El plan de Biden impone las vacunas COVID, o las pruebas semanales obligatorias, a todos los empresarios con más de 100 empleados. Las vacunas serán obligatorias para todos los trabajadores federales y los contratistas del gobierno, sin que a ellos se les permita la realización de pruebas semanales.

El plan de Biden también exige que se vacune a 17 millones de trabajadores sanitarios de los hospitales participantes en Medicare y Medicaid y de otros centros sanitarios.

El presidente de “Children’s Health Defense”, Robert F. Kennedy, Jr. y defensor de la seguridad de las vacunas desde hace mucho tiempo, dijo que la medida de Biden “para forzar la obediencia universal a una intervención médica no deseada, ineficaz y potencialmente peligrosa es anticientífica, antidemocrática y antiamericana”.

Una mujer de 30 años desarrolla trastornos neurológicos tras la vacuna de Pfizer

“The Defender” esta semana publicó un artículo sobre Dominique De Silva, una mujer de 30 años que desarrolló graves complicaciones neurológicas, dolor y, en ocasiones, incapacidad para caminar, tras su primera dosis de la vacuna COVID de Pfizer.

En una entrevista exclusiva, Dominique dijo que se vacunó porque sólo tiene a su madre y quería protegerla a ella y a sus seres queridos. El 18 de marzo, ella y su ahora marido recibieron su primera y única dosis de Pfizer. Posteriormente desarrolló una serie de síntomas, entre ellos cambios en la visión, que progresaron rápidamente en el transcurso de varias semanas.

Después de ver a numerosos médicos, algunos de los cuales dijeron que sus síntomas estaban “en su cabeza”, Dominique fue diagnosticada con síndrome de taquicardia ortostática postural (“postural orthostatic tachycardia syndrome”, POTS por sus siglas en inglés), una afección que no tenía antes de ser vacunada, y de autoinmune polirradiculoneuropatía desmielinizante crónica: un tipo poco frecuente de trastorno autoinmune en el que el organismo ataca las cubiertas de grasa de las fibras que aíslan y protegen los nervios. También le encontraron neuropatía y anomalías en el escáner cerebral.

Según los datos más recientes del VAERS, se han registrado 14.873 informes totales de distonía, temblores distónicos, trastornos neurodegenerativos, síntomas neurológicos, neuropatía, polineuropatía y temblores tras la vacunación con COVID.

Los CDC cambian la definición de vacuna para que “no se pueda interpretar que las vacunas son 100% efectivas”

Los CDC revisaron su definición de vacuna y vacunación en su sitio web, rebajando la definición de “vacuna” de un producto que produce inmunidad a una preparación para la protección. La agencia dijo que la nueva definición es “más transparente” y no puede ser malinterpretada.

Aunque se han producido ligeros cambios en la redacción de la definición de “vacuna” en el sitio web de los CDC, éstos no han afectado a la definición general”, dijo un portavoz de los CDC a “The Epoch Times” por correo electrónico.

“La definición anterior en Immunization Basics | CDC podría interpretarse como que las vacunas son 100% efectivas, lo que nunca ha sido el caso de ninguna vacuna, por lo que la definición actual es más transparente, y también describe las formas en que las vacunas pueden ser administradas”, dijo el portavoz.

Desde 2015 hasta el 31 de agosto, una vacuna se definía como “un producto que estimula el sistema inmunitario de una persona para que produzca inmunidad frente a una enfermedad específica, protegiéndola de dicha enfermedad” y la vacunación era “el acto de introducir una vacuna en el organismo para producir inmunidad frente a una enfermedad específica”.

Las versiones anteriores de una definición de vacuna también incluían la “inmunidad” en su definición.

La nueva definición de la vacuna dice ahora: “Una preparación que se utiliza para estimular la respuesta inmunitaria del cuerpo contra las enfermedades”, mientras que la vacunación es “el acto de introducir una vacuna en el cuerpo para producir protección contra una enfermedad específica”.

El representante Thomas Massie (republicano de Kentucky) respondió a la noticia en un tuit, diciendo a sus seguidores que comprobaran la evolución de la definición de “vacunación” de los CDC y señalando que la agencia ha estado “ocupada con el Ministerio de la Verdad.”

Los NIH conceden 1,67 millones de dólares para estudiar la posible relación entre los trastornos menstruales y las vacunas COVID

Cinco instituciones explorarán los posibles vínculos entre las vacunas COVID y las irregularidades menstruales después de que los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) concedieran cinco subvenciones suplementarias de un año de duración por un total de 1,67 millones de dólares para explorar los posibles vínculos entre las vacunas COVID y los cambios menstruales.

El estudio, de un año de duración, hará un seguimiento inicial de entre 400.000 y 500.000 participantes no vacunadas para observar los cambios que se producen tras cada dosis. Los investigadores evaluarán la prevalencia y la gravedad de los cambios posteriores a la vacunación en las características menstruales, como son el flujo, la duración del ciclo, el dolor y otros síntomas.

Los análisis tendrán en cuenta otros factores que pueden afectar a la menstruación -como el estrés, los medicamentos y el ejercicio- para determinar si los cambios son atribuibles a la vacunación.

El NIH tuvo conocimiento en abril de que miles de mujeres informaron de cambios en sus ciclos menstruales después de la vacunación con COVID, incluida la ausencia de períodos, irregularidad en los periodos y periodos más abundantes. El efecto de las vacunas COVID sobre los ciclos menstruales no se evaluó en los ensayos clínicos.

Según los datos más recientes del VAERS, entre el 14 de diciembre de 2020 y el 3 de septiembre de 2021 ha habido 8.184 informes totales de trastornos menstruales después de la vacunación con una vacuna COVID.

Más de 100 jóvenes enviados al hospital por problemas cardíacos relacionados con la vacuna

Un informe publicado la semana pasada por “Public Health Ontario” (PHO) mostró que la incidencia de inflamación del corazón tras la vacunación con ARNm era significativamente más frecuente en los jóvenes.

Hasta el 7 de agosto, había 106 incidentes de miocarditis y pericarditis en personas menores de 25 años en Ontario, algo más de la mitad del total de estos incidentes. Hubo 31 casos en el grupo de edad de 12 a 17 años y 75 casos en el de 18 a 24 años.

La tasa de notificación de inflamación del corazón en las personas de 18 a 24 años fue siete veces mayor con Moderna que con Pfizer.

Desde el inicio del programa de inmunización contra la COVID en Ontario, el 13 de diciembre, se han registrado un total de 314 informes de miocarditis o pericarditis tras recibir las vacunas contra la COVID de ARNm, 202 visitas a los servicios de urgencias en todos los grupos de edad, 146 hospitalizaciones y tres casos con ingreso en la UCI.

187 días y contando, los CDC ignoran las consultas de “The Defender”

Según el sitio web de los CDC, “los CDC hacen un seguimiento de cualquier informe de muerte para solicitar información adicional y saber más sobre lo ocurrido y determinar si la muerte fue consecuencia de la vacuna o no.”

El 8 de marzo, “The Defender” se puso en contacto con los CDC con una lista de preguntas por escrito sobre las muertes y lesiones registradas relacionadas con las vacunas COVID. Hemos intentado repetidamente, por teléfono y correo electrónico, obtener una respuesta a nuestras preguntas.

A pesar de las múltiples comunicaciones telefónicas y por correo electrónico con muchas personas del CDC, y a pesar de que se nos dijo que nuestra solicitud estaba en el sistema y que alguien respondería, todavía no hemos recibido respuesta a ninguna de las preguntas que presentamos. Han pasado 187 días desde que enviamos nuestro primer correo electrónico a los CDC solicitando información.

“Children’s Health Defense” pide a cualquier persona que haya experimentado una reacción adversa a cualquier vacuna, que presente un informe siguiendo estos tres pasos.