Habiendo más de 40 millones de estadounidenses que ya han recibido al menos la primera dosis de la vacuna Pfizer o Moderna, una tercera dosis puede ser necesaria para prevenir la propagación de nuevas variantes de la enfermedad, dijo Bill Gates a CBS News el martes.

Los comentarios de Gates se producen en medio de la creciente preocupación de que las vacunas actuales no sean eficaces contra las variantes brasileñas y sudafricanas más contagiosas.

Pfizer y Moderna han declarado que sus vacunas son 95% y 99% efectivas, respectivamente, contra la cepa inicial de COVID. Sin embargo, algunos científicos han cuestionado esas declaraciones. Además, la Organización Mundial de la Salud y las empresas de vacunas han reconocido que las vacunas no impiden que las personas se infecten con COVID o la transmitan, sino que sólo son eficaces para reducir los síntomas.

Gates le dijo a CBS Evening News:

“El debate ahora es ¿sólo necesitamos obtener una cobertura súper alta de la vacuna actual, o necesitamos una tercera dosis que sea igual, o necesitamos una vacuna modificada?”

Las compañías de vacunas estadounidenses están estudiando hacer modificaciones, a las que Gates se refiere como “ajustes”.

Las personas que se han puesto dos vacunas pueden necesitar una tercera inyección y las personas que aún no han sido vacunadas necesitarían la vacuna modificada, explicó Gates. Cuando se le preguntó si la vacuna contra el coronavirus sería similar a la vacuna contra la gripe,que requiere refuerzos anuales, Gates no pudo descartarlo. Hasta que el virus sea erradicado de todos los seres humanos, dijo Gates, pueden ser necesarias inyecciones adicionales en el futuro.

“AstraZeneca en particular tiene un desafío con la variante”, explicó Gates. “Y los otros dos, Johnson & Johnson y Novavax, son un poco menos eficaces, pero lo suficientemente eficaces como para sacarlos lo más rápido posible mientras estudiamos esta idea de ajustar la vacuna”.

La Fundación Bill & Melinda Gates está financiando los estudios que se están llevando a cabo en Brasil y Sudáfrica, dijo CBS News. La fundación también ha invertido en las vacunas AstraZeneca, Johnson & Johnson y Novavax, que se están probando contra las nuevas variantes. Una vez aprobada la vacuna AstraZeneca, la Iniciativa de la Alianza Mundial para las Vacunas o GAVI, fundada por Gates, la distribuirá a nivel mundial.

“Gates continúa moviendo los postes de meta”, dijo Robert F. Kennedy, Jr., presidente y asesor legal jefe de ‘Children’s Health Defense’. “Mientras tanto, las estrategias que él y otros han promovido están borrando la economía global, demoliendo a la clase media, haciendo a los ricos más ricos y censurando a los defensores de la seguridad de las vacunas, como yo”.

Kennedy dijo que el enfoque exclusivo en las vacunas ha impedido el tipo de progreso necesario para abordar y recuperarse realmente de la pandemia:

“Desde el principio de la pandemia, las personas con la mente clara que están familiarizadas con los desafíos inherentes al modelo vacunal han entendido que el camino para salir de la crisis requeriría múltiples pasos. Esas medidas tendrían que incluir el desarrollo y/o la identificación de fármacos terapéuticos, el intercambio de información entre los médicos para perfeccionar modelos de tratamiento mejorados que lleguen a reducir las tasas de mortalidad por infecciones hasta estar por debajo de las de la gripe, y el tipo de inmunidad de rebaño de amplio espectro y a largo plazo que protege contra cepas mutantes y que sólo se deriva de una infección natural.”

En cambio, Gates y los fabricantes de vacunas están proponiendo toda una vida de dosis de refuerzo, apoyando pruebas insuficientes para determinar la seguridad de las vacunas y no están abordando el monitoreo inadecuado de las lesiones causadas por las vacunas, dijo Kennedy.