La Ley de Servicios Digitales (“Digital Services Act”, DSA por sus siglas en inglés) de la Unión Europea y la propuesta de Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido son algunas de las últimas políticas gubernamentales diseñadas para responsabilizar a las empresas de redes sociales de la incitación al odio y la “desinformación”publicada por los usuarios.
Los expertos entrevistados por “The Defender” expresaron su preocupación por el potencial de que estas normativas -en Estados Unidos y en el extranjero- se conviertan en una pendiente resbaladiza que, bajo el pretexto de “combatir la desinformación”, asfixien la difusión de información que se considera inconveniente para los gobiernos y otros actores poderosos.
Como informa “The Defender”, en Estados Unidos estas propuestas incluyen una “junta de desinformación” gubernamental y un proyecto de ley pendiente en el Congreso, la Ley de Supervisión y Seguridad de los Servicios Digitales (“Digital Services Oversight and Safety Act”).
Según los expertos, la nueva normativa de la UE puede tener repercusiones de gran alcance más allá de Europa.
Michael Rectenwald, autor de “Google Archipelago: El gulag digital y la simulación de la libertad” (“Google Archipelago: The Digital Gulag and the Simulation of Freedom”), dijo que puede prever un futuro en el que estas regulaciones podrían afectar a toda la expresión, no sólo a la de las plataformas de medios sociales.
Rectenwald dijo a “The Defender”:
“[L]a DSA de la Unión Europea representa un gran paso hacia la gobernanza mundial de las redes sociales y de las búsquedas en Internet y un paso más hacia el gobierno global.
“Dado que la distinción entre la actividad “en línea” y “fuera de línea” perderá todo su significado a medida que Internet incluya el Internet de las cosas y de los cuerpos, la DSA puede convertirse en la ley del país”.
¿Colisiona la Ley de Servicios Digitales de la UE con los planes de Musk para Twitter?
En un momento que coincidió con la intención de Elon Musk de comprar Twitter, la UE anunció el 23 de abril la aprobación de la Ley de Servicios Digitales (DSA).
La DSA pretende atajar la difusión de “información errónea y contenidos ilegales” y se aplicará “a todos los intermediarios en línea que presten servicios en la UE”, en proporción a “la naturaleza de los servicios en cuestión” y al número de usuarios de cada plataforma.
Según la DSA, las “plataformas en línea muy grandes” (“very large online platforms”, VLOP por sus siglas en inglés) y los “motores de búsqueda en línea muy grandes” (“very large online search engines”, VLOSE por sus siglas en inglés) -los que tienen más de 45 millones de usuarios activos mensuales en la UE- estarán sujetos a los requisitos más estrictos de la DSA.
Mientras Elon Musk se prepara para finalizar la compra de Twitter, los funcionarios del gobierno de Estados Unidos y de otros países están presentando una nueva legislación destinada a combatir la “desinformación” en línea, especialmente en las plataformas de medios sociales.https://t.co/GDbcZEWZTQ
– Robert F. Kennedy Jr (@RobertKennedyJr) 6 de mayo de 2022
Las grandes empresas tecnológicas, “BigTech”, serán obligadas a realizar evaluaciones de riesgo anuales para determinar en qué medida sus plataformas “contribuyen a la difusión de material divisivo que puede afectar a cuestiones como la salud”, y auditorías independientes para determinar las medidas que las empresas están tomando para evitar que sus plataformas sufran “abusos”.
Estas medidas forman parte de una ofensiva más amplia contra la “propagación de la desinformación” que pide la Ley, que exige a las plataformas “señalizar el discurso del odio, eliminar cualquier tipo de propaganda terrorista” y aplicar “marcos para retirar rápidamente los contenidos ilícitos”.
En cuanto a la supuesta “desinformación”, estas plataformas tendrán el mandato de crear un “mecanismo de respuesta a la crisis” para luchar contra la difusión de estos contenidos, y la ley cita específicamente el conflicto entre Rusia y Ucrania y la “manipulación” de los contenidos en línea que se ha producido.
La DSA también prohibirá determinados tipos de publicidad en las plataformas digitales, incluidos los anuncios dirigidos a niños o a personas de determinadas etnias u orientaciones sexuales.
También se exigirá a las empresas tecnológicas que aumenten la transparencia en forma de proporcionar a los reguladores e investigadores “acceso a los datos sobre cómo sus sistemas recomiendan contenidos a los usuarios”.
Este último punto parece similar a los planes de Musk de hacer que los algoritmos de Twitter sean “de código abierto para aumentar la confianza.”
Las empresas que infrinjan las disposiciones de la DSA se arriesgarán a recibir multas de hasta el 6% de sus ingresos anuales totales, mientras que la reincidencia puede dar lugar a la prohibición de las plataformas en la UE, a pesar del principio de “Internet abierta” que profesa el principio de “neutralidad de la red” consagrado en la legislación comunitaria.
Según Techcrunch, el DSA no entrará plenamente en vigor hasta principios de 2024. Sin embargo, las normas para las VLOP tienen un periodo de aplicación más corto y pueden entrar en vigor a principios de 2023.
Un portavoz de la Comisión Europea -el poder ejecutivo de la UE- dijo que la nueva normativa garantizará que el “poder de las grandes tecnológicas sobre el debate público esté sujeto a normas validadas democráticamente, en particular sobre transparencia y responsabilidad”.
Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión Europea, añadió: “Con el acuerdo de hoy nos aseguramos de que las plataformas sean responsables de los riesgos que sus servicios pueden suponer para la sociedad y los ciudadanos”, y “con la DSA ayudamos a crear un entorno en línea seguro y responsable.”
Dirigiéndose directamente a Musk, el comisario de Mercado Interior de la Comisión Europea, Thierry Breton, tuiteó: “Ya sean coches o medios de comunicación social, cualquier empresa que opere en Europa tiene que cumplir nuestras normas, independientemente de su accionariado. El Sr. Musk lo sabe bien”, y añade: “[Musk] está familiarizado con las normas europeas sobre automoción [refiriéndose que Musk es propietario de “Tesla Motors”], y se adaptará rápidamente a la Ley de Servicios Digitales”.
Por otro lado, Bretón declaró: “Acogemos a todo el mundo. Estamos abiertos, pero con nuestras condiciones. Al menos sabemos qué decirle: ‘Elon, hay reglas. Eres bienvenido pero estas son nuestras reglas. No son tus reglas las que se aplicarán aquí'”.
La advertencia de Breton a Musk guarda un gran parecido con las declaraciones del entonces ministro de finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, que en 2015 advirtió al recién elegido gobierno griego de izquierdas que no pensara en renegociar las medidas de austeridad impuestas al país por la UE y el Fondo Monetario Internacional, afirmando: “Las elecciones no cambian nada. Hay reglas”.
“Voice of America”, un medio de comunicación que refleja la política oficial del gobierno de Estados Unidos, informó de que “la tarea de frenar un Twitter liderado por Musk podría recaer en Europa”, en referencia a la DSA.
Según Gizmodo, la nueva legislación de la UE “podría tener repercusiones mundiales”, y añade: “Los legisladores también esperan que pueda servir de modelo para otros países como India y Japón.”
Sin embargo, Gizmodo advierte que el éxito de la DSA en el cumplimiento de sus objetivos está lejos de estar garantizado, refiriéndose al ejemplo del Reglamento General de Protección de Datos (“General Data Protection Regulation”, GDPR por sus siglas en inglés) de la UE: “Algunos predijeron que [el GDPR] cambiaría fundamentalmente la protección de la privacidad en línea en todo el mundo, y en su lugar básicamente sólo nos dio esas insufribles ventanas emergentes de permiso de cookies.”
Aunque la DSA se aplicaría a los 27 Estados miembros de la UE, algunos de estos países ya han promulgado una legislación nacional similar. Por ejemplo, Alemania cuenta con una normativa que obliga a las plataformas digitales a eliminar los discursos de odio en 24 horas o a enfrentarse a multas de hasta 50 millones de euros (56 millones de dólares).
Techcrunch, al informar sobre la aprobación de la DSA, se refirió a la legislación de países que no suelen destacar por sus tradiciones democráticas ni por el respeto a la libertad de expresión, como China, Turquía, India y Nigeria.
Tal y como indicó Techcrunch, las plataformas de estos países que incumplan los mandatos nacionales pueden enfrentarse a multas, redadas policiales, cierres y penas de cárcel para sus directivos.
Una normativa similar está pendiente en el Reino Unido.
En el Reino Unido está pendiente una legislación similar a la DSA, el “Online Safety Bill”. Exigirá a las plataformas de las grandes empresas tecnológicas que moderen los contenidos “ilegales” y “perjudiciales” si quieren poder operar en el Reino Unido.
El proyecto de ley obligaría a las plataformas digitales a proteger a los usuarios de esos contenidos “nocivos”, con la amenaza de multas de hasta el 10% de la facturación global para las empresas que los infrinjan, así como posibles penas de cárcel para los altos cargos de estas empresas en caso de incumplimiento.
Un portavoz del gobierno del Reino Unido dijo:
“Twitter y todas las plataformas de medios sociales deben proteger a sus usuarios de sufrir daños en sus espacios.
“Estamos introduciendo nuevas leyes de seguridad en línea para salvaguardar a los niños, prevenir los comportamientos abusivos y proteger la libertad de expresión.
“Todas las empresas tecnológicas con usuarios en el Reino Unido tendrán que cumplir las nuevas leyes o se enfrentarán a fuertes multas y al bloqueo de sus sitios”.
Max Blain, portavoz del primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, dijo que “independientemente de la propiedad, todas las plataformas de medios sociales deben ser responsables” de “proteger” a los usuarios.
Como informó recientemente “The Defender”, Damian Collins, diputado del Partido Laborista británico que dirigió un comité parlamentario que elaboró el proyecto de ley de seguridad en línea(“Online Safety Bill”), es miembro de la junta directiva del Centro para la Lucha contra el Odio Digital, que se asocia con la destacada empresa de “comprobación de datos” llamada ‘NewsGuard’.
Como ya informó “The Defender”, ‘NewsGuard’, a su vez, colabora estrechamente con la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recientemente también expresó su preocupación por la compra de Twitter por parte de Musk.
Estados Unidos y la UE firman un compromiso con los “valores democráticos” en Internet mientras preparan políticas para regular la expresión en línea
Ensombrecidos por la noticia de la compra de Twitter por parte de Musk y por acontecimientos como la DSA y el “consejo de desinformación” de la administración Biden, varias docenas de países firmaron discretamente la “Declaración para el Futuro de Internet” el 28 de abril.
Cincuenta y seis países y entidades, entre ellos Estados Unidos y la UE, firmaron esta declaración, descrita como “un compromiso político para impulsar normas para Internet que se sustenten en valores democráticos” y una respuesta a que Rusia “esgrima interrupciones en Internet como parte de su escalada de ataques contra Ucrania”.
U.S. News informa de que la declaración -que no es legalmente vinculante – es la primera de este tipo a nivel mundial, y “protege los derechos humanos, promueve la libre circulación de la información, protege la privacidad de los usuarios y establece normas para una economía digital global en crecimiento, entre otras medidas para contrarrestar lo que dos funcionarios de la administración Biden llamaron un ‘nuevo modelo peligroso’ de política de Internet de países como Rusia y China”.
Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, los principios de la declaración incluyen:
- Proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas.
- Promover una Internet global que avance en la libre circulación de la información.
- Promover una conectividad inclusiva y asequible para que todas las personas puedan beneficiarse de la economía digital.
- Promover la confianza en el ecosistema digital global, incluso mediante la protección de la privacidad.
- Proteger y reforzar el enfoque multipartito de la gobernanza que mantiene el funcionamiento de Internet en beneficio de todos.
A su vez, la declaración fue descrita por la Unión Europea como “en línea con los derechos y principios fuertemente anclados en la UE”.
La Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, conocida por su firme apoyo a los “pasaportes de vacunas” digitales en toda la UE, declaró:
“Hoy, por primera vez, países con ideas afines de todo el mundo están estableciendo una visión compartida para el futuro de Internet, para asegurarse de que los valores que consideramos verdaderos fuera de línea estén también protegidos en línea, para hacer de Internet un lugar seguro y un espacio de confianza para todos, y para garantizar que Internet esté al servicio de nuestra libertad individual.
“Porque el futuro de Internet es también el futuro de la democracia, de la humanidad”.
Comentó Thierry Breton:
“Esta Declaración garantizará que Internet y el uso de las tecnologías digitales refuercen, y no debiliten, la democracia y el respeto de los derechos humanos”.
Según el Departamento de Estado, “la Declaración sigue abierta a todos los gobiernos o autoridades pertinentes que estén dispuestos a comprometerse y aplicar su visión y sus principios”.
¿Qué significa todo esto para Musk, Twitter y el futuro de la libertad de expresión en Internet?
Los analistas y expertos en medios sociales expresaron diversas opiniones y predicciones sobre lo que las regulaciones como la DSA pueden significar para las operaciones globales de las plataformas digitales como Twitter – especialmente si Musk intenta hacer realidad sus promesas de “restaurar la libertad de expresión”.
Vasilis Vasilopoulos, responsable de la protección de datos en la cadena pública griega ERT y doctorando en periodismo y medios de comunicación en la Universidad Aristóteles de Grecia, dijo a “The Defender” que hay algunos elementos positivos en la DSA.
Sin embargo, las fronteras de lo que se considera libertad de expresión también deben ampliarse, aunque dentro de ciertos límites, dijo.
Añadió Vasilopoulos:
“El DSA no es el único medio para resolver el problema de los algoritmos poco éticos de [las plataformas sociales] con motivos engañosos, o el uso poco ético de las plataformas de medios sociales.
“[E]s obvio que estas plataformas han sobrepasado los límites de la democracia que creíamos que existían, y por lo tanto, es importante que en lugar de imponer restricciones, ampliemos estos límites, en favor de la humanidad y no del capital o del poder”.
Matthew Spitzer, profesor de la Facultad de Derecho Pritzker de la Universidad Northwestern, dijo que las propuestas de la UE, en particular, pueden chocar con los objetivos declarados por Musk para Twitter, y dijo en declaraciones a “The Defender” que:
” [La DSA] puede interferir con uno de los objetivos declarados por Elon Musk al comprar Twitter. Parece que él quiere menos moderación de contenidos. Pero este reglamento exige que haya mucha.
“En segundo lugar, esta regulación encaja con el deseo declarado por Musk de aumentar la transparencia. Había prometido más transparencia”.
Spitzer añadió su opinión de que la DSA probablemente aumentará el coste de funcionamiento de todas las empresas de medios sociales, especialmente si también deben ajustarse a las leyes nacionales aprobadas por varios Estados miembros de la UE.
Añadió que las empresas tecnológicas estadounidenses pueden representar un objetivo fácil para los reguladores europeos, y declaró a “The Defender”:
“Habrá conflictos entre Estados Unidos y Europa… todas las empresas objetivo empezaron en Estados Unidos. Son objetivos políticos fáciles en Europa”.
Refiriéndose específicamente a Elon Musk y a Twitter, Rectenwald dijo:
“Si Musk se sale con la suya, la plataforma dejaría de discriminar los contenidos en función de cuánto responde a la mentalidad “woke”, las creencias políticas o la adhesión a las narrativas y dictados oficiales del Estado.
“Esto podría incluir la restauración de cuentas prohibidas a petición de los usuarios y cambios drásticos en los algoritmos discriminatorios e izquierdistas de Twitter”.
Según Rectenwald, la normativa de la UE puede “obstaculizar” la visión de Musk para Twitter y conducir a un enfoque único de la moderación de contenidos, lo que daría lugar a una “pendiente resbaladiza” en la que se restringiría “cualquier información y opinión que difiera de las narrativas oficiales establecidas por la OMS en relación con las pandemias u otras crisis relacionadas con la salud”.
Rectenwald dijo:
“Lo más probable es que, para cumplir los requisitos normativos de la UE y racionalizar sus esfuerzos, las VLOP y las VLOSE se limiten a aplicar un conjunto de normas a todos los contenidos en línea”.
También añadió que las nuevas presiones sobre plataformas como Twitter pueden venir no de los reguladores de la UE, sino de la propia industria tecnológica:
“[L]a presión para ajustarse a los dictados ‘woke’ vendrá del cártel ‘woke’ de las Grandes Tecnologías, incluyendo las amenazas de retirar la aplicación de Twitter de la Apple Store por no censurar el ‘discurso del odio’, y la huida de los anunciantes ‘woke’.
“Lo más probable es que la compra de Twitter por parte de Musk no suponga ninguna diferencia, ya que la libertad de expresión se ve aún más coartada”.