La Agencia Europea del Medicamento (‘European Medicines Agency’, EMA por sus siglas en inglés) ha afirmado hoy que la vacuna COVID de Oxford-AstraZeneca “puede estar asociada a casos muy raros de coágulos de sangre”, pero que la vacuna es “segura y eficaz” y los países deberían seguir utilizándola.

La EMA inició una investigación sobre la vacuna después de que los informes sobre trastornos de coagulación de la sangre en receptores sanos de la vacuna, algunos de los cuales murieron después de recibir la inyección, llevaran a más de 20 países a suspender su uso.

Según las conclusiones preliminares publicadas hoy por la EMA, la agencia determinó que la vacuna de AstraZeneca no estaba asociada a un riesgo general de coágulos sanguíneos en los vacunados y que no había pruebas de un problema relacionado con lotes específicos de la vacuna o con los lugares de fabricación.

Sin embargo, la EMA afirmó que la vacuna “puede estar asociada a casos muy raros de coágulos sanguíneos asociados a trombocitopenia […] con o sin hemorragia, incluyendo casos raros de coágulos en los vasos que drenan la sangre del cerebro.”

A pesar del posible riesgo de coágulos de sangre, el director de la EMA, Emer Cooke, declaró que los beneficios de la vacuna superan los riesgos de los posibles efectos secundarios y que la vacuna de AstraZeneca es segura y eficaz.

Losinformes sobre coágulos de sangre han implicado sobre todo a personas jóvenes y sanas que probablemente se recuperarían del COVID si lo contrajeran, según numerosas fuentes que publican estadísticas de mortalidad, como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Statista y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque los reguladores europeos afirman que el riesgo de formación de coágulos es bajo, un alto funcionario de la sanidad noruega, Pål Andre Holme, dijo que los trastornos de coagulación de la sangre no son típicos y que se están produciendo en personas que, si se contagiaran de COVID, no tendrían un caso grave.

“Estamos hablando de personas relativamente jóvenes que han enfermado mucho y han muerto, las cuales probablemente no habrían contraído un caso tan grave de COVID”, dijo.

Holme, médico jefe del Hospital Universitario de Oslo, se encargó de investigar una serie de casos en los que jóvenes trabajadores sanitarios experimentaron coágulos de sangre tras recibir la vacuna de AstraZeneca, según informa ZeroHedge.

Holme dijo el jueves, antes de que la EMA diera a conocer sus conclusiones de lo que él describió como una “revisión de seguridad apresurada”, que tenía una teoría sobre lo que causó las reacciones en tres trabajadores sanitarios menores de 50 años, y que la inyección de AstraZeneca fue el desencadenante:

“Se ha comprobado nuestra teoría de que se trata de una potente respuesta inmunitaria que muy probablemente fue causada por la vacuna. En colaboración con expertos en la materia del Hospital Universitario del Norte de Noruega HF, hemos encontrado anticuerpos específicos contra las plaquetas de la sangre que pueden causar estas reacciones, y que conocemos por otros campos de la medicina, pero entonces son fármacos médicos lo que causa la reacción.”

Aunque Holme reconoció que era sólo una teoría, dijo que no había nada más que pudiera haber desencadenado una respuesta inmunitaria tan intensa en los tres pacientes. La vacuna era el único factor común.

“No hay nada en el historial de estos individuos que pueda provocar una respuesta inmunitaria tan potente. Estoy seguro de que los anticuerpos que hemos encontrado son la causa, y no veo otra explicación que no sea la vacuna la que la desencadena”, dijo Holme.

La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios británica (‘Medicines and Healthcare Products Regulatory Agency’, MHRA por sus siglas en inglés) ha informado hoy de que se han producido cinco casos de un tipo raro de coágulo de sangre en el cerebro entre los vacunados con la vacuna de AstraZeneca. Pero los funcionarios de la agencia dijeron que consideraban que los beneficios de la inyección superaban con creces cualquier posible riesgo, según Reuters.

Aunque muchos países europeos suspendieron el lanzamiento de la vacuna mientras la EMA investigaba los crecientes informes sobre coágulos sanguíneos, la MHRA dijo que el uso de la vacuna de AstraZeneca debería continuar y que probablemente lo haría, incluso si se demostrara una relación entre la vacuna y los trastornos de coágulos sanguíneos.

“Los beneficios de la vacuna en la prevención de la COVID-19, con su riesgo asociado de hospitalización y muerte, siguen superando los riesgos de los posibles efectos secundarios”, dijo June Raine, directora ejecutiva de la MHRA.

La decisión tomada esta semana por más de 20 países europeos de suspender temporalmente el uso de la vacuna COVID-19 de AstraZeneca provocó una ruptura entre los expertos en seguridad de las vacunas, que dijeron que los casos de coagulación de la sangre y las muertes notificadas eran alarmantes e inusuales, y los funcionarios de salud pública preocupados porque la pausa de la vacuna podría retrasar el despliegue de vacunas en Europa e intensificar las dudas sobre las vacunas.

Según The New York Times, la suspensión de la vacuna de AstraZeneca tuvo tanto que ver con consideraciones políticas como científicas. Los críticos culparon a Alemania de las suspensiones que siguieron en otros países.

El Ministro de Sanidad alemán, Jens Spahn, actuó siguiendo el consejo de los expertos después de que el organismo alemán de supervisión de las vacunas, el Instituto Paul Ehrlich, informara de lo que describió como un número estadísticamente significativo de casos de un raro coágulo cerebral. Una “caótica ronda de diplomacia telefónica” terminó con el acuerdo de los principales Estados de la UE para dejar en suspenso a AstraZeneca, informó Reuters.

Ian Jones, profesor de virología de la Universidad británica de Reading, dijo que el tema de los coágulos de sangre había “sido detectado por políticos que no distinguen una lado de un virus de otro”.

Una alta fuente del gobierno alemán negó que Berlín hubiera ejercido presión alguna, señalando que Estados miembros más pequeños de la UE, como Austria y Bélgica, ya habían dado la voz de alarma.

“No se está obligando a nadie a hacer nada”, dijo la fuente alemana. “La UE no funciona así”.

Antes del anuncio de hoy por parte de la EMA, AstraZeneca dijo que había revisado sus datos sobre la inmunización con COVID-19 y que no había encontrado pruebas de un mayor riesgo de coágulos sanguíneos en ningún grupo de edad o sexo en ningún país.

Como informó ‘The Defender’ el martes, la OMS había dicho previamente que un análisis en curso de su comité consultivo de vacunas no había establecido una relación causal entre la vacuna y los coágulos de sangre y que los países deberían seguir utilizándola.

A la luz del anuncio de hoy, la EMA animó a los pacientes a buscar atención médica e informar a los profesionales de la salud de cualquier síntoma que sugiera problemas de coagulación después de ser vacunados.