El 10 de junio, el Dr. Robert Malone, creador de la tecnología de vacunas de ARNm, se unió al biólogo evolutivo Bret Weinstein, Ph.D., para una conversación de 3 horas en el “Dark Horse Podcast” (Podcast Caballo Oscuro)“para hablar de los múltiples problemas de seguridad relacionados con las vacunas de Pfizer y Moderna.

En este breve extracto del podcast completo, Malone, Weinstein y el empresario tecnológico Steve Kirsch tocan las implicaciones del polémico estudio japonés delestudio de biodistribución de Pfizer. El estudio fue hecho público a principios de este mes por el Dr. Byram Bridle, un inmunólogo viral.

Los participantes también analizan la falta de estudios adecuados en animales para las nuevas vacunas de ARNm, y la teoría de la vacuna de ARNm, defendida por el virólogo Geert Vanden Bossche, Ph.D.,de que la vacunación masiva con vacunas de ARNm podría producir variantes cada vez más transmisibles y potencialmente mortales.

Como “The Defender” informó el 3 de junio, Bridle recibió una copia de un estudio de biodistribución japonés -el cual se había ocultado al público- como resultado de una solicitud basada en libertad de información hecha al gobierno japonés para los datos de Pfizer.

Antes de la divulgación del estudio, los reguladores y los desarrolladores de vacunas hicieron creer al público que la proteína de pico o espiga producida por las vacunas COVID de ARNm se quedaba en el hombro donde se inyectaba y no era biológicamente activa, aunque los reguladores de todo el mundo tenían una copia del estudio que demostraba lo contrario.

El estudio de biodistribución obtenido por Bridle mostró que las nanopartículas lipídicas de la vacuna no se quedaban en el músculo deltoide donde se inyectaban, como afirmaban los desarrolladores de la vacuna, sino que circulaban por todo el cuerpo y se acumulaban en grandes concentraciones en órganos y tejidos, como el bazo, la médula ósea, el hígado, las glándulas suprarrenales y -en “concentraciones bastante elevadas”- en los ovarios.

El ARNm -o ARN mensajero- es el que indica al organismo que debe fabricar la proteína de pico o espiga. Las nanopartículas lipídicas son como las “cajas” en las que se envía el ARNm, según Malone. “Si se encuentran nanopartículas lipídicas en un órgano o tejido, eso indica que el fármaco llegó a ese lugar”, explicó Malone.

Según los datos del estudio japonés, las nanopartículas lipídicas se encontraron en la sangre total circulando por todo el cuerpo al cabo de cuatro horas, y luego se asentaron en grandes concentraciones en los ovarios, la médula ósea y los ganglios linfáticos.

Malone dijo que era necesario hacer un seguimiento de los receptores de la vacuna para detectar leucemias y linfomas, ya que había concentraciones de nanopartículas lipídicas en la médula ósea y los ganglios linfáticos. Pero esas señales no suelen aparecer hasta que hayan pasado seis meses o tres o nueve años, dijo.

Por lo general, señales como ésta se recogen en los estudios con animales y en los ensayos clínicos a largo plazo, pero éstos no se realizaron con las vacunas de ARNm, dijo Malone.

Malone dijo que hay dos señales de eventos adversos que se están haciendo evidentes para la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (“Food and Drug Administration”, FDA por sus siglas en inglés). Uno de ellos es trombocitopenia – que consiste en no tener suficientes plaquetas, las cuales se fabrican en la médula ósea. La otra es la reactivación de los virus latentes.

Malone encontró la señal ovárica desconcertante porque no hay acumulación en los testículos.

Malone dijo que los paquetes de datos originales contenían esta información de biodistribución. “Estos datos han estado ahí fuera durante mucho tiempo” dentro del ámbito protegido, no divulgado, de los reguladores de todo el mundo, dijo.

Según Malone la FDA sabía que la proteína de pico o espiga de COVID era biológicamente activa y podía desplazarse desde el lugar de la inyección y causar eventos adversosy que la proteína de pico o espiga, si está biológicamente activa, es muy peligrosa.

De hecho, Malone fue uno de los muchos científicos que advirtieron a la FDA sobre los peligros de la proteína de pico o espiga libre.

Malone sugirió que los problemas autoinmunes podrían estar relacionados con la proteína de pico o espiga que circula libremente, lo que los desarrolladores aseguraron que no ocurriría. Para detectar problemas autoinmunes, sería necesario un período de seguimiento de 2 a 3 años en los pacientes de la fase 3 para controlar las posibles consecuencias autoinmunes debido a las vacunas, pero ese control no se realizó con las vacunas de Pfizer y Moderna.

Pfizer y Moderna tampoco realizaron estudios adecuados en animales, dijo Weinstein. Lo que los modelos animales nos proporcionan es una señal que nos alerta de lo que tenemos que observar en los humanos.

Weinstein dijo:

“Tenemos cosas muy alarmantes a corto plazo. Tenemos cosas a corto plazo que son alarmantes sobre la base de dónde encontramos estos lípidos, dónde encontramos las proteínas de pico o espiga – esas cosas son razones para preocuparse porque no se suponía que fuera así. También tenemos una señal alarmante en términos de los peligros y las muertes o los daños y las muertes que se notifican al sistema y hay razones para pensar que de forma dramática se notifican muy por debajo de su número real.”

Vaden Bossche dio la respuesta correcta

Uno de los daños potenciales de las vacunas, dijo Weinsteinfue hecho famoso por Vanden Bossche, un vacunólogo que trabajó con GSK Biologicals, Novartis Vaccines, Solvay Biologicals, la Fundación Bill y Melinda Gates en Seattle, y la Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunización en Ginebra.

A principios de este año, Vanden Bossche hizo un llamamiento a la Organización Mundial de la Salud, apoyado por un documento de 12 páginasque describía el “monstruo incontrolable” que una campaña mundial de vacunación masiva podría desatar.

Vanden Bossche dijo que una combinación de confinamientos y una presión de selección extrema sobre el virus inducida por el intenso programa de vacunación masiva mundial, podría disminuir el número de casos, hospitalizaciones y muertes a corto plazo, pero en última instancia, inducirá la creación de más mutaciones preocupantes. Esto es lo que Vanden Bossche llama “escape inmunológico” (es decir, la esterilización incompleta del virus por parte del sistema inmunológico humano, incluso después de la administración de la vacuna).

A su vez, la huida inmunológica provocará que las empresas de vacunas sigan perfeccionando las vacunas, lo que añadirá, y no reducirá, la presión de selección, produciendo variantes cada vez más transmisibles y potencialmente mortales.

La presión de selección provocará una mayor convergencia en las mutaciones que afectan a la crítica proteína de pico o espiga del virus, que es la responsable de atravesar las superficies de la mucosa de nuestras vías respiratorias, la ruta utilizada por el virus para entrar en el cuerpo humano.

El virus superará efectivamente las vacunas altamente específicas basadas en antígenos que se están utilizando y ajustando, dependiendo de las variantes circulantes. Todo esto podría conducir a un aumento similar al palo de hockey de los casos graves y potencialmente letales, es decir, a una pandemia fuera de control.

Malone dijo:

“La preocupación de Vanden Bossche no es teórica. Es real y tenemos los datos. Estamos atrapados con este virus o sus variantes descendentes prácticamente para el resto de nuestras vidas y se va a convertir en algo más parecido a la gripe. Tendremos una evolución y una circulación continuas de variantes, y eso es un escape”.

Escuche el “Dark Horse Podcast” completo aquí: