La jueza Susan Illston del Distrito Norte de California escuchó el miércoles los argumentos a favor y en contra de la moción de desestimación de los demandados en la demanda de‘Children’s Health Defense’ (CHD)que alega que Facebook, Mark Zuckerberg y tres compañías de verificación de datos censuran las publicaciones veraces sobre salud pública y participan en actividades delictivas contra CHD.

En su demanda CHD plantea queFacebook tiene insidiosos conflictos de intereses ante la industria farmacéutica y sus agencias sanitarias cautivas, y tiene intereses económicos por sus ganancias con vacunas, telecomunicaciones y 5G.

Actualmente, Facebook censura la página de la CHD, y su blanco es impedir que se difunda información objetiva sobre las vacunas, sobre 5G y sobre los organismos de salud pública. Instagram, propiedad de Facebook bloqueó la cuentadel Presidente de CHD, Robert F. Kennedy, Jr. el 10 de febrero sin aviso ni explicación.

Este es un importante caso contra la Primera Enmienda que pone a prueba los límites de la autoridad gubernamental para censurar abiertamente las críticas no deseadas a su narrativa, argumentaron ante el tribunal los abogados Roger Teich y Jed Rubenfeld. Los abogados Robert F. Kennedy, Jr. y Mary Holland, presidenta de CHD, también son abogados de los escritos legales.

CHD es un grupo de vigilancia sin ánimo de lucro que denuncia la corrupción en los organismos federales, incluidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (‘Centers for Disease Control and Prevention’, CDC por sus siglas en inglés), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Federal de Comunicaciones (‘Federal Communications Commission’, FCC por sus siglas en inglés), y pone al descubierto las irregularidades en las industrias farmacéutica y de telecomunicaciones.

CHD ha criticado con frecuencia la seguridad del WiFi y de la red 5G así como de ciertas medidas políticas de vacunación que anteponen los beneficios económicos a la salud pública. CHD ha criticado ferozmente la corrupción de las agencias de la OMS, los CDC y FCC.

Facebook ha declarado públicamente que está ayudando a los esfuerzos de la Casa Blanca, los CDC y la OMS para censurar el discurso no deseado sobre las vacunas. Mientras que las decisiones judiciales anteriores han respaldado el derecho de Facebook a censurar las páginas de los usuarios, CHD sostiene que la colaboración abierta del gigante de las redes sociales con el gobierno lo convierte en un representante de la censura gubernamental, violando la Primera Enmienda.

El papel del gobierno en la censura de Facebook es más profundo que su estrecha coordinación con el CDC y la OMS: de hecho comenzó a causa de la sugerencia del poderoso congresista demócrata y presidente del Comité de Inteligencia, Adam Schiff, quien en marzo de 2019, pidió a Facebook que suprimiera y purgara todo contenido de internet que criticara las políticas de vacunación del gobierno.

Facebook, Schiff y muchos otros funcionarios del gobierno utilizan el término “desinformación” como un eufemismo para cualquier declaración, sea veraz o no, que contradiga las declaraciones oficiales del gobierno.

La OMS emitió un comunicado de prensa elogiando a Facebook por coordinar su actual campaña de censura con los funcionarios de salud pública. Ese mismo día, Facebook publicó una “etiqueta de advertencia” en la página de CHD, dando a entender que el contenido de CHD es inexacto y dirigiendo a los seguidores de CHD a acudir a los CDC para obtener “información fiable y actualizada”.

La demanda de CHDtambién impugna el uso por parte de Facebook de los llamados “verificadores independientes de datos”, que, en realidad, no son ni independientes ni están basados en hechos, para crear contenido opuesto al de la página de CHD, que aparece superpuesto al contenido original de CHD, sobre asuntos de acalorada controversia científica.

Para silenciar aún más la disidencia de CHD contra las políticas del gobierno y la industria farmacéutica, Facebook desactivó el botón de donación de CHD y utiliza una variedad de tecnologías engañosas, incluyendo el bloqueo fantasma para minimizar el alcance y la visibilidad de CHD.

En resumen, la demanda sostiene que Facebook y el gobierno se confabulan para silenciar a CHD y a sus seguidores. Estas tácticas violan la Primera Enmienda, que garantiza al público estadounidense la libre circulación de información en el mercado de las ideas.

La Primera Enmienda prohíbe al gobierno censurar la expresión privada, especialmente la que critica sus medidas políticas o a los funcionarios del gobierno. Como dijo el juez Holmes: “La mejor prueba de que algo es verdad es el poder que tiene esa idea para ser aceptada en la competencia del mercado”.

La actual crisis del COVID hace que la necesidad de un debate público abierto y feroz sobre las cuestiones de salud en nuestra democracia sea más crítica que nunca.

Mark Zuckerberg afirma públicamente que las plataformas de medios sociales no deben ser “los árbitros de la verdad”. Sin embargo, sus actos para suprimir las críticas a los funcionarios y a las medidas políticas del gobierno desmienten esas declaraciones.

El tribunal decidirá si el nuevo modelo de negocio de Facebook, dirigido por el gobierno, de “etiquetas de advertencia” falsas y erróneas, engañosos “verificadores de datos” y la desactivación del botón de donaciones de una organización sin ánimo de lucro, se ajusta a la Primera y Quinta Enmienda, a la Ley Lanham y al estatuto federal de actuaciones delictivas. Estos estatutos protegen a CHD contra el fraude electrónico y las declaraciones falsas a sabiendas dado que desprestigian a la organización, mientras que la Constitución protege a CHD contra la censura del gobierno -incluso a través de terceros- y contra la captura no compensada de sus intereses de propiedad.

“Los medios de comunicación convencionales y los gigantes de las redes sociales están imponiendo una censura totalitaria para impedir que los defensores de la salud pública, como yo, expresen sus preocupaciones y participen en un debate civil informado en la plaza pública”, dijo Kennedy.

Kennedy añadió :

“Están castigando, avergonzando, vilipendiando, desacreditando, haciendo sentir incapaces y aboliendo a las personas que informan sobre sus propias lesiones por vacunas. Cualquiera puede ver que esto es una fórmula para la catástrofe y un golpe de estado contra la Primera Enmienda, la piedra angular de la democracia estadounidense”.

CHD espera la decisión del juez Illston sobre la moción de desestimación de los demandados.