En una nueva derrota del mandato de vacunación de la administración Biden para los miembros de las fuerzas armadas, un juez federal emitió el 3 de enero una orden judicial preliminar que prohíbe al Departamento de Defensa (“Department of Defense”, DOD por sus siglas en inglés) de Estados Unidos penailzar a los miembros del servicio militar que se oponen a la vacunación COVID-19 por motivos religiosos.
La orden judicial fue emitida por el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de Texas, División de Fort Worth.
El caso en cuestión se refiere a un grupo de 35 SEAL de la Armada y otros miembros de las fuerzas especiales. Demandaron a la administración Biden y al Departamento de Defensa, que denegó las solicitudes de exención religiosa de los miembros del servicio.
Los 35 miembros del servicio, cuyas identidades no se han hecho públicas y que prestan servicio en diversos lugares que permanecen clasificados y confidenciales, poseen colectivamente más de 350 años de servicio militar y han completado más de 100 despliegues de combate.
Cada uno de los miembros habría consultado sobre la concesión de una exención religiosa al mandato de vacunación. La Armada respondió en la mayoría de los casos que, de hacerlo, los miembros del servicio estarían sujetos a un posible consejo de guerra o a una separación involuntaria de las fuerzas armadas.
También se les amenazó con confiscar sus dispositivos de guerra especial, incluido el famoso “tridente” de los SEAL que llevan en sus uniformes.
Cada una de las denegaciones escritas que recibieron los miembros del servicio eran idénticas, lo que sugiere que sus solicitudes no fueron consideradas individualmente por la Marina, informó “The Associated Press”.
Tras las denegaciones, las 35 personas presentaron una demanda federal y la subsiguiente petición de requerimiento preliminar a través del “First Liberty Institute”, un bufete de abogados de interés público sin ánimo de lucro especializado en casos relacionados con la libertad religiosa.
En su orden preliminar, el juez federal Reed O’Connor escribió:
“Los miembros del servicio de la Marina en este caso tratan de reivindicar las mismas libertades que tanto han sacrificado para proteger. La pandemia de COVID-19 no proporciona al gobierno ninguna licencia para derogar esas libertades.
“No hay ninguna excepción COVID-19 a la Primera Enmienda. No hay ninguna exclusión militar en nuestra Constitución”.
En respuesta a la emisión de la orden judicial preliminar, Mike Berry, consejero general de “First Liberty Institute”, dijo:
“Obligar a un miembro del servicio a elegir entre su fe y servir a su país es aborrecible para la Constitución y los valores de Estados Unidos.
“Castigar a los SEAL por el simple hecho de pedir una adaptación religiosa es puramente vengativo y punitivo. Nos complace que el tribunal haya actuado para proteger a nuestros valientes guerreros antes de que se produzcan más daños a nuestra seguridad nacional.”
El Pentágono está estudiando la posibilidad de presentar un recurso contra la medida cautelar. Según se informa, esta apelación enviaría el caso a un tribunal federal de apelaciones, que podría optar por mantener la orden judicial a la espera de una audiencia completa, o anularla.
En particular, el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Norte de Texas también falló recientemente en contra de la aplicación de un mandato de mascarilla y vacunas para los participantes en los programas federales de “Head Start”.
Exenciones religiosas reconocidas sólo sobre el papel en las fuerzas armadas
Como informa military.com, ninguna rama del ejército ha aprobado todavía una exención religiosa para la vacuna COVID-19. De hecho, la Marina y el Cuerpo de Marines no han concedido ningún tipo de exención religiosa en al menos siete años.
En cambio, varias ramas del ejército han tomado medidas en las últimas semanas para dar de baja a los miembros del servicio cuyas solicitudes de exención religiosa fueron denegadas.
El Cuerpo de Marines, por ejemplo, recientemente ha dado de baja a 206 marines, alegando que ha denegado 3.115 de las 3.247 solicitudes que había recibido.
El Ejército del Aire informó de 4.652 solicitudes de exención religiosa pendientes, mientras que la Armada informó de que hay 2.844 solicitudes de este tipo en curso.
El Ejército del Aire ha anunciado, hasta ahora, la baja de sólo 27 miembros del servicio por no vacunación, mientras que la Armada no ha anunciado hasta ahora ninguna baja de miembros no vacunados.
Mientras tanto, una miríada de otras impugnaciones legales contra los mandatos de vacunación relacionados con el ejército continúan abriéndose camino en los tribunales estadounidenses.
El 4 de enero, el gobernador de Texas, Greg Abbott, anunció que su administración demandará al Pentágono en un intento de bloquear su mandato de vacunación para la Guardia Nacional de Texas.
En diciembre de 2021, un juez federal falló en contra del intento de Oklahoma de bloquear el mandato para la Guardia Nacional de ese estado.
Y, como informó “The Defender”, 18 miembros del servicio militar presentaron el 10 de diciembre de 2021 una demanda enmendada, solicitando una orden judicial contra la aplicación del mandato de vacunación.
En este último caso, los miembros del servicio están recurriendo a una determinación previa hecha por un juez del caso, alegando que la vacuna de Pfizer Comirnaty, que fue autorizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos pero que aparentemente no está disponible en los Estados Unidos, y la vacuna de Pfizer-BioNTech autorizada bajo una autorización de uso de emergencia (“Emergency Use Authorization”, EUA por sus siglas en inglés) no es intercambiable.
Esta distinción constituye ahora la base de uno de los argumentos esgrimidos por los miembros del servicio en su demanda enmendada.