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18-11-2022 Big Food News

Big Food

La FDA declara que el pollo cultivado en laboratorio es “seguro para el consumo”, pero los científicos y los defensores de la seguridad alimentaria tienen sus dudas

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) calificó el miércoles el desarrollo como “una revolución alimentaria” y afirmó que el pollo producido con tecnología de cultivo de células animales, que toma células vivas de los pollos y las cultiva en un entorno controlado, es seguro para el consumo humano.

lab grown chicken fda safety feature

Calificando el acontecimiento como una “revolución alimentaria”, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) declaró que la carne de pollo cultivada en laboratorio que ha desarrollado la empresa de tecnología alimentaria “Upside Foods”, con sede en Berkeley (California), es apta para el consumo humano.

“Upside Foods” “utilizará la tecnología de cultivo de células animales para tomar células vivas de pollos y cultivarlas en un entorno controlado para fabricar alimento de células animales cultivadas”, dijo la FDA.

La noticia, ampliamente difundida como una “aprobación” de la FDA para la carne cultivada en laboratorio, significa la finalización del primero, y más importante, de los tres pasos regulatorios que “Upside Foods” debe completar antes de que su pollo “cultivado ” alcance la aprobación total y pueda ser vendido al público, según TIME.

Aunque deben seguirse dos pasos más antes de que la FDA pueda conceder la aprobación completa del producto, el lenguaje de la agencia sugiere que la aprobación es una conclusión inevitable.

“Upside Foods”, en su sitio web, prácticamente confirmó que la aprobación de la FDA está en camino:

“Esta decisión regulatoria histórica significa que la FDA acepta nuestra conclusión de seguridad, y el pollo cultivado de Upside estará disponible tras la inspección y aprobación de la etiqueta del USDA”.

La FDA y algunos medios de comunicación aplaudieron la noticia, pero otros, incluidos científicos y defensores de la seguridad alimentaria, expresaron su preocupación por la idoneidad del proceso de revisión preliminar de la FDA.

Los expertos que hablaron con “The Defender” también cuestionaron la seguridad de la carne cultivada en laboratorio, que se produce con células editadas genéticamente, y algunos científicos argumentaron que, a pesar de las afirmaciones en contra, el proceso de producción de las “carnes” cultivadas en laboratorio consume mucha energía y no es, como se anuncia, beneficioso para el medio ambiente.

Algunos también cuestionaron las conexiones de “Upside Foods” con figuras y entidades como Cargill, Bill GatesJeff Bezos, Richard Branson, Kimbal Musk, hermano de Elon Musk y cofundador de “The Kitchen”, “una creciente familia de empresas que persigue una América en la que todo el mundo tenga acceso a comida real”, y el Foro Económico Mundial (FEM).

La FDA aún no ha concedido la “aprobación”, pero se ha completado el paso más importante del proceso

El Centro de Seguridad Alimentaria dijo lo siguiente sobre el anuncio de la FDA:

“La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) completó recientemente su revisión preliminar del primer “pollo” cultivado en laboratorio que se vende como alimento. Tanto la FDA como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos están revisando las “carnes” que se cultivan en tanques a partir de células extraídas de animales vivos.

“El anuncio de esta semana por parte de la FDA de que estaba revisando una “carne” de pollo cultivada con células es el primer indicio de que estos productos podrían llegar al mercado en Estados Unidos”.

Según la FDA, esta primera etapa -conocida como “consulta previa a la comercialización“- fue la primera vez que la agencia completó una consulta de este tipo “para un alimento humano elaborado a partir de células animales cultivadas”.

Como parte de esta consulta, según la FDA:

“La consulta previa a la comercialización de la FDA con la empresa incluyó una evaluación del proceso de producción de la empresa y del material celular cultivado realizado por el proceso de producción, incluyendo el establecimiento de líneas celulares y bancos de células, los controles de fabricación y todos los componentes e insumos.

“La consulta voluntaria previa a la comercialización no es un proceso de aprobación. Por el contrario, significa que después de nuestra cuidadosa evaluación de los datos y la información compartida por la empresa, no tenemos más preguntas en este momento sobre la conclusión de seguridad de la empresa.”

En una entrevista exclusiva con “The Defender”, Jaydee Hanson, directora de políticas del Centro de Seguridad Alimentaria, cuestionó la “consulta previa a la comercialización” de la FDA:

“El proceso de regulación de la FDA, en general, se basa en que las empresas analicen sus propios productos.

“La FDA, en este caso, pareció revisar en su mayor parte lo que la empresa les envió, pero no exigió pruebas adicionales ni requirió que la empresa divulgara sus métodos de forma completa y transparente.”

Los siguientes pasos en el proceso de regulación implican al Departamento de Agricultura de EE.UU. y a su Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria (“Food Safety and Inspection Service”, FSIS por sus siglas en inglés) antes de que se conceda la aprobación completa.

La planta de producción de “Upside Foods” en Emeryville, California, estará preparada para producir más de 50.000 libras de productos “cultivados”, incluido un filete de pollo, al año, una vez que reciba la aprobación reglamentaria, declaró la empresa.

“Upside Foods”, la FDA y los medios de comunicación describen la carne cultivada en laboratorio como una “revolución alimentaria” y un “momento decisivo”, pero se cuestiona el proceso de regulación

La FDA describió la noticia de que “Upside Foods” está un paso más cerca de su plena aprobación como parte de “una revolución alimentaria” que está experimentando el mundo, en la que la FDA “se ha comprometido a apoyar la innovación en el suministro de alimentos.”

TIME utilizó un lenguaje notablemente similar en su artículo, describiendo el anuncio de la FDA como “el establecimiento de una nueva revolución alimentaria en la que la carne del mundo se cultiva en biorreactores en lugar de en granjas industriales”.

Bruce Friedrich, presidente del “Good Food Institute” (GFI), dijo a NPR que el anuncio de la FDA es “un hito crítico hacia el futuro de la alimentación” que beneficiará a “los consumidores que desean que sus alimentos favoritos se hagan de forma más sostenible”.

Y la doctora Uma Valeti, consejera delegada y fundadora de “Upside Foods”, describió la noticia como “un momento decisivo en la historia de la alimentación” en un comunicado, añadiendo que “los consumidores estadounidenses pronto tendrán la oportunidad de comer deliciosa carne que ha sido cultivada directamente a partir de células animales.”

En el mismo anuncio, Valeti añadió:

“Empezamos Upside en medio de un mundo lleno de escépticos, y hoy, hemos vuelto a hacer historia como la primera empresa que ha recibido una carta de “no preguntas” de la FDA para la carne cultivada.

“Este hito marca un paso importante hacia una nueva era en la producción de carne”.

Valeti es miembro del consejo asesor del GFI, aunque este conflicto de intereses no fue mencionado por NPR en su reciente informe.

El Centro de Seguridad Alimentaria cuestionó el proceso de regulación de la FDA, afirmando que el “producto experimental” era “lamentablemente deficiente”:

“En resumen, los documentos compartidos por la FDA y la “Upside Foods Co.” nos muestran dónde se necesita más investigación y más datos transparentes, pero esta es una revisión lamentablemente deficiente de la FDA.

“En su revisión de los documentos de la empresa, la FDA afirma que “no tiene más preguntas” sobre la seguridad de este producto experimental, pero nosotros tenemos muchas más preguntas. En nombre de la protección de la salud pública, los consumidores y los responsables políticos se merecen algo mejor.”

Aunque la FDA afirma que “no tiene más preguntas” sobre la evaluación de seguridad autodeclarada por “Upside Foods”, que constituyó la base de la decisión de la FDA de completar su “evaluación previa a la comercialización”, el Centro de Seguridad Alimentaria cuestionó el proceso de cultivo de las células para la carne cultivada en laboratorio y la supervisión de este proceso por parte de la FDA:

“La revisión de la FDA del primer alimento cultivado con células para su aprobación en EE.UU. es un comienzo, pero sumamente inadecuado. En esta “consulta previa a la comercialización”, ni la empresa ni la FDA presentaron los datos reales de las pruebas que analizaban los efectos de la cría de estas células en suero bovino fetal y en enzimas de los intestinos y el páncreas de los animales.

“Asimismo, aunque la empresa señala que utiliza la ingeniería genética para mantener el crecimiento de las células, no comparte qué genes se utilizan. Se trata de una información vital que los consumidores y los responsables políticos deben conocer para tomar decisiones informadas en beneficio de la salud pública. Debemos asegurarnos de que no se utilizan genes vinculados al cáncer”.

Los expertos dan la alarma sobre las células modificadas genéticamente y el riesgo de cáncer

En su entrevista con “The Defender”, Hanson dijo que, lejos de las afirmaciones de la empresa de que el cultivo de carne en laboratorio salvará a los animales, la realidad es que el suero bovino utilizado como parte de este proceso requiere el sacrificio de animales:

“La ciencia utilizada por Upside para cultivar en tanques es esencialmente la misma que se utiliza para cultivar células para experimentos en los laboratorios médicos.

“Upside está utilizando una mezcla de suero bovino (probablemente procedente de terneros fetales obtenidos de vacas sacrificadas) y enzimas procedentes del páncreas y los intestinos de los animales. Upside indica que está intentando cambiar a otros tipos de medios de crecimiento”.

Hanson también cuestionó el uso de células modificadas genéticamente como parte del proceso de producción, diciendo a “The Defender” que tales células “pueden favorecer el cáncer” y destacando que “Upside Foods” no ha enumerado los genes exactos que está utilizando:

“La empresa también señala que está utilizando la ingeniería genética para promover el crecimiento continuo de las células. Esto es preocupante, ya que es probable que los genes manipulados puedan favorecer el cáncer.

“Los cultivos celulares médicos utilizan células cancerígenas para probar fármacos, etc., pero los genes cancerígenos no deben utilizarse en la producción de alimentos. Los aditivos alimentarios que causan cáncer son ilegales. Desgraciadamente, la empresa no enumera exactamente los genes que utiliza para las células modificadas genéticamente.”

El proceso de ingeniería genética empleado por “Upside Foods” parece implicar CRISPR (siglas en inglés para “Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats”), una tecnología de edición de genes que actúa como un “par de tijeras moleculares precisas que pueden cortar una secuencia de ADN objetivo, dirigida por una guía personalizable.”

Dicho de otro modo, esta tecnología permite a los científicos editar secciones de ADN “cortando” porciones específicas del mismo y sustituyéndolas por nuevos segmentos. La edición de genes no es un concepto nuevo, pero la tecnología CRISPR se considera más barata y precisa.

En 2019, se reveló que “Memphis Meats” -el antiguo nombre de “Upside Foods” antes de un cambio de marca en 2021- estaba empleando CRISPR como parte de su proceso para elaborar la carne cultivada en laboratorio, e incluso recibió una patente para ello.

Como informó recientemente “The Defender”, aunque CRISPR se ha promocionado como una posible solución al hambre y la escasez de alimentos en el mundo, muchos científicos cuestionan esta afirmación.

En una entrevista concedida a “The Defender” en octubre de 2022, la doctora Claire Robinson, editora jefe de GMWatch, afirmó que el proceso de edición de genes puede tener efectos no deseados que pueden afectar negativamente a la salud humana:

“Estos también eran riesgos con los antiguos OMG [genetically modified organisms], y siguen siendo riesgos con estas plantas transgénicas editadas genéticamente con animales.

“Los riesgos, si los editas genéticamente (…) son que se produzcan efectos en cadena sobre los animales, el bienestar o la salud que no podemos prever, como deformidades o cambios en la función de ciertos genes del animal”.

El doctor Michael Antoniou, en una entrevista concedida a “The Defender” en octubre de 2022, se mostró de acuerdo, afirmando que “de forma innata, la edición de genes también puede provocar daños involuntarios en el ADN… incluso en el lugar donde se pretende editar o en cualquier otro lugar del ADN de las células objetivo, con consecuencias posteriores desconocidas”.

Un informe publicado en el “Journal of Genetics and Genomics” en 2020 descubrió que la edición genética CRISPR en el arroz dio lugar a numerosas mutaciones no deseadas y no deseables en el objetivo y fuera del objetivo.

Antoniou describió esto como “un grave descuido, porque sabemos que la edición de genes no es precisa… las pruebas están ahí para demostrar que siempre se producirán daños involuntarios en el ADN además de los deseados… todo un espectro de daños involuntarios en el ADN que se acumulan en los múltiples pasos del proceso de edición de genes”.

“Si no se tiene esto en cuenta, como está ocurriendo en este momento”, dijo Antoniou, “se lanzará un producto que podría tener marcados cambios en su bioquímica y, por tanto, en su composición. Y en esa composición alterada en cadena podría estar la producción involuntaria de toxinas y alérgenos”, incluso en alimentos para consumo humano.

Robinson y Antoniou también han planteado preocupaciones éticas en relación con la CRISPR. “Estos efectos inesperados de CRISPR están muy bien reconocidos”, dijo Robinson. “Se ha escrito sobre ellos en la literatura científica”.

“Los científicos saben que estas cosas aún no están listas para entrar en los ensayos clínicos”, añadió. “En general, no están preparados para ser utilizados entre [la población].” [the public]

En una entrevista del 14 de noviembre en el programa “Morning Edition” de NPR, Valeti dijo que lanzó “Memphis Meats” en 2015 basándose en una idea que se le ocurrió mientras previamente “trabajaba con pacientes de ataques cardíacos en la Clínica Mayo hace más de 15 años, cultivando células cardíacas humanas en un laboratorio”.

Se dio cuenta de que “debería ser posible cultivar carne con una ciencia similar”, según la entrevista de NPR.

Expertos: la carne cultivada en laboratorio plantea graves problemas medioambientales, a pesar de que se diga lo contrario

“Upside Foods” dice que está desarrollando una forma de cultivar carne, aves y mariscos reales directamente a partir de células animales, sin necesidad de criar y sacrificar animales”, afirmando que sus productos “son carne real, hecha sin el animal”.

Según la empresa, el proceso de elaboración de la carne cultivada en laboratorio es mucho más respetuoso con el medio ambiente que la “carne convencional”, ya que “las células de un solo pollo permiten cultivar la misma cantidad de carne como la que ahora procede de cientos de miles de aves de granja”.

La empresa también afirma que “a escala, proyectamos que la carne cultivada utilizará un 77% menos de agua y un 62% menos de tierra que la carne convencional. Y esperamos que estas cifras mejoren con el tiempo. Actualmente utilizamos un 100% de energía renovable en nuestras instalaciones de producción.”

CBS News, basándose en un informe de la revista Nature, también adoptó este punto de vista, escribiendo: “Los científicos dicen que aproximadamente un tercio de todos los gases de efecto invernadero producidos por el ser humano provienen de la producción de alimentos, especialmente del ganado. Los defensores de la carne cultivada en laboratorio dicen que ayudaría a reducir las emisiones de metano y a combatir el calentamiento global”.

Los científicos y expertos que hablaron con “The Defender” argumentaron, sin embargo, que el proceso de cultivo de la carne en el laboratorio requiere una gran cantidad de energía. Según Hanson:

“Muchos defensores de la carne roja y carne de pollo cultivadas a partir de células argumentan que es una forma de evitar el cambio climático. Sin embargo, esto ignora que los procesos de cultivo celular suponen un uso de energía increíblemente elevado.”

En su reciente entrevista con “The Defender”, Robison expresó una perspectiva similar, describiendo tales afirmaciones de respeto al medio ambiente como:

“Una quimera, porque los costes energéticos y de recursos de las tecnologías de biorreactores son realmente enormes, y simplemente no será posible, sobre todo en una época en la que la factura energética está en aumento.

“Simplemente no será posible alimentar a miles o millones de personas con los productos de estas tecnologías”.

Aparte del elevado consumo de energía, Hanson planteó otros posibles problemas medioambientales relacionados con el proceso de desarrollo de la carne cultivada en laboratorio.

Hanson dijo a “The Defender”:

“Los cultivos celulares requieren el uso de antibióticos para asegurar que el cultivo no sea superado por patógenos. Es difícil estar seguro de que las células que la empresa tomaría de las aves de corral o de los animales de carne no están infectadas con priones, virus o bacterias.

“Por último, hay que eliminar los residuos producidos por el proceso de cultivo. Es probable que los productos químicos de los residuos se viertan en los sistemas de alcantarillado locales. Sin más datos sobre los productos químicos que se utilizan y las cantidades de electricidad que se emplean, es difícil saber el impacto medioambiental de este sistema de producción.”

De hecho, el memorando científico de la FDA que acompañaba a su reciente anuncio, contenía una lista de tres páginas de “posibles problemas de identidad, calidad y seguridad” relacionados con el proceso de fabricación de “Uphill Foods”, entre ellos:

  • Células de diferentes líneas o especies utilizadas inadvertidamente.
  • Transferencia de agentes adventicios como bacterias, hongos, virus, parásitos y priones durante el aislamiento.
  • Introducción de contaminantes en los reactivos de laboratorio.
  • Introducción de contaminantes procedentes de reactivos de origen animal (por ejemplo, suero bovino, tripsina).
  • Efectos no deseados de la inmortalización.
  • Contaminación, y contaminación del entorno de la instalación, con agentes adventicios por una esterilización inadecuada de los biorreactores.
  • Presencia de contaminantes elementales (metales pesados tóxicos) después de la cosecha.
  • Presencia de material residual no deseado procedente de la ingeniería genética.

Sin embargo, a pesar de esos riesgos potenciales, la nota afirmaba que “en este momento no hemos identificado ninguna información que indique que el proceso de producción… pueda dar lugar a alimentos que lleven o contengan alguna sustancia o microorganismo que pueda adulterar los alimentos”.

Como parte de los próximos pasos en el proceso, la “carne real” producida por “Upside Foods” tendrá que ser inspeccionada, igual que lo será la “seguridad de las instalaciones de fabricación, así como la limpieza del proceso de producción de carne”, informó TIME.

Según la FDA, sus próximos pasos serán en estrecha coordinación con el FSIS, según un acuerdo formal de marzo de 2019 entre las dos agencias que crea un “marco regulatorio conjunto” que supervisa los productos alimenticios cultivados en laboratorio.

Cabe destacar que el marisco cultivado, que “Upside Foods” también pretende desarrollar, “sólo está regulado por la FDA y no cae bajo la jurisdicción del USDA”, según TIME, lo que significa que “podría pasar por el sistema aún más rápidamente”. [does]

¿Carne cultivada en laboratorio, traída por Bill Gates, Jeff Bezos y el FEM?

“Upside Meats” dice que fue “fundada como la primera empresa de carne cultivada del mundo en 2015 [y] [and] ha logrado numerosos hitos en la industria, como ser la primera empresa en producir múltiples especies de carne (vacuno, pollo y pato)”, señalando que “ha ganado varios premios de la industria, incluyendo Premios “Good Tech” de ‘The New York Times’.

La empresa dijo que había recaudado un total de 608 millones de dólares, mientras que “crunchbase.com” estima que la valoración de mercado de Upside oscila entre 1.000 y 10.000 millones de dólares.

La empresa atrajo a inversores como Bill Gates, Cargill y Richard Branson durante su ronda de financiación de serie A en 2017.

Gates ha declarado: “Todos los países ricos deberían pasar a la carne de vacuno 100% sintética“.

El “Daily Mail”, citando a “Associated Press”, señaló que Gates está considerado como el mayor propietario privado de tierras agrícolas en Estados Unidos, habiendo “amasado discretamente” cerca de 270.000 acres.

Antoniou dijo a “The Defender”:

“Bill Gates ha comprado en [CRISPR] a lo grande y cada vez más, porque ha sido un firme defensor de la modificación genética de los cultivos desde hace décadas … debido a su firme creencia en las soluciones tecnológicas para todo, no me sorprende que ahora haya comprado también en el sector de la edición de genes.”

Según “Upside Foods”, otros inversores en la empresa son “Tyson Foods”, el mayor productor avícola del mundo, “Whole Foods” -propiedad de Jeff Bezos y Amazon- y el director general de “Whole Foods” , John Mackey, que también forma parte del consejo asesor de GFI junto a Valeti.

El mayor donante de GFI es el proyecto “Open Philanthropy”, uno de cuyos principales financiadores es Dustin Moskovitz, cofundador de Facebook junto con Mark Zuckerberg.

Como ya informó “The Defender”, el proyecto también financió al Centro de Seguridad Sanitaria de Johns Hopkins, a la Universidad Rockefeller y a las entidades que están detrás de un “simulacro” de pandemia de viruela de mono extraordinariamente preciso.

Gates, Branson, Cargill, Tyson Foods y Kimbal Musk también invirtieron en Upside durante su ronda de financiación de serie B en 2020, que recaudó 161 millones de dólares. Según “Upside Foods”, esta financiación estaba destinada a “construir una instalación de producción piloto” y “hacer crecer su equipo de categoría mundial y llevar los productos al mercado.”

En particular, Kimbal Musk fue nombrado ” emprendedor social de 2017 por la Fundación Schwab, una organización hermana del Foro Económico Mundial, por su trabajo impactante y escalable para llevar la comida real a todo el mundo.”

El FEM repetidamente ha elogiado la carne cultivada en laboratorio, afirmando que “puede ayudar a acabar con el hambre“.

Tras la ronda de financiación de serie B en 2020, Branson, fundador del Grupo Virgin, comentó:

“Estoy orgulloso de invertir una vez más en “Memphis Meats” [ahora “Upside Foods”], la empresa líder mundial de carne celular. [now Upside Foods]

“En las próximas décadas creo que la carne celular se convertirá en una parte importante de nuestro suministro global de carne. No puedo esperar a que llegue ese día”.

Por su parte, Elizabeth Gutschenritter, directora general del equipo de proteínas alternativas de Cargill, declaró en ese momento:

“Para satisfacer la creciente demanda mundial de proteínas, será necesario que todos trabajemos juntos: necesitamos tanto las de origen animal como las de origen celular.

“Nuestra continua inversión en “Memphis Meats” subraya nuestro enfoque inclusivo del futuro de la carne. Necesitamos todas las opciones sobre la mesa para satisfacer las necesidades de los clientes y consumidores ahora y en el futuro.”

A pesar de las afirmaciones de “Upside Food” de ser respetuosa con el medio ambiente y la humanidad, Cargill, como uno de sus principales inversores, ha sido vinculada al uso de trabajo esclavo en Costa de Marfil y Uzbekistán, a la destrucción de sindicatos en los EE.UU., al acaparamiento de tierras en Colombia, la deforestación en Brasil, la evasión fiscal en el Reino Unido y la proliferación de granjas industriales conocidas por su crueldad con los animales así como con la destrucción del medio ambiente en Estados Unidos.

Gates, Cargill y Tyson Foods invirtieron en la ronda de financiación de serie C de “Upside Foods” a principios de este año, junto con “Abu Dhabi Growth Fund”. La empresa recaudó 400 millones de dólares en esta ronda.

Kimbal Musk también invirtió durante esta ronda, acompañado por su esposa Christiana Musk, “fundadora de ‘Flourish*ink’, una plataforma para comisariar y catalizar conversaciones sobre el futuro de los alimentos e invierte en empresas que impulsan el cambio del sistema alimentario a través de ‘Flourish Ventures’.”

Tras la finalización de la serie C, Brian Sikes, director general de Cargill, comentó:

“Estamos encantados de apoyar este próximo capítulo del crecimiento de “Upside Foods”.

“Nuestro apoyo continuo al trabajo innovador de Upside subraya el compromiso de Cargill con un enfoque inclusivo de la proteína sana y sostenible que satisfaga las necesidades de los clientes y consumidores ahora y en el futuro.”

Como muestra del gran interés de los grandes inversores, incluidos los procedentes de la Gran Agricultura, “Big Ag”, la Gran Alimentación, “Big Food” y la Gran Tecnología, “Big Techno” en la industria de los alimentos sintéticos, más de 100 empresas están desarrollando actualmente diversas formas de carne “cultivada”.

La FDA dijo que “está dispuesta a trabajar con otras empresas que desarrollen alimentos con células animales cultivadas y procesos de producción para garantizar que sus alimentos sean seguros y legales según la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos“.

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