The Defender Children’s Health Defense News and Views
Close menu
Close menu

You must be a CHD Insider to save this article Sign Up

Already an Insider? Log in

30-06-2023 News

Big Pharma

Gates destina 400 millones de dólares a probar una nueva vacuna contra la tuberculosis en 26.000 personas de África y el sudeste asiático

Los expertos declararon a “The Washington Post” que la noticia era “importantísima”, y “The Guardian” calificó la declaración de “cambio total de la situación”, pero Brian Hooker, Ph.D., P.E., director senior de ciencia e investigación de “Children’s Health Defense”, criticó el plan de utilizar a los “marginados” como “conejillos de indias para el resto del mundo”.

bill gates tuberculosis tb vaccine feature

La Fundación Bill y Melinda Gates y “Wellcome Trust” anunciaron el miércoles planes para financiar un ensayo clínico de fase 3 de una vacuna contra la tuberculosis que se probará en 26.000 personas en 50 lugares de África y el Sudeste Asiático en los próximos cuatro a seis años.

Gates se comprometió a aportar 400 millones de dólares al ensayo y “Wellcome Trust”, el mayor financiador de investigación médica del Reino Unido y uno de los mayores del mundo, otros 150 millones.

Los ensayos probarán la vacuna M72/AS01, desarrollada por el gigante farmacéutico GSK (antes GlaxoSmithKline) con financiación parcial de la Fundación Gates.

Los expertos dijeron a “The Washington Post” que la noticia era “importantísima“. “The Guardian” calificó la declaración de “cambio total de la situación“, mientras que STAT lo calificó de “prometedor“.

Sin embargo, Brian Hooker, Ph.D., P.E., Director de Ciencia e Investigación de “Children’s Health Defense”, declaró a “The Defender” que los ensayos previstos para la vacuna contra la tuberculosis planteaban serias dudas.

“Me preocupa que planeen realizar el ensayo en países subdesarrollados”, dijo Hooker. “Parece casi prototípico que los marginados tengan que ser conejillos de indias para el resto del mundo”.

Y añadió: “Un 50% es una eficacia increíblemente baja para que una intervención tan “importante” llegue esencialmente a todos los habitantes del mundo en desarrollo.”

La tuberculosis es más común entre los pobres

GSK desarrolló la vacuna y realizó ensayos de fase 2b más pequeños y de “prueba de concepto” con ella en 2018, notificando una tasa de eficacia del 54%. Pero el fabricante de la vacuna no siguió adelante con los ensayos a gran escala necesarios para obtener la licencia.

En su lugar, cedió la licencia al Instituto de Investigación Médica Gates, una empresa biotecnológica sin ánimo de lucro derivada de la Fundación Gates dedicada al desarrollo de “intervenciones biomédicas novedosas” para tratar problemas sanitarios mundiales.

La vacuna existente contra la tuberculosis, la vacuna BCG (bacilo de Calmette-Guérin), se desarrolló en 1921 y es eficaz para detener la infección de tuberculosis entre los niños, pero tiene una eficacia limitada en adultos.

Estimaciones recientes sugieren que hasta el 25% de la población mundial es portadora de una infección de tuberculosis latente (asintomática), que posteriormente puede volverse activa entre el 5 y el 15% de los portadores latentes. Las personas con infección latente no pueden transmitir la enfermedad.

La tuberculosis mata a 1,6 millones de personas al año, principalmente en países de renta baja y media. Es tratable y curable con antibióticos. Han aparecido cepas farmacorresistentes, pero también son tratables y curables con fármacos de segunda línea.

La tuberculosis es más común entre los pobres, que tienen más probabilidades de trabajar en condiciones de mala ventilación y hacinamiento, padecen malnutrición y tienen un acceso más limitado a la atención sanitaria.

El ensayo financiado probará si la vacuna experimental puede evitar que los adolescentes y adultos con tuberculosis latente desarrollen síntomas.

El doctor Maziar Divangahi, director asociado del Centro Internacional de Tuberculosis de McGill, un centro de investigación colaborador de la OMS y beneficiario de subvenciones a gran escala de la Fundación Gates, declaró a STAT que la vacuna era “realmente importante“.

Pero también advirtió del peligro de confiar demasiado en el ensayo anterior de GSK. En ese ensayo, 39 personas -26 en el grupo placebo y 13 en el grupo de la vacuna- enfermaron, por lo que el tamaño de la muestra fue “extremadamente bajo”, dijo. Y nadie sabe cuánto puede durar la protección, dijo.

En el ensayo anterior, el 67% de las personas del grupo que recibió el fármaco notificaron efectos adversos no solicitados en los 30 días siguientes a la inyección, frente al 45% del grupo placebo.

La financiación de la Fundación Gates es como trabajar en un “cártel”

La Fundación Gates es uno de los mayores financiadores de iniciativas de salud mundial y “su influencia en la política sanitaria internacional y en el diseño de programas e iniciativas de salud mundial es profunda”, informó “The Lancet” en 2009.

Desde entonces, su influencia ha crecido considerablemente.

Según la doctora Anne-Emanuelle Birn, catedrática y directora de la Escuela de Salud Pública Dalla Lana de la Universidad de Toronto, esto es un problema:

La Fundación Bill y Melinda Gates, [Gates Foundation]emblemática de los intereses de las élites de la sociedad contemporánea, ignora las causas subyacentes de la mala salud, pasa por alto el papel que ha desempeñado en ella la acumulación sin precedentes de riqueza en manos de unos pocos y sigue estando ferozmente orgullosa (situándose en una posición moral elevada) de su generosidad y saber hacer técnico, al tiempo que ni los científicos y ni la opinión pública en general la someten al más mínimo escrutinio”.

Su investigación esbozó cómo los “principios lucrativos que son los impulsores de la política” de la Fundación Gates han otorgado a los intereses empresariales “un papel enorme y sin precedentes” en la dirección de la política internacional.

“A pesar de las múltiples deficiencias de un enfoque de salud mundial centrado en la tecnología y en mirar la enfermedad de una en una, este modelo prevalece en la actualidad, favorecido por la influencia primordial de la Fundación Bill y Melinda Gates (“Bill and Melinda Gates Foundation”, BMGF por sus siglas en inglés) en los órganos formales de toma de decisiones en materia de salud mundial”, escribió.

En un reciente artículo en el que se examina el papel de la Fundación Gates en la salud mundial, el profesor de la Universidad de Londres Gwilym David Blunt, Ph.D., escribió que la fundación ha sido muy criticada por no seguir políticas basadas en datos. “Su preferencia por la tecnología y las nuevas vacunas” no reconoce que la mortalidad se debe a menudo a “la falta de recursos básicos como saneamiento, vivienda y nutrición”, escribió Blunt.

Aunque la gente puede beneficiarse de soluciones clínicas, escribió que “una intervención de salud pública como garantizar el acceso a agua limpia y saneamiento puede reducir las muertes más rápidamente y con menos gasto”.

En cambio, escribió, la influencia de la Fundación Gates “ha contribuido a orientar la salud mundial hacia iniciativas de alta tecnología centradas en las vacunas.”

En los debates sobre cómo enfocar la salud mundial en GAVI, la Alianza para las Vacunas, informó de que Bill Gates “insistía vehementemente en que ni “un céntimo” de su dinero se destinara a los sistemas públicos”.

El doctor Arata Kochi, ex director del programa de malaria de la OMS, comparó la financiación de la Fundación Gates con el trabajo en un “cártel”, con investigadores encerrados en la agenda de una fundación con “un proceso interno cerrado y que, por lo que se ve, no rinde cuentas a nadie más que a sí misma”.

Incluso “The Lancet” publicó en 2009 una crítica similar a Gates.

“Importantes programas sanitarios están siendo distorsionados por las cuantiosas subvenciones de la Fundación Gates”, escribió en un editorial el Dr. Richard Horton, redactor jefe.

La doctora Linsey McGoey, catedrática de Sociología de la Universidad de Essex y autora de un libro que analiza la filantropía de Gates, ha escrito que enfermedades como el VIH, la tuberculosis y la malaria, focos de atención clave para la Fundación Gates, necesitan claramente una atención urgente.

Pero, según declaró en una entrevista a “Current Affairs”, “en realidad, hay que reforzar la capacidad de la sanidad pública y la asistencia sanitaria universal de las regiones en desarrollo, no introducir más representantes del mercado que tengan incentivos para hacer subir los costes de los distintos medicamentos e intervenciones”.

Los defensores de la vacuna contra la tuberculosis admiten que su despliegue mundial “requerirá muchos recursos” y animan a los gobiernos “a aumentar sustancialmente las inversiones en la cartera de vacunas contra la tuberculosis”.

“Wellcome Trust” y la Fundación Gates esperan conseguir un socio comercial para su nueva vacuna en un plazo de 12 meses, según informa “The Economist”.

Suggest A Correction

Share Options

Close menu

Republish Article

Please use the HTML above to republish this article. It is pre-formatted to follow our republication guidelines. Among other things, these require that the article not be edited; that the author’s byline is included; and that The Defender is clearly credited as the original source.

Please visit our full guidelines for more information. By republishing this article, you agree to these terms.