El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (“National Institute of Allergy and Infectious Diseases”, NIAID por sus siglas en inglés) y principal asesor médico del presidente Biden, dijo el martes que está experimentando una reactivación de los síntomas de COVID-19 después de tomar Paxlovid, la píldora antiviral de Pfizer, informó Bloomberg.

Fauci dio positivo en la prueba de COVID-19 el 15 de junio, a pesar de estar cuádruplemente vacunado, experimentando inicialmente “síntomas leves”, según el NIAID.

Debido a su edad -81 años-, que lo ponía en alto riesgo de desarrollar complicaciones, a Fauci le recetaron Paxlovid.

El fármaco, que se elabora a partir de una combinación de nirmatrelvir y ritonavir, recibió en diciembre de 2021 la autorización de uso de emergencia para tratar el COVID-19.

“Después de terminar los cinco días de Paxlovid, di negativo en una prueba de antígeno durante tres días seguidos”, dijo Fauci el martes en una entrevista a distancia durante el Foro de salud global de política exterior(“Foreign Policy’s Global Health Forum”).

“Y al cuarto día, para estar absolutamente seguro, me hice la prueba de nuevo. Volví a dar positivo”.

“Fue lo que la gente llama una reactivación de Paxlovid“, dijo Fauci. Al día siguiente, empezó a sentirse “realmente mal”, y “mucho peor que en la primera ronda”, añadió.

Los CDC y los NIH investigan las recaídas después de Paxlovid

El COVID-19 puede reaparecer después de que una persona infectada haya pasado por una tanda de Paxlovid, según una advertencia del 24 de mayo emitida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (“Centers for Disease Control and Prevention”, CDC por sus siglas en inglés).

Según los CDC:

“Los informes de casos recientes documentan que algunos pacientes con una respuesta inmune normal que han completado un tratamiento de cinco días de Paxlovid para la infección confirmada por el laboratorio y se han recuperado pueden experimentar la enfermedad recurrente de dos a ocho días más tarde, incluidos los pacientes que han sido vacunados y/o tienen dosis de refuerzo.”

La agencia siguió recomendando el fármaco antiviral oral como tratamiento a pesar de la posibilidad de recidivas, informó Reuters.

A finales de abril, los investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (“National Institutes of Health”, NIH por sus siglas en inglés) dijeron que investigarán con qué frecuencia y por qué los niveles de coronavirus se reactivan en algunos pacientes que completan un curso de cinco días de Paxlovid.

“Es una prioridad”, dijo a Bloomberg el Dr. Clifford Lane, subdirector de investigación clínica del NIAID. Es “una cosa bastante urgente con la que nos tenemos que poner al día”.

El 17 de mayo, la comentarista política Kim Iversen opinó sobre los informes de que los investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) estaban investigando con qué frecuencia y por qué los niveles de coronavirus se reactivan en algunos pacientes.

“Resulta que el medicamento de tratamiento Paxolvid, fabricado por Pfizer, tiene un problema”, dijo Iversen a los espectadores del programa “Rising” de “The Hill”.

“Pfizer dice que sus datos del mundo real indican que las recaídas ocurren en menos de 1 de cada 3.000 pacientes, pero, de nuevo, hemos escuchado esta frase a lo largo de la pandemia: que algo es “extremadamente poco frecuente”, como contraer el virus después de haber sido vacunado o tener un caso de miocarditis… resulta que estos eventos son más comunes de lo que al principio parecía”, dijo Iversen.

Iversen criticó a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (“Food and Drug Administration”, FDA por sus siglas en inglés) por su apresurada aprobación de fármacos como el Paxlovid, al tiempo que negaba al público el acceso a tratamientos más antiguos y a menudo menos costosos.

Los contribuyentes estadounidenses pagan 10.600 millones de dólares por la medicación “gratuita”

Mientras los investigadores del gobierno estadounidense buscan datos “urgentes” que expliquen por qué los pacientes que toman Paxlovid recaen, las autoridades sanitarias siguen recomendando el medicamento de Pfizer a pesar de las pruebas que demuestran que otros tratamientos pueden ser más eficaces, y menos costosos.

Paxlovid se vende a 700 dólares por un tratamiento de cinco días, pero el gobierno estadounidense llegó a un acuerdo para pagar la mitad.

En noviembre de 2021, el gobierno estadounidense cerró un acuerdo comercial con Pfizer por valor de 5.300 millones de dólares para comprar 10 millones de tratamientos del antiviral experimental.

Luego, en enero, el gobierno duplicó su pedido a 20 millones de dosis de Paxlovid, lo que elevó la factura de los contribuyentes estadounidenses a 10.600 millones de dólares.

Dos meses después, Biden anunció una nueva iniciativa “Testar para tratar”, el cual permite que los estadounidenses que den positivo en el test de COVID-19 en una farmacia obtengan pastillas antivirales gratuitas “en el acto”.

Biden dijo que encargó “millones de píldoras” a Pfizer, pagadas con los impuestos de Estados Unidos, para que se repartieran “gratis”.

El Dr. David Gortler, farmacólogo, farmacéutico, miembro del grupo a cargo de la supervisión de la FDA y de la política sanitaria y defensor de la reforma de la FDA en el grupo de expertos del Centro de Ética y Políticas Públicas de Washington, D.C., cuestionó el martes por qué el gobierno sigue invirtiendo en Paxlovid, dado lo que él calificó de rendimiento “mediocre” del medicamento.

En un artículo publicado en “CD Media”, Gortler dijo:

“En diciembre de 2021, Pfizer afirmó que los resultados del estudio inicial mostraban que Paxlovid reducía el riesgo de hospitalización y muerte en casi un 90% en personas con infecciones por coronavirus de leves a moderadas.

“Sin contexto, esta afirmación es sumamente engañosa.

“Casi todas las personas que adquieren la mutación COVID-19 existente tendrán una enfermedad leve o moderada, pero el fabricante de medicamentos limitó su estudio a las personas que no estaban vacunadas y que corrían el mayor riesgo del virus debido a la edad o a problemas de salud, como la obesidad.

“Un análisis actualizado más reciente de 1.153 pacientes (de un total de 2.246 posibles) mostró una reducción poco significativa del riesgo relativo, del 51%”.

Gortler añadió:

“Un análisis de subgrupos de 721 adultos vacunados con al menos un factor de riesgo de progresión a COVID-19 grave mostró una reducción no significativa del riesgo relativo de hospitalización o muerte (brazo de tratamiento: 3/361; placebo: 7/360).”

Gortler señaló que el proyecto de ley de ayuda a la COVID-19 del Senado, de 10.000 millones de dólares incluye el requisito de que al menos la mitad del dinero se destine a la terapéutica.

“Pero, ¿por qué Biden apostó todos los dólares a un solo medicamento de un solo fabricante? preguntó Gortler. “¿Por qué se eligió únicamente a Pfizer para satisfacer la cláusula terapéutica?”

Al confiar en Pfizer y hacer una apuesta considerable con los fondos de los contribuyentes, la Casa Blanca tiró por el desagüe 5.300 millones de dólares de los contribuyentes, dijo Gortler.

“La Casa Blanca está ahora pillada para hacer un pago adicional de $5.3 mil millones hasta un total de $10.6 mil millones por un tratamiento COVID-19 ineficaz que Pfizer ya había desarrollado, cuando podrían haber gastado casi nada y haber promovido la seguridad y eficacia establecida de la hidroxicloroquina y la ivermectina las cuales cuentan con un resultado establecido y superior”.

Pfizer espera obtener 54.000 millones de dólares en ventas en 2022 gracias a su vacuna y a Paxlovid, según informó “The Defender” en marzo.