Si bien muchos estados están exigiendo las vacunas para los niños y aunque se están introduciendo leyes para exigir vacunas también para los adultos, la compañía Zogby Strategies a nivel nacional ha pasado una encuesta en línea a nivel nacional de 1.000 adultos estadounidenses, la cual revela que una pluralidad de estadounidenses, el 32%, cree que “ningún gobierno debería exigir procedimientos médicos/vacunas” y el 27% cree las vacunas COVID son inseguras.

Por el contrario, el 61% de los adultos estadounidenses cree que la vacuna es segura, y el 31% está de acuerdo en que “el gobierno federal debería aprobar legislación que la haga obligatoria”.

Esto se produce después de que el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (‘U.S. Department of Health and Human Services’, HHS por sus siglas en inglés), Pfizery Moderna gastaran 250 millones de dólares en una campaña de”confianza en las vacunas”.

“Si HHS, Pfizer y Moderna quieren persuadir a la gente para que ponga las vacunas, deberían gastar $250 millones en un sistema transparente de vigilancia de lesiones por vacunas que realmente funcione, donde las personas puedan evaluar los riesgos y beneficios de cada vacuna”, dijo Robert F. Kennedy, Jr.,el presidente de la Junta deChildren’s Health Defense,

“El disfuncional Sistema de notificación de eventos adversos de las vacunas[‘Vaccine Adverse Event Reporting System, VAERS por sus siglas en inglés] [VAERS]es un programa catastróficamente insuficiente que, según el HHS, solo captura el 1% de las lesiones causadas por las vacunas.“. A pesar de ello, hasta el 29 de enero, el programa VAERS ha notificado11.249 eventos adversos y 501 muertes.

Firmado por los Estados Unidos en 1947, el Código de Núremberg establece que se requiere el consentimiento voluntario explícito de los pacientes para la experimentación humana y que nadie debe ser obligado a someterse a un procedimiento médico no deseado. La posibilidad de un futuro mandato de este la vacuna experimental,que incluye a más de 70 millones de niños estadounidenses menores de 18 años (que tienen casi cero riesgo de enfermedad, hospitalización o muerte por COVID- 19), expone a millones de personas vulnerables a posibles lesiones vacunales.

Sobre una pregunta relativa a los mandatos de vacunas, las personas que eligieron que “se debe dejar que cada estado decida lo que es mejor para sus residentes” o “ningún gobierno debe exigir nunca procedimientos médicos /vacunas” (un total de 55%) se preguntó qué grupos deberían estar exentos de un mandato de vacuna:

  • El 51% dijo que se debería conceder la exención a las “personas que dicen que no”.
  • 44% dijo “individuos con antecedentes de reacciones alérgicas”
  • 40% dijo a “mujeres embarazadas”
  • 35% dijo a “individuos que buscan exenciones médicas/filosóficas/religiosas”

Otra cuestión crítica planteada entre aquellos que aún no se han puesto la vacuna (83% de la muestra) fue si la se la pondrán o no cuando esté disponible. Ellos respondieron:

  • El 39% estuvo de acuerdo en que “se la pondrá tan pronto como esté disponible para ellos”.
  • El 33% dijo que “preferiría esperar y ver si afecta negativamente a los demás”.
  • 18% declaró: “No quiero ponerme la vacuna COVID-19 de ARNm”.
  • Entre los que no quieren recibir la vacuna experimental, el 43% dijo: “Tengo miedo de los efectos secundarios de la vacuna” y el 25% dijo que “nunca se ponen una vacuna”.

El margen general del error de muestreo es +/- 3,2 puntos porcentuales. Los subconjuntos de los datos tienen un margen de error mayor que el conjunto.