Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (“Centers for Disease Control and Prevention”, CDC por sus siglas en inglés) contrataron a una empresa de marketing para redactar lo que parecían artículos periodísticos, pero que en realidad eran anuncios publicitarios creados para persuadir a los padres de niños pequeños y ancianos de que se vacunaran contra la gripe, según documentos obtenidos por “Children’s Health Defense” (CHD).
Los documentos, obtenidos a través de una solicitud de la Ley de Libertad de Información (“Freedom of Information Act”, FOIA por sus siglas en inglés), muestran que en septiembre de 2020 los CDC contrataron a Weber Shandwick, una empresa de marketing, para crear y colocar artículos sin atribuir en sitios de noticias.
La campaña formaba parte de un contrato plurianual de 32 millones de dólares entre Weber Shandwick y el Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias (“National Center for Immunization and Respiratory Diseases”, NCIRD por sus siglas en inglés) de los CDC para promover la vacunación contra la gripe y reforzar el programa de inmunización del NCIRD.
El contrato solicitado por la FOIA especifica que la agencia de publicidad desarrollará una amplia variedad de estrategias de medios de comunicación para transmitir el mensaje de los CDC/NCIRD sobre las vacunas contra la gripe, aunque no siempre en su nombre, incluida la redacción de artículos sin marca para su distribución en los medios de comunicación, formación de portavoces, difusión entre famosos, bombardeos en las redes sociales, escucha y seguimiento de las redes sociales, podcasting y mucho más.
El contrato podría renovarse por un importe total de 55,2 millones de dólares, según USAspending.gov, una base de datos de subvenciones federales.
La campaña más amplia, descrita en los documentos obtenidos por CHD, se dedica a poner en práctica “la comunicación sanitaria estratégica para proporcionar una gama completa de apoyo a la comunicación con el fin de cambiar actitudes y comportamientos para prevenir enfermedades de interés para NCIRD.”
Todos los años, los CDC lanzan una campaña de vacunación contra la gripe con el objetivo de vacunar a todas las personas de Estados Unidos a partir de los 6 meses de edad.
Las estrategias de campañas anteriores se han basado en gran medida en el miedo, y el equipo interno de marketing de los CDC ha animado explícitamente a personalidades de la televisión, expertos en salud pública y otras personas a “manifestar preocupación y alarma (y predecir resultados nefastos)” para la temporada de gripe y representar cada temporada de gripe de forma que “motive el comportamiento (por ejemplo, como ‘muy grave’, ‘más grave que el año pasado o en años anteriores’, ‘mortal’)”.
Los CDC han incorporado recientemente otra estrategia que los investigadores denominan “publicidad nativa“, que consiste en formar y/o pagar a agentes no gubernamentales de confianza para que promuevan ideas contrastadas en conversaciones, espacios comunitarios y redes sociales, de forma que a la persona destinataria no le parezca que están vinculadas a campañas oficiales del gobierno.
A partir de 2021, los CDC gastaron cientos de millones de dólares utilizando estas mismas estrategias publicitarias para promover las vacunas COVID-19 entre las comunidades de color.
“Aprovechar los contenidos con credibilidad de terceros”
Los documentos de la FOIA -que sólo satisfacían parcialmente la petición de CHD y venían muy expurgados- muestran que Weber Shandwick subcontrató a Brandpoint, otra empresa de relaciones públicas con experiencia en “lanzamiento MAT” (“MAT release“), para crear los artículos relacionados con las vacunas contra la gripe.
“MAT release” significa desarrollar artículos “de marca, orientados al consumidor” que parezcan artículos de noticias, pero que en realidad sean anuncios. Brandpoint se especializa en hacer este tipo de anuncios y distribuirlos a una amplia red de editores impresos y en línea.
Según el sitio web de Brandpoint, “estos artículos permiten a las marcas aprovechar sus propios contenidos y la credibilidad de terceras empresas de comunicación, al tiempo que llegan a los consumidores en los sitios de noticias y medios locales que frecuentan a diario.”
En otras palabras, los artículos y anuncios que animan a vacunarse contra la gripe parecen ser noticias, publicadas en inglés y español en sitios web y emisoras de radio que la gente conoce y en los que confía, como el “San Antonio Express-News”, el “Houston Chronicle”, la WJCL de Savannah (Georgia) y la KSBW de Salinas (California), según los documentos.
Por ejemplo, Brandpoint tiene una página de contenidos de “Los Angeles Times” que enlaza con varios de sus artículos. Los anuncios impresos a veces, pero no siempre, llevan una pequeña etiqueta que los identifica como “entrada pagada”, pero no indica quién los ha pagado.


Para la campaña de vacunación contra la gripe, Brandpoint elaboró contenidos similares a artículos, que incluían imágenes de niños, y pagó por colocarlos en distintos sitios de noticias. Los CDC aprobaron los anuncios, y la mayoría de ellos se centran en la vacunación infantil.
Algunas de las historias esbozaban recomendaciones de los CDC, pero no parecen escritas por ellos. En su lugar, el autor que aparece es Brandpoint -a menudo escrito como “(BPT)”- y los artículos siguen convenciones de estilo periodístico, por lo que el lector no tiene forma de saber que los CDC financiaron la información.
Brandpoint se comprometió a publicar artículos publicitarios en al menos 800 sitios en línea, inundando el panorama mediático de la gente con contenidos patrocinados por los CDC. Muchos de los enlaces de las historias de Brandpoint de esta campaña ya no funcionan.
CHD está trabajando para obtener registros aún no facilitados por los CDC en relación con el contrato de la agencia con Weber Shandwick.
Los CDC apoyaron los mensajes “intencionadamente sin marca” para evitar que parecieran consejos “de arriba abajo”.
Desde 2021, los CDC han gastado cientos de millones de dólares en subvenciones para crear materiales pro-vacunas “culturalmente adaptados” y formar a “mensajeros influyentes” para promover las vacunas contra la COVID-19 y contra la gripe en las comunidades de color de todos los estados del país.
La estrategia de los CDC incluía la formación de miembros del clero, profesores, comercios de barrio, organizaciones comunitarias y otras personas para promover sus mensajes sobre la vacuna COVID-19 y la gripe, de modo que pareciera que dichos mensajes procedían de dentro de las comunidades existentes a que pertenecen esas personas, y no del gobierno federal.
Los documentos de la FOIA muestran que esta estrategia de “marketing nativo” comenzó al menos en 2020. En este caso, la estrategia se centró en colocar mensajes “orgánicos” en terceros y en las redes sociales, lugares que las agencias de marketing identificaron como los más susceptibles de influir en el público destinatario.
Una investigación revisada por pares y publicada en “Plos One” en 2020 descubrió que los mensajes en las redes sociales sin identificar-no asociados visiblemente con los CDC u otros organismos gubernamentales- tenían más probabilidades que un enfoque “descendente” de producir “actitudes positivas hacia la vacuna de la gripesobre todo entre afroamericanos y latinos.
La investigación, financiada por el gigante sanitario “Kaiser Permanente”, pagó a microinfluenciadores para que seleccionaran mensajes validados y los utilizaran para crear su propio contenido original de promoción de la vacunación contra la gripe en sus páginas de redes sociales.
El pago, que variaba en función del alcance y la influencia de cada influencer, oscilaba entre 84 y 360 dólares por influencer.
El contenido era “intencionadamente sin identificación para garantizar que se alineaba con el aspecto de sus [del influencer] páginas”.
La estrategia de “publicidad nativa” se utiliza habitualmente en publicidad, pero antes de este estudio no se había probado en salud pública. Se basa en estudios que demuestran que es más probable que la gente se interese -y cambie su comportamiento- por contenidos que no cree que estén vinculados a una campaña o a la publicidad.
Cuando las personas de la región destinataria del estudio, especialmente entre los “grupos de riesgo”, fueron expuestas a mensajes de personas con las que “tenían relaciones de confianza”, eran de hecho más propensas a cambiar sus actitudes y comportamientos con respecto a la vacuna contra la gripe que cuando el mensaje procedía de “arriba abajo”.
Pero, sin que ellos lo supieran, los mensajes fueron creados por investigadores para incluir “datos preseleccionados” y “verificados”, entre ellos mensajes como “todo el mundo necesita vacunarse contra la gripe”, los efectos secundarios son mínimos, la vacuna contra la gripe es “segura y eficaz”, etc.
También se indicó a las personas influyentes que no utilizaran la palabra “vacuna”, sino “pinchazo”, debido a las asociaciones negativas con la palabra vacuna.
Un mercado de 10.000 millones de dólares en 2030
El mercado de las vacunas antigripales está en auge, según los analistas de mercado, que estiman que el mercado mundial de vacunas antigripales crecerá hasta los 10.000 millones de dólares en 2030, frente a los 5.000 millones de 2020.
“Allied Market Research” hace esta proyección basándose en el hecho de que “organizaciones sanitarias de todo el mundo como los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han sugerido vacunas” para el tratamiento de la gripe.
Varias grandes empresas farmacéuticas producen vacunas contra la gripe disponibles en EE.UU., entre ellas AstraZeneca, GlaxoSmithKline, Mylan, Novartis, Sanofi-Aventis, Sanofi Pasteur y Seqiris.
Según los CDC, los productores privados de vacunas prevén producir entre 173,5 y 183,5 millones de dosis de vacunas antigripales tetravalentes para la temporada 2022-2023 en EE. UU.
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, los CDC han defendido que las personas se vacunen contra la gripe y la COVID-19, y la financiación de la promoción de vacunas de los CDC se dirigió a las dos vacunas juntas.
En 2021, el Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización de los CDC votó por unanimidad (14-0) a favor de administrar conjuntamente la vacuna COVID-19 y la vacuna antigripal a adultos y niños, sin que haya pruebas científicas que respalden esta decisión.
Cuando el comité asesor sobre vacunas de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) se reunió en enero, los representantes de los CDC y la FDA informaron de que creían que los casos de ictus en ancianos tras recibir la nueva dosis de refuerzo de Pfizer podían estar relacionados con la vacuna antigripal y dijeron que llevarían a cabo investigaciones para determinar si éste era el caso.
A la pregunta de un miembro del comité sobre si sería prudente separar las vacunas contra la gripe y la COVID-19 para las personas mayores, el Dr. Tom Shimabukuro, de los CDC, respondió:
“Creo que hablar de espaciar la vacuna es prematuro y me limitaré a reforzar que la recomendación de los CDC para la vacunación COVID y para la vacunación antigripal no ha cambiado”.
El informe de “Allied Market Research” confirma que la combinación de ambas vacunas es positivo para los mercados de vacunas antigripales.
En él se afirma: “Se prevé que el brote de COVID-19 tenga un impacto positivo en el crecimiento del mercado mundial de vacunas contra la gripe. A medida que aumenta el número de población afectada por el virus COVID-19, aumenta la demanda de vacunas antigripales”.
Los esfuerzos gubernamentales -que por parte de los CDC han ascendido a cientos de millones de dólares para la gripe y el COVID-19- ayudan a que los beneficios de las grandes farmacéuticas, “Big Pharma” se disparen.
“Uno de los factores cruciales que impulsan el crecimiento del mercado es el aumento del apoyo gubernamental y la vigilancia de la vacunación contra la gripe a escala nacional y mundial para controlar el suministro, la distribución y la administración de vacunas antigripales”, afirma el informe.
La vacuna de la gripe conlleva riesgos y no hay pruebas de su eficacia
Aunque los CDC informan de entre 36.000 y 80.000 muertes al año por gripe, los datos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. -disponibles en la web del Centro Nacional de Estadísticas Sanitarias “National Center for Health Statistics”, NCHS por sus siglas en inglés) – muestran que las estimaciones anuales de los CDC están desviadas en órdenes de magnitud, según Robert F. Kennedy Jr. presidente de CHD en excedencia, que expuso los datos científicos existentes sobre la gripe en mayo de 2020 en una carta a Sanjay Gupta..
Los datos del NCHS informan de que el número medio de muertes atribuibles a la gripe en los certificados de defunción es de poco más de 1.000, pero los CDC consiguen inflar los datos mezclando las muertes por gripe y neumonía, según informó Peter Doshi, redactor jefe del BMJ.
Doshi acusó a los CDC de mentir deliberadamente sobre las muertes anuales por gripe para “[trabajar] en interés de los fabricantes al realizar campañas para aumentar la vacunación contra la gripe”. Advirtió de que “al vincular arbitrariamente la gripe con la neumonía, los datos actuales están sesgados estadísticamente”.
Incluso sus promotores admiten que la vacuna contra la gripe tiene una eficacia baja. La Clínica Mayo informa de que la vacuna contra la gripe es, en el mejor de los casos, un 50% eficaz para reducir el riesgo de enfermedad entre los adultos sanos de 18 a 64 años (un grupo con un riesgo de gripe ya de por sí bajo) y los CDC informan de que es entre un 40 y un 60% eficaz para reducir el riesgo.
Dos revisiones Cochrane concluyeron que los datos científicos no aportan “ninguna prueba para la utilización de la vacunación contra la gripe en adultos sanos como medida rutinaria de salud pública” y ninguna prueba de que la vacuna reduzca la transmisión.
Los investigadores de Cochrane acusaron a los CDC de tergiversar deliberadamente los datos científicos para apoyar su recomendación de vacunación universal contra la gripe.
Incluso los Institutos Nacionales de Salud informaron de que no hay pruebas de que la vacunación antigripal en adultos mayores reduzca la mortalidad por gripe.
Las pruebas demuestran que la vacuna conlleva graves riesgos. Aproximadamente dos tercios de las reclamaciones indemnizadas en el Programa Nacional de Indemnización por Lesiones Causadas por Vacunas (5.297 reclamaciones) han sido por lesiones causadas por la vacuna contra la gripe. En 2021, la compensación total hasta la fecha -pagada por los contribuyentes estadounidenses- fue de casi 4.500 millones de dólares, informó CHD.
Y faltan estudios de seguridad para dos de los grupos demográficos más afectados por la vacuna antigripal: los niños y las mujeres embarazadas, escribió Kennedy. De hecho, hay estudios que relacionan la vacunación antigripal con abortos espontáneos y malformaciones congénitas.