‘Kaiser Permanente’ y ‘Lionsgate Studios’ de California anularon la semana pasada las medidas de imponer un mandato de mascarilla, pocos días después de imponerlas.
‘Kaiser Permanente’, el mayor proveedor de asistencia sanitaria de California, anunció el 22 de agosto que había “reintroducido un mandato de mascarilla para médicos, personal, pacientes, miembros y visitantes en el hospital y las consultas médicas del Área de Servicio de Santa Rosa”, en una declaración obtenida por ‘The Press Democrat’.
‘Kaiser’ ha declarado que el mandato responde al aumento del número de pacientes que dan positivo en las pruebas de COVID-19.
Pero sólo dos días después, el 24 de agosto, funcionarios de ‘Kaiser’ dijeron a ‘The Press Democrat’ que lareinstauración de la mascarilla sólo se aplicaba a médicos y personal, no a pacientes y visitantes.
“Nuestra intención era comunicar que, a partir del martes, hemos ampliado el requisito de enmascaramiento para nuestros empleados y médicos a los consultorios médicos y entornos clínicos; pedimos disculpas por cualquier confusión entre los lectores de ‘The Press Democrat’,” dijo ‘Kaiser’ en su último comunicado.
También decía: “No hemos cambiado nuestros requisitos de mascarilla en el hospital, que están en vigor desde abril: los empleados y los médicos están obligados a llevar mascarilla y pedimos a los visitantes que la lleven cuando estén en el hospital.”
Pero ‘Kaiser’ también confirmó a ‘Becker’s Hospital Review’ el 23 de agosto que había reintroducido el mandato de la mascarilla.
‘The Press Democrat’ informó de que el cambio se produjo después de que la gente se diera cuenta de que muchos visitantes del hospital no se ponían la mascarilla.
Los medios de comunicación locales informaron de que algunos residentes del norte de California apoyaron la política de mandato de mascarillas cuando se anunció por primera vez, pero otros se mostraron escépticos y frustrados ante el anuncio del mandato.
“Creo que es más político que otra cosa, sólo creo que están tratando de hacer lo que hicieron en 2020”, dijo Craig Roberts, residente de Carmichael.
‘Lionsgate’ también da marcha atrás en el mandato
El viernes, ‘Lionsgate’ también notificó a sus empleados que el mandato de mascarillas que había impuesto una semana antes a los empleados de la tercera y quinta planta del edificio de oficinas de cinco pisos del estudio en Santa Mónica había terminado, informó ‘Deadline’.
‘Lionsgate’ impuso el mandato después de que varias personas de su sede de Santa Mónica se contagiaran de COVID-19. La empresa dijo a ‘Deadline’ que impuso el mandato en obediencia a las normas establecidas por el Departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles.
‘Lionsgate’ declaró a ‘The Wrap’ que el departamento de sanidad informó a la empresa de que podía levantar el requisito de la mascarilla tras varios días sin nuevas infecciones.
La empresa también se desvinculó de la responsabilidad del mandato, declarando que:
“‘Lionsgate’ nunca cambió su propia normativa de mascarillas. El Departamento de Salud del Condado de Los Ángeles nos ordenó instituir el requisito de enmascaramiento temporal después de que les informáramos de un grupo de casos de COVID y tenemos la obligación de obedecer sus órdenes.”
Además de exigir “un protector facial de grado médico (mascarilla quirúrgica, KN95 o N95)”, se exigió a todos los empleados de ‘Lionsgate’ que se sometieran a un autoexamen diario antes de acudir a la oficina y se les dijo que se quedaran en casa si presentaban algún síntoma o habían viajado al extranjero en los últimos 10 días.
‘Lionsgate’ estaba llevando a cabo el rastreo de contactos y proporcionando kits de prueba COVID-19 a domicilio. No está claro si esas prácticas siguen siendo necesarias.
Los retrocesos se producen en medio de protestas y más pruebas que demuestran los fallos de las mascarillas
Los cambios en la normativas de mascarillas se producen en medio de la reacción de los críticos, después de que en las últimas semanas un número creciente de empresas y hospitales volvieran a imponer el uso de mascarillas y el distanciamiento social, y de que un nuevo informe advirtiera de la posibilidad de que este otoño se impongan obligaciones más amplias.
Muchos médicos también han pedido que vuelvan a los centros sanitarios los mandatos de mascarilla.
Mientras tanto, documentos publicados recientemente por los Institutos Nacionales de Salud (“National Institutes of Health”, NIH por sus siglas en inglés) revelaron que funcionarios de salud pública cuestionaban en privado la eficacia de las mascarillas y las directrices emitidas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (“Centers for Disease Control and Prevention”, CDC por sus siglas en inglés) que promovían su uso.
Y un estudio de los NIH sugiere que las mascarillas quirúrgicas N95, consideradas el estándar de oro para la protección contra el COVID-19, pueden exponer a los usuarios a niveles peligrosos de sustancias químicas tóxicas, informó “The Daily Mail”.
El estudio descubrió que las sustancias químicas liberadas por estas mascarillas eran 8 veces superiores al límite de seguridad recomendado de compuestos orgánicos volátiles tóxicos, que pueden causar síntomas que van desde dolores de cabeza y náuseas hasta daños orgánicos y cáncer, con un uso prolongado.
Desde que finalizaron los mandatos originales, varios estudios han concluido que las políticas de mandato no lograron los resultados prometidos.
‘The Wall Street Journal’ publicó el lunes un artículo de opinión en el que critica los mandatos sobre mascarillas.
“Esto es lo que se puede hacer cuando la gente se une contra las llamadas políticas de salud pública tiránicas, acientíficas y peligrosas”, escribió Meryl Dorey, autora y activista por la libertad sanitaria, en un post de Substack en el que informaba de los cambios de normativa.