Tras ser envenenado por sustancias químicas tóxicas mientras trabajaba en una planta de producción de coque de carbón en Birmingham (Alabama), el guardián del Hurricane Creek, John Wathen, ha dedicado su vida a la limpieza de los cursos de agua.

Este nativo de Alabama, veterano de la Marina estadounidense y fundador de “Friends of Hurricane Creek”, con sede en Tuscaloosa, una organización sin ánimo de lucro dedicada a detener la contaminación del arroyo, dijo que la lucha por el agua limpia no debería ser un tema político.

En un episodio reciente del podcast “RFK Jr. The Defender Podcast”, Wathen dijo al presidente de “Children’s Health Defense”, Robert F. Kennedy, Jr. que “casi murió” por la exposición al “coque”, el subproducto de la cocción del carbón en un horno de coque hasta eliminar las impurezas.

Según Wathen, un cóctel de sustancias químicas tóxicas, como el benceno y el cloruro de metilo, envenenó las aguas subterráneas cercanas a la planta de coque de carbón en la que trabajaba, y el Departamento de Gestión Medioambiental de Alabama (“Department of Environmental Management”, ADEM por sus siglas en inglés) y la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (“Environmental Protection Agency”, EPA por sus siglas en inglés) lo sabían.

Wathen dijo que no tenía ni idea de lo extendido que está este tipo de contaminación. “Es un fallo sistémico de la EPA en cuanto a hacer lo que se supone que debe hacer”, dijo.

“Las llamamos agencias cautivas”, dijo Kennedy. “El ADEM es el paradigma de las agencias cautivas”.

Kennedy contó que durante un viaje a Alabama a finales de los 80 tuvo la oportunidad de revisar los archivos del ADEM. Encontró entre 40.000 y 50.000 infracciones cometidas por las empresas siderúrgicas en el río Alabama y el río Tennessee.

“Presentamos cartas para informar de nuestra intención de demandar a esas empresas”, dijo Kennedy. “Pero entonces el ADEM y la Oficina del Fiscal General de Alabama rescataron a las empresas siderúrgicas haciendo que el ADEM las demandara antes de que los ecologistas pudieran hacerlo”.

Lo hicieron para poder “dar un trato preferencial”, dijo Kennedy.

Según Wathen, el ADEM sigue haciendo tratos con los contaminadores. “Ese sigue siendo el modus operandi en el ADEM hoy en día”, dijo.

Kennedy dijo que las agencias estatales están dando inmunidad a las empresas siderúrgicas para que contaminen.

En su entrevista con Kennedy, Wathen describió la devastación que presenció de primera mano por el vertido de petróleo de BP, y por qué cree que una buena política medioambiental equivale a una economía sana y a empleos limpios.

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