Children’s Health Defense (CHD) y la demandante Adriana Pinto hoy han presentado una moción para obtener una orden de restricción temporal contra la Universidad de Rutgers para evitar que se siga coaccionando a los estudiantes de Rutgers como parte del mandato de vacunación COVID de la universidad.

El 16 de agosto, CHD, junto con 18 estudiantes, presentó una demanda en un tribunal federal contra Rutgers, su junta de gobierno, el presidente de Rutgers, Jonathan Holloway, y otras personas, por la decisión de la universidad de imponer las vacunas COVID a los estudiantes que asistan a la escuela en otoño.

La semana pasada, Rutgers bloqueó las cuentas de los estudiantes no vacunados, incluidos los inscritos únicamente en clases totalmente a distancia en el próximo semestre de otoño, a pesar de que los términos expresos de la normativa de Rutgers eximen a los estudiantes que trabajan “totalmente a distancia” del mandato de la vacuna COVID.

Al parecer, Rutgers decidió hacer cumplir el mandato a los estudiantes que tienen aprendizaje remoto, y comenzó a bloquear las cuentas de esos estudiantes el 26 de agosto, a menos que presenten pruebas de la vacunación contra COVID-19.

“Además de su carácter autoritario, la acción de Rutgers carece por completo de sentido”, dijo la presidenta y consejera general de CHD, Mary Holland. “Los estudiantes que asisten a las clases a distancia no tienen ningún medio por el que puedan transmitir ningún virus a los demás. Y esto ocurre a la vez que el profesorado y el personal no están sujetos a ningún mandato. Esto es sólo una prueba más de que el objetivo es el control total de la toma de decisiones médicas, no el control de las infecciones.”

La denuncia del 16 de agosto señalaba que Rutgers está trabajando con los tres fabricantes -Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson- para estudiar y desarrollar sus vacunas en ensayos clínicos en curso y se beneficiará económicamente si se exige a más personas que se pongan estas vacunas experimentales.

Al bloquear sus cuentas en línea, Rutgers impedirá que los estudiantes no vacunados que asisten a distancia se conecten a sus clases para que puedan asistir a ellas a través de Zoom el 1 de septiembre, primer día del semestre de otoño.

La demandante, Adriana Pinto, en cuyo nombre se presentó esta moción de orden de restricción temporal, sólo necesita tomar una clase para graduarse. Se inscribió para tomar esa clase a distancia y así poder completar los requisitos de su título sin necesidad de vacunarse.

Rutgers la ha bloqueado de su sistema. Solicita al tribunal federal una orden de restricción temporal que prohíba a Rutgers hacerlo.

“Esta acción de Rutgers es arbitraria y caprichosa porque se aparta del lenguaje llano de su propia política, no tiene relación con la salud y la seguridad, y pretende coaccionar a más estudiantes y castigarlos por ejercer su derecho al consentimiento informado y a rechazar un tratamiento médico no deseado”, dijo Julio Gómez, abogado principal del caso. “Esta coacción es totalmente inaceptable en lo que se supone que es una sociedad libre y democrática”.