Un jurado del estado de Washington condenó la semana pasada al gigante químico Bayer a pagar 165 millones de dólares a un grupo de empleados del “Sky Valley Education Center” que alegaron haber enfermado gravemente a causa de los bifenilos policlorados (PCB) que se filtraron de los dispositivos de iluminación fabricados por la empresa, informó Reuters.
Tras casi dos meses de juicio y dos semanas de deliberaciones, el jurado declaró el 20 de noviembre a Pharmacia LLC, empresa derivada de Monsanto, responsable de la venta de PCB sin advertencias adecuadas, lo que provocó daños neurológicos, alteraciones endocrinas y deterioro cognitivo a los demandantes.
Sky Valley es una escuela pública alternativa en Monroe, Washington. Entre los demandantes había un bibliotecario, un conserje y cinco profesores. Dos de los profesores desarrollaron cánceres poco frecuentes.
“Hace décadas, Monsanto prometió ser responsable de los productos que ponía en nuestro mundo”, dijo en un comunicado de prensa Colleen Durkin Peterson, una de las abogadas de los demandantes.
“Ahora se niegan a cumplir esa promesa. Estamos agradecidos de que un jurado de pares de nuestros clientes escuchara la evidencia durante nueve semanas y decidiera exigir responsabilidades a Monsanto”, añadió.
Todos los demandantes fueron indemnizados en el veredicto, que incluía 49,8 millones de dólares en daños compensatorios y 115,3 millones en daños punitivos.
Aunque Pharmacia LLC figura como demandada en el caso, Bayer, que adquirió Monsanto en 2018, será responsable de los daños debido a los acuerdos legales entre las empresas que rigen las responsabilidades de la producción histórica de productos químicos, según los abogados de los demandantes y los informes financieros.
Este veredicto es una de las varias demandas interpuestas con éxito contra el conglomerado de las grandes empresas químicas, “Big Chemical“, por empleados y estudiantes de Sky Valley.
Un juicio inicial terminó en junio de 2021, con un veredicto de 185 millones de dólares a favor de tres profesores, y un segundo juicio más tarde ese mismo año resultó en un veredicto de 62 millones de dólares a favor de un grupo de siete estudiantes y padres.
Cuatro demandantes también recibieron 21,37 millones de dólares en junio de 2022, y en octubre de 2022, 10 estudiantes y padres ganaron un veredicto de 275 millones de dólares. En julio, dos niños que sufrieron daños crónicos permanentes por la exposición a los PCB en la escuela ganaron un veredicto de 72 millones de dólares contra la empresa.
Aproximadamente 200 demandantes de la escuela han interpuesto demandas contra la empresa en más de 22 casos similares.
Monsanto se enfrenta a casi 870 millones de dólares en veredictos ya concedidos relacionados con la exposición a PCB en el centro de Sky Valley. La empresa ha recurrido las sentencias.
Los PCB son sustancias químicas sintéticas utilizadas como aislantes y refrigerantes que la Agencia de Protección del Medio Ambiente de Estados Unidos (“Environmental Protection Agency”, EPA por sus siglas en inglés) relacionó con defectos de nacimiento, cánceres y otras enfermedades. Los PCB se fabricaron comercialmente desde 1929 hasta que se prohibió su producción en 1979 por suponer “un peligro importante para la salud humana y el medio ambiente”.
Según el sitio web de la empresa, ésta dejó de producir los productos químicos tóxicos en 1977, dos años antes de que fueran prohibidos por la EPA. Según la empresa, desde los años noventa se había advertido repetidamente a la escuela de la necesidad de modernizar los dispositivos de iluminación, pero se hizo caso omiso de esas advertencias.
Todos los demandantes de Sky Valley “sufrieron daños significativos y profundos”
“Sky Valley Education Center”, en el distrito escolar de Monroe, alberga uno de los mayores programas públicos de educación cooperativa para padres de Washington, que ofrece a más de 700 alumnos de preescolar a bachillerato planes individuales de aprendizaje.
En 2011, la escuela se trasladó de un almacén al actual campus de Sky Valley, según detalló “The Seattle Times” en su investigación de 2022 sobre el envenenamiento por PCB en la escuela.
Monsanto producía originalmente los PCB que se utilizaban en las lámparas y el calafateado de los edificios de Sky Valley de los años cincuenta y sesenta. En 2014, los dispositivos de iluminación empezaron a echar humo, a incendiarse y a derramar en las aulas líquidos aceitosos y amarillos que contenían PCB.
Los padres, profesores y alumnos demandantes en los distintos pleitos denunciaron diversas enfermedades, como problemas hormonales, afecciones cutáneas, cánceres y daños cerebrales derivados de la exposición a los PCB.
Un profesor relacionó los síntomas que experimentaba la gente con los PCB. Posteriormente, las inspecciones y pruebas medioambientales realizadas en todo el campus descubrieron los PCB junto con otras condiciones medioambientales perjudiciales en el campus.
Los registros muestran que los funcionarios del distrito escolar de Monroe, donde se encuentra Sky Valley, tardaron en responder a las quejas y en retirar del campus los dispositivos de iluminación cargados de PCB. Después de que la EPA interviniera para asesorar a los funcionarios y animarles a limpiarlo rápidamente, éstos informaron a la agencia de que la limpieza se había completado a pesar de que aún quedaba material tóxico en el campus, según descubrió “The Seattle Times”.
Ciento noventa y cinco demandantes también demandaron al distrito escolar de Monroe, que negoció un acuerdo de 34 millones de dólares por separado de Monsanto, aunque no aceptó la responsabilidad por las condiciones peligrosas e insistió en que había sido proactivo en la limpieza de los productos químicos y la información a los padres, informó ProPublica.
La oferta de 34 millones de dólares es el máximo permitido por la póliza de seguros del distrito escolar de Monroe.
El juez Richard McDermott, del Tribunal Superior del condado de King, escribió en su sentencia que los demandantes sufrieron “daños significativos y profundos con los que tendrán que vivir el resto de sus vidas y por los que merecen ser indemnizados”.
Y aunque McDermott no es el juez en los casos contra Monsanto, escribió que el gigante químico “va a tener que tomarse en serio un acuerdo global lo suficientemente grande como para que los demandantes tengan que prestar atención”, informó “The Seattle Times”.
También escribió que el distrito escolar de Monroe es “mucho menos culpable que el fabricante del producto”.
Aunque la fabricación de PCB se prohibió en 1979, no así su uso y venta. Documentos internos de Monsanto revelados en un litigio muestran que la empresa siguió vendiéndolos durante años, al tiempo que minimizaba públicamente los riesgos para la salud.
Tras la prohibición, los estados permitieron la compra y el uso de estos productos químicos. Washington, por ejemplo, aprobó en 2014 una ley que obliga a las agencias estatales a comprar productos sin PCB “siempre que sea posible.”
La ley no obliga a realizar pruebas de PCB en los edificios escolares. Aunque los distritos sanitarios están obligados a inspeccionar los recintos escolares en busca de peligros ambientales, la ley estatal no exige que se apliquen las recomendaciones, que se eliminen determinados peligros ni que se comuniquen los resultados de las pruebas a padres, alumnos o profesores.
Un problema nacional
Los expertos afirman que los PCB siguen presentes en escuelas y otros edificios antiguos de todo el país y se han presentado una serie de demandas para responsabilizar a Monsanto y a las instituciones que han seguido utilizando PCB.
Además de plantear muchos riesgos graves y conocidos para la salud humana, también se sabe que los PCB son perjudiciales para los peces y la fauna salvaje. No se descomponen fácilmente, lo que dificulta su eliminación y la encarece.
Las investigaciones demuestran que las personas pueden estar expuestas a los PCB a través del agua, al respirar aire contaminado, al exponerse a suelos contaminados y al ingerir alimentos contaminados.
Algunos Estados están tomando medidas para abordar el problema. El año pasado, Vermont puso en marcha el primer programa piloto del país para identificar y eliminar los PCB de las escuelas.
Varios miles de municipios han interpuesto demandas por la contaminación por PCB de las vías fluviales, y los fiscales generales de varios estados también lo han hecho por la contaminación de escuelas y otras propiedades.
Bayer acordó a partir de agosto de 2023 pagar 650 millones de dólares a las entidades municipales por la contaminación del agua por PCB, pero aún quedan pendientes otras reclamaciones.
En agosto, según informó Reuters, Bayer reservó 694 millones de euros para un acuerdo previsto con el Estado de Oregón sobre la presencia de PCB en las aguas residuales.
El herbicida Roundup de Monsanto ha supuesto una carga litigiosa aún mayor para Bayer. En el mayor acuerdo alcanzado hasta la fecha en relación con el Roundup, un jurado de Missouri condenó la semana pasada a la empresa a pagar más de 1.500 millones de dólares a tres antiguos usuarios del herbicida que alegaron haber padecido cáncer como consecuencia de su uso.
Tras los recientes veredictos, Bayer AG perdió unos 8.300 millones de dólares de valor de mercado, la mayor caída de su historia.