Zorach (Zory) Glaser Ph.D., LT, MSC, USNR, es uno de los científicos más importantes a la hora de estudiar el impacto de la tecnología inalámbrica en la salud humana. Su carrera como científico de investigación del gobierno abarca décadas trabajando para la Marina de los Estados Unidos, el Servicio de Salud Pública de los Estados Unidos, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) y la Oficina de Salud Radiológica de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos.

El extenso archivo de Glaser de casi 4.000 documentos,ahora disponible para el público, proporciona pruebas claras de que los efectos nocivos de la tecnología inalámbrica se conocían mucho antes de que los teléfonos celulares y la tecnología inalámbrica se comercializaran a principios de la década de 1980.

Los materiales del archivo revelan que el gobierno de los Estados Unidos, particularmente el ejército, sabía desde hace décadas el daño que la tecnología inalámbrica puede causar a la salud humana. Durante la Segunda Guerra Mundial, el ejército estadounidense comenzó a utilizar radar, y el uso de sistemas de radiocomunicaciones estaba creciendo.

Los soldados que trabajaban con estos sistemas, que utilizan frecuencias de radio y microondas —las mismas frecuencias utilizadas para dispositivos inalámbricos como teléfonos celulares y Wi-Fi— comenzaron a quejarse de los efectos adversos para la salud de la exposición a la radiación emitida por estos sistemas.

En ese momento, la enfermedad experimentada por estos soldados se conoce como “Enfermedad por radiación /Enfermedad de microondas”.

Glaser fue asignado por el Centro de Investigación Médica Naval de la Marina de los Estados Unidos para investigarlo. Pasó alrededor de una década recogiendo todos los estudios realizados dentro y fuera de los Estados Unidos mostrando que la radiación emitida por las frecuencias de radiofrecuencias (‘radio frequencies’, RFs) y las frecuencias de microondas puede causar efectos adversos para la salud.

Informe del Dr. Glaser, “Bibliografía de Fenómenos Biológicos Notificados (“Efectos”) y Manifestaciones Clínicas Atribuidas a la Radiación de Microondas y Radiofrecuencia”, fue publicada en 1971. El informe hace referencia a más de 2.300 estudios que muestran múltiples respuestas biológicas adversas a la radiación de radio y de microondas.

Las páginas 5-12 de la bibliografía del informe aportan un listado estos efectos adversos, que incluyen daño a los órganos vitales y otros tejidos y el sistema nervioso central, efectos fisiológicos y psicológicos, trastornos de la sangre y vasculares, trastornos metabólicos y gastrointestinales, y cambios endocrinos e histológicos.

En 1976 el informe actualizado de Glaser incluye 3.700 estudios que confirman las quejas de los soldados.

En ese momento, era en su mayoría sólo personal militar que estaba expuesto a altos niveles de microondas y radiación RF y que desarrollaba la enfermedad de microondas /enfermedad por radiación.

Pero hoy en día, toda la población está expuesta a niveles de radiación que son millones y a veces miles de millones de veces más altosde lo que eran cuando Glaser comenzó su trabajo hace unas décadas.

 

Los síntomas de la “enfermedad de microondas” sufridos entonces por el personal militar se dan ahora ampliamente entre un número creciente de personas en la población general que están expuestas a la contaminación de este electro-smog creado por los dispositivos inalámbricos. La enfermedad, también conocida como electro-sensibilidad, se estima que afecta al 10% de la población general.

Los estudios e informes de Glasers son de suma importancia y relevancia para los daños existentes de la tecnología inalámbrica actual, incluyendo 5G, torres celulares, Wi-Fi y teléfonos celulares que utilizan el mismo tipo de frecuencias e intensidades que los estudiados por Glaser. Por esta razón, los informes de Glaser han sido cruciales para apoyar los esfuerzos de defensa y hacer saber al público que, a pesar de lo que dicen el gobierno y las empresas de telecomunicaciones, hay evidencia más que amplia de los daños causados por estas exposiciones.

Hace unos años, cuando Glaser se dio cuenta de la importancia de sus archivos, los donó a la Dra. Magda Havas, Ph.D. de la Universidad de Trent en Canadá. Havas, profesora asociada de estudios ambientales y de recursos, ha trabajado durante más de una década para exponer los daños de la tecnología inalámbrica.

Según Havas, el archivo de Glaser contiene bastantes “gemas”. “Zory era un ‘packrat’ (sus palabras, persona que lo guarda todo) y se guardó todo, dijo Havas. ” Encontré un documento que se distribuyó a sólo nueve personas con recomendaciones de salud que fueron ignoradas”.

Para hacer que estos documentos importantes estén disponible para el público, Havas y su equipo han trabajado durante años para escanear todos los documentos y hacer que se puedan buscar. Hasta ahora, el equipo de Havas ha escaneado 20 de las 25 cajas de los archivos de Glaser.

Debido a la magnitud del archivo, se invita al público a ayudar a revisar los documentos. Se invita a los académicos que estén interesados a escribir breves resúmenes de algunos de los hallazgos más útiles y relevantes y publicar esas reseñas en el sitio web de Zory. A las personas que encuentren información importante se les pide que se lo digan a Havas.

Si está interesado en participar en este proyecto, póngase en contacto con la Dra. Magda Havas ([email protected]) con este título como asunto: “Archivo de Zory”.