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18-09-2023 News

COVID

Un informe de CHD al Congreso aborda la censura, los mandatos y el “inquietante estado de la salud infantil en Estados Unidos”

“COVID-19 Supervisión, responsabilidad y justicia” (“COVID-19 Oversight, Accountability and Justice”), un exhaustivo informe de “Children’s Health Defense”, profundiza en las repercusiones de la evolución del panorama de la censura durante la pandemia.

chd congress children health feature

“Children’s Health Defense” (CHD) envió la semana pasada una carta e informe al Subcomité Selecto sobre la Utilización como un Arma del Gobierno Federal (“Select Subcommittee on the Weaponization of the Federal Government”) de la Comisión de Justicia, destacando los “retos sin precedentes” a los que se ha enfrentado la organización como “resultado directo de la censura injustificada y el profundo impacto que sigue teniendo en nuestra capacidad para abordar cuestiones críticas de salud y seguridad que afectan a la Nación”.

La carta de CHD, dirigida al presidente Jim Jordan (republicano de Ohio) por la presidenta de CHD, Mary Holland, y la vicepresidenta Laura Bono, así como el informe, se redactaron para que constaran en el acta de la reunión del Subcomité del 20 de julio, en la audiencia sobre la censura durante la cual testificó Robert F. Kennedy Jr., presidente de CHD en excedencia, y en la que se mencionó a CHD en múltiples ocasiones.

El subcomité, creado el 10 de enero, se encarga de investigar el presunto abuso de autoridad federal, incluida la connivencia entre organismos federales y plataformas de medios sociales para silenciar información que contradijera las narrativas oficiales sobre los orígenes, las medidas políticas, los tratamientos y las vacunas del COVID-19.

También investigó las audiencias del 6 de enero y las conclusiones de la Comisión Warren. El miércoles, el subcomité celebrará una audiencia sobre cómo el Departamento de Justicia de Estados Unidos se ha politizado y convertido en un arma.

Afirmando que “no se puede subestimar la gravedad de la censura, especialmente si se tiene en cuenta el penoso estado de la salud de los niños estadounidenses”, la carta de CHD destacó una serie de datos y estudios críticos, entre ellos:

  • Desde los años setenta y, sobre todo, desde principios de los noventa, el número de niños diagnosticados de trastorno del espectro autista ha aumentado exponencialmente. En la actualidad, el autismo afecta a 1 de cada 36 niños estadounidenses, frente a los 2-4 casos por cada 10.000 niños de la década de 1970 (Lotter, 1966; Rutter, 2005; Treffett, 1970).
  • Un estudio nacional publicado en 2010 en la revista “Journal of the American Medical Association” (JAMA) se centró en el deterioro de la salud de los niños con el paso del tiempo. De 1988 a 2006, se duplicó la prevalencia de cuatro tipos de enfermedades crónicas (obesidad, asma, problemas de conducta/aprendizaje y “otras” enfermedades físicas), pasando del 12,8% al 26,6% de los niños y jóvenes estadounidenses.
  • Un estudio de 2011 de “Academic Pediatrics” “estimó que el 43% de los niños estadounidenses (32 millones) tienen actualmente al menos 1 de las 20 condiciones crónicas de salud evaluadas, lo que aumenta al 54,1% cuando se incluye el sobrepeso, la obesidad o estar en riesgo de retrasos en el desarrollo.”
  • 1 de cada 6 niños estadounidenses de 2 a 8 años padece un trastorno del desarrollo. 1 de cada 10 por trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), 1 de cada 12 por asma, 1 de cada 13 por alergias alimentarias y 1 de cada 285 niños será diagnosticado de cáncer antes de los 20 años.
  • “En 2020-21, el número de estudiantes de 3 a 21 años que recibieron educación especial y/o servicios relacionados bajo la Ley de Educación para Individuos con Discapacidades (Pub. L. 101-476) fue de 7,3 millones, o el equivalente al 15 por ciento de todos los estudiantes de escuelas públicas. Entre los alumnos que reciben educación y/o servicios especiales, la categoría de discapacidad más común fue la de dificultades específicas de aprendizaje (32%).”

Además de abordar la censura en las redes sociales,el informe sobre la Docena de la desinformación (“The Disinformation Dozen“) del Centro para Contrarrestar el Odio Digital (“Center for Countering Digital Hate”) que pone en su lista a Kennedy y CHD, así como las diversas demandas por censura en curso, Holland y Bono incluyeron un informe exhaustivo, “COVID-19 Supervisión, responsabilidad y justicia” (“COVID-19 Oversight, Accountability and Justice”), que “profundiza en las repercusiones de la evolución del panorama de la censura durante la pandemia”.

“Con este informe”, escribieron Holland y Bono, “nos esforzamos por subrayar la importancia del discurso abierto en tiempos de crisis, sobre todo teniendo en cuenta que la Constitución se elaboró durante y para periodos difíciles”.

El informe, apoyado por 249 referencias, presenta al Congreso una “serie de consideraciones” para preservar la libertad de expresión durante una pandemia y en torno a asuntos relacionados con las vacunas en general. Algunos de los temas son:

  • Falta de transparencia, responsabilidad y seguridad de las vacunas en las agencias federales.
  • Captura reguladora por parte de la industria farmacéutica.
  • Costes para niños y jóvenes.
  • Más de 1,5 millones de efectos adversos y muertes por vacunas notificados al Sistema de Notificación de Efectos Adversos de las Vacunas (VAERS).
  • Confinamientos obligatorios: una violación del consentimiento informado y la autonomía corporal
  • Retención de tratamientos tempranos e inmunidad natural.
  • La Organización Mundial de la Salud y las propuestas de cambios en el Reglamento Sanitario Internacional.

Lea la carta y el informe aquí.

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