Cerca de 130 mujeres embarazadas y 25 niños menores de 2 años recibieron una vacuna contra el virus respiratorio sincitial (VRS) incorrecta, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
A los niños se les administraron por error las vacunas Abrysvo de Pfizer o Arexvy RSV de GSK (antes GlaxoSmithKline). Ambas están aprobadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para adultos a partir de 60 años, pero no para niños ni bebés.
Para los bebés, los CDC recomiendan un anticuerpo monoclonal, el nirsevimab (Beyfortus), producido por AstraZeneca y Sanofi. Los CDC también recomiendan Beyfortus para los niños de 8 a 19 meses con mayor riesgo de VRS grave.
Aunque Arexvy y Abrysvo están aprobados para adultos mayores, sólo Abrysvo está aprobado para mujeres embarazadas para prevenir el VRS en sus bebés. A las 128 embarazadas que recibieron la vacuna equivocada se les administró Arexvy.
El VRS es un virus respiratorio común que suele causar síntomas leves similares a los del resfriado.
Según la Dra. Meryl Nass, internista y miembro del comité asesor científico de “Children’s Health Defense”, el virus ha recibido recientemente una gran atención mediática, ya que las terapias que lo protegen “son ahora una especie de bendición” para las grandes farmacéuticas.
Los CDC informaron el 22 de enero en una alerta de la Actividad de Comunicación y Divulgación Clínica de que la agencia había detectado los errores de administración a través del Sistema de Notificación de Efectos Adversos de Vacunas (VAERS).
Según los CDC, la mayoría de estos errores se produjeron en pacientes ambulatorios cuando trataban a bebés menores de 8 meses.
Comentando la noticia, Nass dijo que era un “gran problema” que se administraran a bebés vacunas sólo aprobadas para su uso en adultos. “También es un gran problema que se administrara a mujeres embarazadas una vacuna sin datos de aprobación para su uso durante el embarazo”.
“Está claro que los prospectos de estos productos no eran muy buenas y no dejaban claro para qué servían”, declaró Nass a “The Defender”. “Eso significa que la FDA metió la pata y quizá también los fabricantes, creando una situación en la que se utilizarían mal”.
Nass señaló que Pfizer y GSK eligieron nombres para sus vacunas contra el VSR que empezaban por la letra “a”, lo que puede haber provocado el percance de administrar a las embarazadas la vacuna equivocada. “¿Por qué han hecho eso?”, preguntó.
“Parte del trabajo de la FDA consiste en que el etiquetado sea claro y no se confundan los productos”, dijo Nass. “No cumplieron con su deber”.
En su alerta, los CDC señalaron que la mayoría de los informes de errores de administración del VAERS no incluían descripciones de los acontecimientos adversos. Los pocos efectos adversos que se produjeron se registraron como “no graves”.
“Los CDC, la FDA y otras agencias federales siguen vigilando la seguridad de las vacunas contra el VRS y los informes de errores en la administración de vacunas, y compartirán la información con el público a medida que esté disponible”, señalaron los CDC.
La agencia también emitió recomendaciones para los médicos que habían administrado la vacuna incorrecta, incluyendo que los niños que recibieron una de las dos vacunas contra el VRS deben recibir una dosis de Beyfortus – el anticuerpo monoclonal que se suponía que debían recibir – y que los bebés de las mujeres embarazadas que recibieron por error Arexvy deben recibir una dosis de Beyfortus durante la temporada del VRS si son menores de 8 meses.
La alerta de los CDC no especificaba los datos en los que se basaba para hacer estas recomendaciones ni advertía de los posibles efectos negativos de administrar varias vacunas distintas contra el VRS.
Según los CDC, “los proveedores de atención sanitaria y los centros deben garantizar el uso del producto de prevención del VRS correcto en la población correcta y tomar medidas para evitar errores en la administración de la vacuna.”
La alerta incluía un enlace a un conjunto de herramientas para profesionales sanitarios sobre la prevención de este tipo de errores.
La oficina de prensa de los CDC no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios de “The Defender” sobre cómo se cometieron los errores.