Esto es lo que dijeron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (“Centers for Disease Control and Prevention”, CDC por sus siglas en inglés) sobre las vacunas de ARNm el verano pasado (julio de 2021):

¡Genial! Gracias, CDC, por asegurar a la población que:
- Las vacunas de ARNm no pueden causarles COVID-19.
- No interactúan con nuestro ADN.
- Y nuestras células descomponen el ARNm, las instrucciones de programación para que nuestra maquinaria celular sintetice la proteína de espiga, “poco” después de haber terminado de cumplir las instrucciones.
Siete meses después de que las vacunas recibieran la Autorización de Uso de Emergencia, estoy seguro de que los ciudadanos dormían relajados sabiendo que las “Vacunas de ARNm COVID-19 SERÁN evaluadas rigurosamente en cuanto a su seguridad”.
Serán. Como en el futuro. Como en algún día presumiblemente cercano.
No obstante, los estadounidenses no deberían preocuparse por la seguridad de las vacunas porque, al parecer, los CDC ya sabían que “las vacunas de ARNm SON son seguras y eficaces”.
Un año después (22 de julio de 2022), la historia había cambiado un poquitín:

¡Uf! Así que, es bueno saber que:
- Las vacunas TODAVÍA no pueden causarles COVID-19. Eso es bueno.
- TODAVÍA no interactúan con nuestro ADN. Eso también es bueno.
- El ARNm y la propia proteína de espiga “no duran mucho en el cuerpo” (unos días para el ARNm y hasta unas semanas para la proteína de espiga).
Espero que todos estemos de acuerdo en que “hasta unas semanas” = “poco tiempo”.
Y ahora sabemos que “pronto” siempre había significado “unos días”.
Y ahora, “las vacunas de ARNm COVID-19 han sido evaluadas rigurosamente en cuanto a su seguridad”. Tal y como prometieron en julio de 2021.
Luego, a partir del 23 de julio de 2022, un día después, la lista de “datos” se acorta un poco:

Hmmm … las mismas vacunas ahora:
- No pueden causarles COVID-19. Eso sigue siendo bueno.
- No afectan/interactúan con nuestro ADN. Eso también.
Dos de tres es TODAVÍA bastante bueno, ¿verdad?
Al menos podemos dejar de discutir sobre cómo los CDC deben definir “pronto” y “no mucho”.
Pero, ¿por qué los funcionarios de los CDC no nos aseguraron que la proteína de espiga se eliminará “eventualmente” de nuestros cuerpos? ¿Es esa una promesa demasiado grande?
Y, aún así, es bueno que “las vacunas de ARNm Covid-19 hayan sido evaluadas rigurosamente en cuanto a su seguridad”… AÚN ASÍ.
Gracias a Jessica Rose, Ph.D, “Disclose.tv” y otros que han señalado que no hay absolutamente NADA QUE VER AQUÍ.