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05-10-2023 News

COVID

“La mentira del Nobel”: Médicos y científicos denuncian la concesión del Nobel a un equipo cuya investigación dio lugar a la tecnología de la vacuna COVID de ARNm

El Premio Nobel concedido el lunes por el desarrollo de una vacuna con ARNm suscitó polémica, ya que hay críticos que cuestionan su seguridad, destacan riesgos que fueron identificados hace años y alegan que las grandes farmacéuticas corrompieron la ciencia en su prisa por expandir las aplicaciones comerciales.

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Científicos y médicos críticos con las vacunas contra el COVID-19 criticaron duramente al Comité Noruego del Nobel tras conceder el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 2023 a un par de bioquímicos de la Universidad de Pensilvania por su trabajo en el desarrollo de “vacunas eficaces de ARNm contra el COVID-19.”

Katalin Karikó, Ph.D., y Drew Weissman, M.D, Ph.D., recibieron el lunes el premio por sus “descubrimientos revolucionarios… sobre cómo el ARNm interactúa con nuestro sistema inmunitario [y por contribuir] al ritmo sin precedentes de desarrollo de vacunas durante una de las mayores amenazas para la salud humana de los tiempos modernos”, según el comunicado de prensa del Comité Nobel.

El Dr. Robert Malone, reputado inventor de la tecnología del ARNm, respondió en X/Twitter:

“Karikó y Weissman se llevan el Nobel, no por inventar las vacunas de ARNm (porque eso ya lo hice yo), sino por añadir la pseudouridina que permitió fabricar un número ilimitado de toxinas de espiga o pico en lo que podría haber sido una plataforma de vacunas segura y eficaz, si se hubiera desarrollado de forma segura.”

Malone cuestionó la integridad del premio, alegando que la gran industria farmacéutica, “Big Pharma”, estaba detrás de él.

“Pfizer ha estado haciendo campaña para llegar a esto desde 2020: para empezar, han afirmado (al igual que Karikó) que ella inventó la tecnología de la vacuna de ARNm”, dijo, señalando que “Pfizer dona mucho al “Karolinska Institutet”, que otorga el Nobel.”

“La ciencia ha sido secuestrada de nuevo por las grandes farmacéuticas”, concluyó.

El Dr. Peter McCullough afirmó: “Esta decisión del Nobel no saldrá bien parada en el curso de la historia”, citando el informe de farmacovigilancia del Consejo Mundial de la Salud sobre los efectos adversos de las vacunas COVID-19:

Otros destacados investigadores, científicos y organizaciones también se pronunciaron al respecto. He aquí una muestra:

La presidenta de “Children’s Health Defense”, Mary Holland, declaró a “The Defender”:

“Las pruebas científicas sugieren que los productos de ARNm nunca serán seguros para todas las personas o animales y, sin embargo, se continúa con la precipitada carrera por ‘inmunizar’ a todo el mundo.

“La brecha entre la evidencia y la propaganda nunca ha sido mayor; es repugnante ver que el Premio Nobel está al servicio de la propaganda y no de la ciencia”.

Poco después del anuncio, apareció en Twitter una foto de Karikó y Weissman, ambos con máscaras en la cara y sosteniendo las placas de los premios. Algunos afirmaron que estaba retocada, aunque PBS/NPR la publicó en un artículo sobre los galardonados con el Premio Nobel. La foto se identificó posteriormente como procedente de un acto celebrado en Japón en 2022.

Los miembros del comité Nobel “infravaloran” la letalidad de la miocarditis a largo plazo

El miércoles, Jikkyleaks volvió a publicar en Twitter un breve vídeo en el que un periodista chino preguntaba a los miembros del comité Nobe l Olle Kämpe, M.D., Ph.D., y Rickard Sandberg, Ph.D., “Con el ARNm, aún no conocemos los efectos a largo plazo. Entonces, ¿tenemos alguna preocupación al respecto?”.

Sandberg respondió: “El ARNm que se administra es muy transitorio… La cantidad de efectos secundarios observados hasta la fecha es extremadamente limitada, por lo que no creo que sea una preocupación importante.”

Kämpe añadió: “Bueno, no puede integrarse en el núcleo, en el ADN, y eso es una medida de seguridad. Los efectos observados son sobre todo miocarditis y perimiocarditis, que afectan principalmente a varones jóvenes, pero que normalmente se resuelven sin efectos a largo plazo.”

Comentando sus respuestas, Jikkyleaks escribió: “No sólo dos científicos de alto nivel mienten abiertamente sobre el mecanismo de estos fármacos… Sino que restar importancia a la miocarditis (con letalidad a largo plazo) sólo demuestra cómo los científicos de laboratorio pueden convertirse en Joseph Mengeles con un poco de propaganda.”

Jikkyleaks siguió con un post en el que afirmaba que la miocarditis conlleva un pronóstico del 50% (muerte) a los 10 años, haciendo referencia a un estudio alemán en la base de datos PubMed sobre las tasas de mortalidad de los diferentes tipos de miocarditis.

El doctor Chris Martenson respondió a las declaraciones de Kämpe y Sandberg, calificándolas de “flagrante información errónea“.

“Si ‘transitorio’ incluye ahora la perspectiva de que algo dure *al menos* 60 días”, escribió Martenson, “entonces esta afirmación es exacta”. Compartió un artículo de marzo de 2022 que mostraba que se había detectado ARNm en los ganglios linfáticos 60 días después de la última inyección.

Refutando la afirmación de Sandberg sobre los limitados efectos secundarios, Martenson señaló los más de 300.000 efectos adversos graves registrados por el “Instituto Paul Ehrlich” de Alemania. “El propio ministro de Sanidad alemán de la época admite ahora que hasta 1 de cada 1.000 vacunados experimenta un efecto secundario adverso”, afirmó.

En cuanto a la afirmación de Kämpe de que el ARNm no puede integrarse en el ADN, Martenson señaló la investigación del #plasmidgate y el trabajo del científico y experto en genómica, Kevin McKernan, y otros.

Montones y montones de ADN, codificados con una señal de transporte nuclear, por alguna razón, se vinieron de paseo con los pinchazos de ARNm“, dijo Martenson. “Así que, en lugar de una ‘precaución de seguridad’, se incluyó exactamente lo contrario en cada vial”.

Martenson calificó la afirmación de que la miocarditis normalmente se resuelve sin efectos a largo plazo de “espectacularmente falsa”, afirmando que la declaración de Kämpe “ni siquiera puede calificarse de ‘información errónea’: o es pura ignorancia o directamente miente”.

Agregó:

“Los anales de la ciencia están ahora repletos de personas que han muerto a causa de esta miocarditis ‘leve’ o siguen sufriendo sus efectos años después.

“Pero, por muy mala que sea la miocarditis, es sólo uno de las docenas de efectos secundarios diferentes y bastante graves, por lo que representa una seria desviación, así como una tergiversación material de los hechos”.

“CONCLUSIÓN: No es posible que personas tan inteligentes y preparadas estén tan mal informadas. Tiene que ser un acto voluntario. Eso significa que su carácter moral está permanentemente manchado y deberían ser expulsados de la sociedad educada.”

McKernan calificó las respuestas de Kämpe y Sandberg de “La ‘Mentira Nobel’” y en otro tuit dijo: “Normalmente, al comité del Nobel le gusta esperar una década para ver si las cosas realmente dan resultado… no sea que concedan otra medalla a la lobotomía”.

Manipular nuestras células… podría tener sus desventajas”.

El avance del ARNm de Karikó y Weissman se publicó por primera vez en un artículo de 2005, en el que compartían su solución al problema de que el ARN sintético provocara respuestas inflamatorias – “una fuerte reacción inmunitaria para elevar los anticuerpos protectores”-, según un artículo publicado en “Scientific American”.

Esa reacción provocaba la degradación del ARNm y, por tanto, la pérdida de su capacidad de replicación.

Los investigadores resolvieron el problema modificando una de las bases nucleósidas del ARNm, sustituyendo la uridina por el isómero pseudouridina.

Este cambio permitió al ARN sintético “eludir nuestras defensas inmunitarias y engañar a las células humanas para que produjeran cualquier proteína que el ARN inyectado pudiera codificar”, escribió Eugyppius, autor de Substack.

En 2015, la pareja descubrió una forma de administrar ARNm a ratones utilizando nanopartículas lipídicas (NPL) que protegen aún más su carga útil de ARNm de la degradación, lo que permite su administración a las células.

El trabajo de Karikó y Weissman “hizo posibles los pinchazos de Moderna y BioNTech/Pfizer”, escribió Eugyppius, y añadió: “Que nuestras defensas biológicas naturales puedan tener un propósito, y que manipular nuestras células para fabricar productos farmacéuticos en nuestro propio cuerpo pueda tener sus inconvenientes, son reservas que el Comité Nobel no comparte.”

Médicos por la Ética COVID (“Doctors for COVID Ethics”, D4CE por sus siglas en inglés) en su libro “Toxicidad de la vacuna de ARNm”“mRNA Vaccine Toxicity”,publicado en julio, afirma que las NPL no sólo “pasan desapercibidas para el sistema inmunitario”, abriéndose paso en muchos tipos de células diferentes (el hígado, el bazo y los ovarios acumulan cantidades especialmente elevadas), sino que también producen un efecto inmunosupresor en los linfocitos de nuestro organismo (células T, células B y otras).

Citaron un estudio que demuestra que los cambios en el patrón de las respuestas inmunitarias se transmiten a la descendencia de los ratones inyectados con NPL.

El premio se concede con la esperanza de “hacer que la gente indecisa se vacune”.

Eugyppius afirmó que Karikó y Weissman no eran candidatos obvios al Premio Nobel porque “ni sus publicaciones ni sus citas eran suficientes para situarlos entre los favoritos”.

Phys.org también tomó nota de la inusual elección, escribiendo “El comité del Nobel rompió con su práctica habitual de honrar descubrimientos de hace décadas”.

Pero Kämpe, en lo que Eugyppius calificó de “reconocimiento encubierto“, dio la puntilla al decir que esperaba que el premio “hiciera que la gente indecisa aceptara la vacuna y estuviera segura de que es muy eficaz y segura”.

La presidenta del comité Nobel, Gunilla Karlsson-Hedestam, declaró en el anuncio del premio: “Lo importante aquí creo que es que las vacunas puedan desarrollarse tan rápidamente”, y atribuyó a las contribuciones de Karikó y Weissman el mérito de haberlo hecho posible.

Peter Maybarduk, director del programa de Acceso a los Medicamentos (“Access to Medicines”) del grupo de defensa de Washington “Public Citizen”, aplaudió el reconocimiento del ARNm, pero afirmó que los países occidentales deberían considerar“profundamente vergonzoso”que sólo un pequeño número de las vacunas se pusiera a disposición de los países más pobres meses después de que comenzara la vacunación en los países ricos, informó PBS/NPR.

“Para mí, este premio es realmente una victoria de las vacunas y de su potencial para mejorar la salud y la equidad”, declaró Kathleen Neuzil a “Scientific American”.

Neuzil es profesora de vacunología y directora del Centro de Desarrollo de Vacunas y Salud Mundial de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland. Ella explicó:

“Estamos saliendo de la peor pandemia en más de un siglo, y sin duda estas vacunas contribuyeron a salvar vidas y a reducir la morbilidad …

“Creo que una adaptación de esta tecnología y de las vacunas de ARNm podría ser realmente transformadora, en particular para los países de ingresos bajos y medios, debido a la adaptabilidad y flexibilidad de la plataforma.”

Sin embargo, el Dr. Byram W. Bridle escribió en su Substack que las inyecciones de ARNm no sólo eran ineficaces, sino que los datos mostraban que “podían haber predispuesto a las personas a contraer COVID-19”.

Bridle añadió:

“El día en que el premio Nobel se conceda a una tecnología médica que haya dado resultados dramáticamente insuficientes y posiblemente contraproducentes, y que aún no haya sido sometida a pruebas clínicas completas y adecuadas, será el día en que yo pierda todo respeto por el otrora noble galardón. Lamentablemente, ese día ha llegado”.

Weissman lanzó una advertencia sobre los peligros del ARNm en 2018

En un tuit el lunes, Andrew Bostom, M.D., M.S., señaló que Weissman en un artículo de ‘Nature’ de 2018 emitió una “advertencia honesta” sobre la toxicidad potencial de las vacunas de ARNm, enumerando específicamente las respuestas hiperinflamatorias, el desencadenamiento autoinmune y la trombosis.

Weissman escribió:

“Los posibles problemas de seguridad … en los estudios clínicos incluyen la inflamación local y sistémica, la biodistribución y persistencia del inmunógeno expresado, la estimulación de anticuerpos autorreactivos y los posibles efectos tóxicos de cualquier nucleótido no nativo y de los componentes del sistema de administración. …

“El ARN extracelular durante la vacunación con ARNm [puede promover] la coagulación sanguínea y la formación patológica de trombos [coágulos sanguíneos].

En respuesta al tuit de Bostom, @CdnFreedomGirl escribió:

“Así que básicamente el Dr. Weissman era muy consciente de estos efectos secundarios potenciales, luego estos efectos secundarios efectivamente ocurrieron en la vida real. Algunas personas pagaron con sus vidas. Sin embargo, estas inyecciones se siguen vendiendo como seguras y eficaces y el Dr. Weissman recibe un Premio Nobel y lo acepta con total desprecio por la humanidad.”

‘Chief Nerd’ publicó un tuit el lunes en el que aparecía un breve fragmento de un vídeo de 2021 en el que Weissman negaba que la vacuna fuera perjudicial. Weissman dijo:

“El ARNm de la vacuna es idéntico al ARN de sus células. El ARN de sus células no causa efectos adversos a largo plazo, por lo que el ARN de la vacuna tampoco los causará. El ARN se degrada, probablemente en una semana haya desaparecido por completo… No queda nada de la vacuna después de dos días o una semana más o menos… El único acontecimiento adverso realmente grave es esta reacción parecida a la anafilaxia”.

Weismann se equivoca conscientemente en este punto, pues como ya se ha señalado la pseudouridina utilizada para alterar el ARN lo convierte en ARN modificado (o modARN) diseñado específicamente para hacerlo más estable y longevo, menos inmunogénico y más eficiente en la autorreplicación.

Penn también consideró arriesgada la investigación del ARNm

Karikó se incorporó a la Universidad de Pensilvania en 1989 como profesora adjunta e investigadora, antes de empezar a colaborar con Weissman en 1995.

Sin embargo, en 1995, la universidad consideró que la investigación de Karikó sobre el ARNm era demasiado arriesgada, e incluso la calificó de “sin calidad docente”. Según Forbes, al no conseguir suficientes subvenciones, la empresa ofreció a la profesora titular la opción de abandonar el puesto o ser degradada con un recorte salarial.

Karikó aceptó la degradación y continuó su trabajo. Pero en 2013, dejó su puesto de investigadora principal para convertirse en vicepresidenta de BioNTech, cofabricante con Pfizer de la vacuna de ARNm COVID-19.

Miembros de las comunidades médica y académica de Penn criticaron a la universidad y la instaron a disculparse por su página de celebración de los Premios Nobel, que omitía cualquier referencia a la anterior degradación de Karikó.

El potencial de las aplicaciones del ARNm es enorme

Karikó, Weissman y otros investigadores del ARNm ya están trabajando para aplicar la tecnología a enfermedades autoinmunes, cánceres, alergias alimentarias y ambientales, enfermedades bacterianas y transmitidas por insectos, como “el VIH, el norovirus y la malaria”, según “Scientific American”.

“Ahora podemos ponerles una inyección de ARN y curar su enfermedad”, afirma Weissman. “Y luego se puede ampliar eso al hígado, al pulmón, al cerebro, a cualquier otro órgano terapéutico… El potencial es sencillamente enorme”.

Weissman está desarrollando actualmente una vacuna de ARNm contra todos los coronavirus que “derrotaría al COVID para siempre”, según un artículo de “France 24”. Afirmó que sería mejor que las vacunas anuales de refuerzo y “debería cubrir todas las variantes futuras – y cualquier coronavirus de murciélago que pudiera pasar a las personas.”

“Realmente hemos ampliado nuestro ámbito de investigación – y eso se ha permitido porque el mundo … ahora reconoce el ARN como importante”, dijo Weismann, y agregó que es “una cosa increíblemente importante para dar acceso a la tecnología de ARN a todas partes del mundo.”

En su libro “mRNA Vaccine Toxicity” (“Toxicidad de las vacunas de ARNm”), D4CE advertía sobre el futuro uso de esta biotecnología:

“Cada futura vacuna de ARNm inducirá a nuestras células a producir su propio antígeno específico, relacionado con el microbio concreto al que se dirige. Por lo tanto, debemos esperar que cada una de estas vacunas induzca daños inmunológicos a una escala similar a la que hemos presenciado con las dirigidas contra el COVID-19.”

En el prólogo del libro, Holland señalaba que, a pesar de los daños bien documentados de las inyecciones de ARNm, “los CDC tienen la osadía de calificar las vacunas de ‘seguras’,” y añadía: “Esta guerra no declarada contra la humanidad no ha terminado, y debemos armarnos de conocimiento”.

Los autores concluyen el libro con esta advertencia:

“No es posible interpretar las acciones de las autoridades como ‘errores honestos’. Han ocurrido demasiadas cosas que apuntan inequívocamente a una agenda siniestra detrás de las vacunas COVID-19 basadas en genes. La aprobación apresurada sin que hubiera necesidad, las amenazas abiertas y la coacción, la censura sistemática de la ciencia honesta y el silenciamiento de la verdad sobre las numerosas víctimas mortales o gravemente dañadas por las vacunas se han prolongado durante demasiado tiempo como para permitir cualquier duda sobre la intención y el propósito.”

El libro puede descargarse gratuitamente o solicitarse impreso.

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