Un importante funcionario de biodefensa que desempeñó un papel clave en la preparación médica y de salud pública bajo la administración Trump durante el inicio de la pandemia de COVID-19 alegó que los funcionarios actuales y anteriores del gobierno, incluido el Dr. Anthony Fauci, han estado “desorientando” al público sobre los orígenes de COVID-19.
En una entrevista con el periodista de investigación Paul D. Thacker, el Dr. Robert Kadlec sugirió que Fauci, antiguo director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, Francis Collins, M.D., Ph.D.,ex director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y otros funcionarios del gobierno y virólogos clave se han dedicado a “negar y engañar” sobre los orígenes del virus.
Kadlec era Subsecretario de Preparación y Respuesta cuando comenzó la pandemia de COVID-19, y dirigía la Administración para la Preparación y Respuesta Estratégicas (“Administration for Strategic Preparedness and Response”, ASPR por sus siglas en inglés). Más tarde dirigió un comité del Senado que, en octubre de 2022, publicó un informe provisional sobre el origen de la pandemia que favorecía fuertemente la “teoría de la fuga de laboratorio.”
Por otra parte, Thacker, en un post publicado el 22 de diciembre de 2023 en “The Disinformation Chronicle”, analizó nuevos documentos publicados a principios de mes por “U.S. Right to Know” (USRTK).
Según USRTK, estos documentos indican que “investigadores estadounidenses ocultaron al Pentágono su intención de llevar a cabo investigaciones sobre coronavirus de alto riesgo en Wuhan bajo normas de seguridad laxas el año anterior a la pandemia de COVID-19.”
En una entrevista con “The Defender”, Thacker afirmó que estos documentos no son, en sí mismos, pruebas de que COVID-19 surgiera del Instituto de Virología de Wuhan (China), pero sí de que los implicados en la polémicainvestigación sobre la ganancia de función en ese laboratorio han sido deshonestos.
“Es otro ejemplo que demuestra que esta gente miente”, dijo Thacker. “Y la prueba más contundente de un accidente de laboratorio en Wuhan son todos los ejemplos de los investigadores mintiendo sobre lo que estaban haciendo en Wuhan. Esa es la evidencia”.
Thacker escribió que éste era “sólo el último ejemplo de prevaricación científica“. En su post del 22 de diciembre de 2023, Thacker afirmaba que los escritores científicos de los medios de comunicación contribuyeron a tal fechoría.
“Se ha convertido en un tópico de la pandemia que los investigadores y sus escritores científicos favoritos acaben siendo sorprendidos disimulando cuando los documentos quitan el aire a las declaraciones y convicciones autorizadas subrayadas con supuesta autoridad científica y periodística”, escribió.
Fauci y otros implicados en una “operación de información”
Según Thacker, “Kadlec ha trabajado contra las armas biológicas para una gran variedad de agencias gubernamentales” durante más de 30 años.
El informe provisional del Senado de Estados Unidos que se publicó bajo su supervisión en octubre de 2022 “se convirtió en una polémica exclusiva de ProPublica/Vanity Fair, a la que posteriormente se añadió una nota del editor de 2.700 palabras“, escribió Thacker.
Según el informe, publicado el 28 de octubre de 2022 en ProPublica, “El laboratorio de Wuhan en el centro de las sospechas sobre el inicio de la pandemia tenía muchos más problemas de los conocidos”.
Luego siguieron las críticas de parte de la comunidad científica, lo que provocó que ProPublica publicara su nota del editor el 30 de noviembre de 2022, afirmando que “Científicos, observadores de China y otros cuestionaron los hallazgos del equipo del Senado y nuestra información sobre ellos.”
Los editores de ProPublica “añadieron contexto adicional” a la historia y “también identificaron dos errores de hecho sin consecuencias para la premisa de la historia” que fueron corregidos. Sin embargo, ProPublica mantiene que “nuestro examen afirma que la historia, y la totalidad de la información que recoge, es sólida”, y añade:
“Sigue estando claro que, en 2019, el WIV [Wuhan Institute of Virology] estaba abordando graves problemas de seguridad mientras los científicos allí reunidos se enfrentaban a presiones para obtener resultados”. Las arriesgadas investigaciones sobre coronavirus se llevaron a cabo en laboratorios que carecían de las máximas salvaguardias de biocontención, según el informe provisional. …
“… La posibilidad de que se produjera un fallo de bioseguridad en el WIV, y desencadenara la pandemia, sigue siendo plausible”.
Según Thacker, Kadlec -que anteriormente “operaba casi siempre en segundo plano”- ha salido ahora de la burocracia para afirmar que “los científicos federales y los virólogos a los que financiaron han desorientado al público y han ayudado a encubrir pruebas de que la pandemia empezó en un laboratorio de Wuhan, un laboratorio financiado con dinero estadounidense”.
Kadlec dijo a Thacker que las figuras de Fauci y Collins querían proteger su reputación y la financiación federal de la investigación, incluso ante la creciente evidencia de que dicha investigación podría haber conducido al desarrollo y liberación de COVID-19.
“Los motivos de estos investigadores parecen claros: proteger la reputación, proteger las subvenciones federales”, según Thacker.
Para lograr este objetivo, Kadlec dijo que se empleó un “despiste” que intentaba restar importancia y desviar la atención pública de la teoría de la fuga del laboratorio.
“A mí me parece una operación de información”, dijo Kadlec. “Es alejar a la gente. Y estos tipos lo hicieron por diversos medios. … Encubrimiento es una forma de verlo; parece ser un colosal desvío de la atención”.
Kadlec señaló que ya en febrero de 2020, Fauci y virólogos clave estaban reconociendo en privado, en correos electrónicos entre ellos, “que esto podría haber sido un incidente de laboratorio.”
También se refirió a uno de los autores del ya famoso artículo “El origen proximal del SARS-CoV-2” (“Proximal Origin”) publicado en Nature Medicine en marzo de 2020, el doctor Kristian Andersen, profesor de inmunología y microbiología del Instituto de Investigación Scripps, con sede en California.
Según un informe de la Cámara de Representantes de EE.UU. de julio de 2023, el documento “Origen Proximal” se utilizó para “restar importancia a la hipótesis de la fuga del laboratorio” y tachar de “teóricos de la conspiración” a cualquiera que sugiriera que el virus podría haberse filtrado de un laboratorio. El informe indicaba que Fauci y Collins participaron personalmente en la conceptualización, redacción y publicación del documento.
Kadlec dijo a Thacker que Fauci y algunos científicos coautores de ese artículo, incluido Andersen, parecían reconocer en privado que COVID-19 podría haber sido manipulado, en una serie de correos electrónicos y llamadas que intercambiaron el 1 de febrero de 2020, que Kadlec también recibió.
Tras señalar que las declaraciones públicas de Fauci negaban una conexión entre el COVID-19 y una filtración del laboratorio, Kadlec dijo: “En todo caso, Fauci tenía información que probablemente decía lo contrario”.
“Fauci consiguió este otro grupo, con Jeremy Farrar [entonces director del “Wellcome Trust”] y sus colegas. Y este grupo dice en privado que tiene preocupaciones, y luego dice públicamente que es imposible que haya ocurrido un accidente de laboratorio”, dijo.
Kadlec calificó a Fauci de “verdadero operador” que “tiene un gran interés en su reputación y en la de su instituto. Y son inseparables”.
“Creo que el motivo fue el riesgo para la reputación de los NIH y de las dos personas que defendieron -Fauci y Collins- la investigación científica sin restricciones, es decir, la investigación de ganancia de función”, afirmó.
“La investigación sobre la ganancia de función financiada por los NIH puede haber provocado este accidente”, afirmó Kadlec.
La cábala de Farrar, Collins y Fauci “parece ser el centro de lo que estaba ocurriendo”, añadió.
Está previsto que Fauci comp arezca ante el Subcomité Selecto sobre la Pandemia de Coronavirus de la Cámara de Representantes de Estados Unidos los días 8 y 9 de enero para una entrevista transcrita de dos días sobre “las numerosas controversias surgidas durante y después de la pandemia.”
Declarará públicamente ante el subcomité a finales de este año.
Collins desempeñó “un papel aún más destacado”
Sin embargo, según Kadlec, Collins desempeñó un papel aún más destacado que Fauci.
“Por mucho que te gustaría pensar que Fauci está detrás de esto, creo que Collins puede ser el hombre”, dijo Kadlec. “Collins sigue trabajando en la Casa Blanca. Sigue siendo asesor del Presidente”.
Kadlec dijo que Collins incluso había tratado de impedir que él y la ASPR trabajaran con las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina “para examinar lo que la secuencia genética [del SARS-Cov-2] mostraba en enero de 2020.”
“Simplemente me llamó: ‘¿Qué estás haciendo? ¿Por qué haces esto?'” Kadlec añadió: “Collins tiene un ego bastante grande. Pero también sentía que las Academias Nacionales eran dominio exclusivo de los NIH. Tuve que recordarle que yo pagaba a las Academias para que hicieran un trabajo para mí en el marco de la preparación para la pandemia”.
Kadlec afirmó que científicos como Andersen “recibieron financiación de los NIH para realizar investigaciones de ganancia de función, algunas de ellas con los chinos”, y que las pruebas que indicaban una posible filtración de laboratorio habían empezado a aparecer a principios de la pandemia.
Kadlec dijo que una de las primeras personas en patentar una vacuna contra el COVID-19 fue el científico del Ejército Popular de Liberación chino Zhou Yusen, que también era vacunólogo.
“Cuando miras la patente y lo que publicó sobre esa vacuna COVID, te das cuenta rápidamente de que tuvo que empezar muy pronto… tuvo que empezar a trabajar con el virus COVID alrededor de noviembre, o ya en octubre”, dijo.
“Creemos que el brote se produjo… [a] finales de octubre, noviembre – y él está haciendo estudios en animales con ratones, probablemente en el Instituto de Virología de Wuhan”, dijo Kadlec. “Publicó un artículo en colaboración con el WIV en noviembre de 2019. Y he aquí que este brote se produce en Wuhan”.
Kadlec dijo:
“No se puede argumentar de forma convincente que proceda naturalmente de un animal. Lo que trataban de hacer es argumentar que es zoonótico, y no hay pruebas que lo apoyen.
“La prueba que tengo es de George Gao, el que fue director del CDC chino [Centers for Disease Control and Prevention], que publicó en serie que este virus no procedía del mercado”.
Cuando se le preguntó por qué algunos científicos siguen promoviendo la teoría zoonótica o del “mercado húmedo”, Kadlec la calificó de “pista falsa” de la que “incluso los chinos cedieron”, y dijo que ese tipo de mensajes “parecen una operación de información”.
“Despiste. Es como negar y el engañar”, dijo Kadlec. “¿Cómo pasamos de una llamada telefónica con ‘Bueno, esto no tiene buena pinta’ a lo contrario, ‘No hay forma posible de que sea un laboratorio’? Ojalá pudiera explicarlo”.
Obtener respuestas del gobierno y de los organismos es como “arrancar dientes”
Kadlec dijo que recibió el correo electrónico del 1 de febrero de 2020, que incluía a Fauci, Collins, Andersen, Farrar y otros, pero que no recordaba haberlo leído.
“En aquel momento… averiguar cómo empezó la pandemia no era mi especialidad”, dijo. “Me centré en las contramedidas, en preservar los sistemas hospitalarios y en distribuir EPI, lo poco que teníamos”.
Su agencia en aquel momento, ASPR, sí pidió a las Academias Nacionales “que examinaran la secuencia genética [del SARS-CoV-2] para truncar algunas de las especulaciones más descabelladas que había por ahí”, pero su respuesta fue que “necesitaban más información”.
Kadlec dijo que más tarde, cuando dirigía el comité HELP (siglas en inglés de “Health, Education, Labor and Pensions”, Salud, Educación, Trabajo y Pensiones) del Senado que investigaba los orígenes de COVID-19, “no pudimos vincular lo que creemos que ocurrió en Wuhan directamente con la financiación de los NIH.”
Thacker declaró a “The Defender” que el informe HELP apenas mencionaba a los NIH ni a Fauci o a la investigación sobre la ganancia de función, pero echaba mucha culpa a China.
“Ese informe era un gran engaño para señalar con el dedo a China, que la única forma en que podemos averiguar lo que está pasando es si China se ha vuelto más transparente. Es un juego de tontos, porque sabemos que China no va a ser más transparente”, afirmó.
Tras señalar que organismos de salud pública como los NIH y los CDC no participaron en el intento de averiguar los orígenes de COVID-19, Kadlec afirmó: “Realmente tiene poco que ver con los NIH y los CDC. … Existía la idea de que, entre la comunidad de inteligencia y la comunidad científica, tenía que haber alguien que asumiera la responsabilidad de dirigir los esfuerzos para llevar a cabo la atribución”.
“Si no recuerdo mal, al final recayó en el Departamento de Estado. Pero, ¿qué ciencia saben ellos, o la comunidad de inteligencia?”, dijo.
Añadió su opinión de que obtener respuestas de entidades como los NIH, los políticos del Partido Demócrata, la Cámara de Representantes o el Comité de Inteligencia del Senado era como “arrancar dientes”.
Nuevas pruebas de la investigación sobre la ganancia de función financiada por el gobierno
Según Kadlec, este tipo de investigación sobre coronavirus estaba en marcha mucho antes de la aparición del COVID-19.
“Un artículo [una carta] apareció en Nature en 2015, y sacaron dos correcciones al respecto. Es un trabajo de Ralph Baric y Shi Zhengli… financiado por el instituto de Fauci en los NIH, y el corrigendum añade que también hubo financiación de USAID [Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional], el programa PREDICT“.
La carta, titulada “Un cluster de coronavirus de murciélago circulante similar al SARS muestra potencial para la emergencia humana” (“A SARS-like cluster of circulating bat coronaviruses shows potential for human emergence”) tenía una nota del editor añadida en marzo de 2020, que decía: “Somos conscientes de que este artículo se está utilizando como base para teorías no verificadas de que el nuevo coronavirus causante del COVID-19 fue manipulado. No hay pruebas de que esto sea cierto; los científicos creen que un animal es la fuente más probable del coronavirus.”
Thacker escribió que un ejemplo similar surgió el mes pasado como parte de la publicación de los documentos USRTK, que según él muestran que los “virólogos e investigadores de Wuhan estadounidenses intentaron engañar al programa DARPA [Defense Advanced Research Projects Agency] del Departamento de Defensa sobre la investigación de virus peligrosos en una subvención de 2018 llamada DEFUSE.”
Thacker escribió:
“DARPA rechazó la propuesta porque algunos de los estudios implicaban peligrosos estudios de ganancia de función. Ahora sabemos, por los borradores de la propuesta DEFUSE, que los virólogos planeaban llevar a cabo esos estudios en el Instituto de Virología de Wuhan, aunque lo han negado varias veces después de que la propuesta DEFUSE se hiciera pública.
“En declaraciones anteriores, virólogos y escritores científicos aseguraron al público que los estudios de ganancia de función propuestos y discutidos en DEFUSE debían haber tenido lugar en el laboratorio de Ralph Baric en la Universidad de Carolina del Norte [UNC], y no en el laboratorio de Shi Zhengli en el Instituto de Virología de Wuhan.
“Como todos sabemos, la pandemia comenzó en Wuhan y cada vez más pruebas apuntan a que algo salió mal en el laboratorio de Shi Zhengli”.
Thacker también señaló que “en los primeros borradores de la propuesta DEFUSE, Peter Daszak comentó a Ralph Baric, de la UNC, y a Shi Zhengli, de Wuhan, que parte del trabajo de ingeniería de los virus quiméricos del SRAS se realizaría en Wuhan”, pero más tarde intentó “restar importancia” al vínculo con Wuhan y Zhengli.
Posteriormente, periodistas como Jon Cohen, de la revista Science, intentaron refutar públicamente cualquier conexión entre la investigación DEFUSE y la teoría de la fuga del laboratorio COVID-19. Según Thacker, en una ocasión Cohen le acusó públicamente en Twitter de promover la “desinformación” sobre sus preguntas acerca del estudio DEFUSE y sus financiadores.
En otro caso, Thacker afirmó que el redactor jefe de la revista Science, H. Holden Thorpe, “engañó a toda la comunidad científica” al afirmar en un editorial que los experimentos DEFUSE “apenas suponían una amenaza” y no podían haberse realizado en Wuhan porque eran científicos de la UNC los que participaban en esos trabajos.
“Thorpe procedía de la UNC, donde fue rector y supervisó la investigación de la universidad, incluida la de Ralph Baric. Thorpe dimitió de la cancillería después de que la UNC fuera descubierta en un fraude académico generalizado”, escribió Thacker.
“Es una revelación de otra mentira, pero no es una revelación del hecho de que iban a hacer esta investigación en Wuhan porque ya estaban haciendo investigación quimérica en Wuhan”, dijo Thacker a “The Defender”.
Thacker escribió que tales ejemplos son “típicos del género de los escritores científicos: siempre que los mensajes amenazan a la ciencia, corren a esos mismos científicos para conseguir una cita enlatada y derriban la información”.
“Ahora sabemos que poco de lo que los científicos nos dijeron sobre la subvención DEFUSE era cierto”, escribió. “Los virólogos planearon hacer estos peligrosos estudios sobre el virus en Wuhan, y mintieron sobre ello al gobierno federal para conseguir financiación. Y luego nos mintieron sobre sus intenciones, después de que empezara la pandemia en Wuhan”.
“Los redactores científicos amplificaron estas mentiras para usted y el resto del público estadounidense”, añadió, señalando que esto contribuyó a la censura de las publicaciones públicas que sugerían que COVID-19 surgió de una filtración del laboratorio.
“Facebook limitaba tu capacidad para hablar de un accidente de laboratorio”, dijo Thacker. “Hubo múltiples ‘verificaciones de datos’ que decían que era imposible que procediera de un laboratorio de Wuhan… Han sido años y años de engaños”.
Sin embargo, con la aparición de más información que apunta a una filtración del laboratorio, escritores como Cohen, que anteriormente se retractaron de la teoría de la filtración del laboratorio, ahora están retrocediendo, según Thacker.
“Muchos de los que participaron en el encubrimiento están huyendo ahora de Twitter porque están siendo humillados”, dijo Thacker, señalando que Cohen, de la revista Science, ya había abandonado Twitter.
“Se equivocaron, y no quieren admitirlo porque no es lo único en lo que se equivocaron. Muchas de las cosas sobre las que escribieron -mascarillas, vacunas, confinamientos- estaban equivocadas”, dijo.
“No pueden soportar el hecho de que ya no controlan la narrativa. Y están viendo que sus narrativas están estallando”.
Esto tiene implicaciones clave en términos de preparación para una futura pandemia, dijo Thacker, añadiendo:
“La mejor manera de averiguar cómo detener un futuro incendio es entender cómo empezó el incendio que nos ocupa. Por eso hay inspectores de incendios que inspeccionan y comprueban qué provocó el incendio. …
“Lo mismo ocurre con la investigación de pandemias. Desde el principio, ha habido constantes intentos de denigrar y restar importancia a la posibilidad de un accidente de laboratorio.”