El Departamento de Educación del Estado de Nueva York publicó una carta el 16 de febrero informando a todas las escuelas públicas del estado que el consentimiento de los padres a las pruebas COVID-19 para sus hijos no es necesario para la instrucción en persona, o para participar en cualquier actividad escolar, incluyendo actividades extracurriculares.

La carta, que sólo afecta a las escuelas públicas y chárter, sigue a raíz de una demanda que impugna el cierre de las escuelas de la ciudad de Nueva York y las pruebas obligatorias para los estudiantes.

La demanda fue presentada el 16 de diciembre de 2020 por ocho padres de la ciudad de Nueva York y ‘Children’s Health Defense’ (CHD) contra el Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York y el alcalde, Bill de Blasio. Los padres están representados por los abogados James Mermigis, Ray L. Flores II, Robert F. Kennedy, Jr., presidente y asesor legal jefe de CHD, y Mary Holland, presidenta y consejera general de CHD.

La carta del 16 de febrero de Kathleen R. Cataldo, comisionada adjunta de la Oficina de Servicios de Apoyo estudiantil, decía:

“El Departamento ha recibido informes del campo de que algunos distritos escolares están requiriendo el consentimiento de los padres en nombre de sus hijos, a las pruebas covid-19 como condición para actividades que incluyen aprendizaje en persona y actividades extracurriculares. Por la presente, el Departamento aclara que el consentimiento de los padres/tutores para las pruebas de COVID 19 de los estudiantes no puede ser una condición para el aprendizaje en persona u otras actividades escolares.” (Subrayado en el original.)

Desde el 19 de noviembre de 2020, los niños en los grados 6-12 han estado completamente excluidos de toda la educación en la escuela. NYC no ha especificado ninguna fecha para que estos estudiantes regresen a los colegios.

Desde principios de diciembre, los estudiantes desde jardín de infancia hasta quinto curso y los alumnos con necesidades especiales han podido asistir al “aprendizaje mixto”, generalmente sólo 1-2 días a la semana, pero sólo si se someten en la escuela a pruebas genéticas de reacción en cadena de polimerasa (PCR) para COVID-19. Si los padres se negaban, el departamento de educación relegaba a sus hijos al aprendizaje remoto durante al menos los siguientes 10 meses.

Las escuelas de Nueva York estuvieron abiertas a todos los estudiantes para el aprendizaje mixto desde septiembre hasta mediados de noviembre, a pesar de que todas las familias tenían la opción de aprendizaje remoto. El alcalde de Blasio volvió a cerrar las escuelas debido al aumento de la tasa de PCR positivos en toda la ciudad.

Como declararon los expertos presentados por los querellantes en su demanda, las pruebas de PCR no diagnostican la infección por COVID, a pesar de que NYC las ha presentado a los padres como si lo hicieran. Las pruebas de PCR generan muchos resultados falsos positivos, lo que conduce a aislamientos y cuarentenas disruptivos y costosos, según alegan los demandantes.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos afirman que las pruebas en la escuela sin consentimiento voluntario son “poco éticas e ilegales”. Obligar a los padres a firmar formularios de consentimiento cuando hay amenaza de exclusión no es un acto voluntario, alegan los demandantes, y el departamento de educación está actuando en flagrante desconocimiento de las directrices federales de salud pública.

Como describe la demanda, el aprendizaje remoto perjudica desproporcionadamente a aquellos que no pueden permitirse el acceso a la tecnología moderna, incluyendo internet de alta velocidad, computadoras, tabletas, impresoras, escáneres y más. Además, la mayoría de los estudiantes en Nueva York son negros e hispanos, y muchos padres son cautelosos para someter a sus hijos a procedimientos médicos sin su supervisión. Se preguntan qué pasa realmente con los resultados de las pruebas de sus hijos y las muestras de ADN

La United Federations of Teachers (UFT), el Sindicato de Maestros de la Ciudad de Nueva York emitió un comunicado en el que afirma que la carta del estado contradice un plan acordado por las escuelas y el sindicato. “Lucharemos para asegurarnos de que estos protocolos permanezcan vigentes”, según un comunicado de la página de Facebook de la UFT.

‘NY Teachers for Choice’ (Maestros a favor de la elección) respondió a la UFT con una carta abierta al presidente de la UFT, Michael Mulgrew, en la que describía por qué ‘NY Teachers for Choice’ apoya la nueva orientación. La carta terminó con:

“Prácticamente todos los demás distritos escolares de Nueva York, y de todo el país, no obligan a las pruebas COVID ni al personal ni a los estudiantes porque hacerlo es ilegal. Entiendo y respeto que esté tratando de hacer lo que cree que es mejor y más seguro para su membresía. Sin embargo, la UFT no debe estar del lado de forzar una práctica ilegal que se lleve a cabo bajo su vigilancia. Por favor, acepte la nueva orientación de NYSED y amplíe sobre ella para asegurarse de que los derechos de los maestros y del resto del personal también sean respetados.”

La demanda de CHD y los padres de Nueva York continuará hasta que se resuelva el problema del cierre de la escuela.