El Dr. Joseph Ladapo, Director General de Salud Pública de Florida, ha pedido hoy que “se interrumpa el uso de las vacunas de ARNm COVID-19” por motivos de seguridad, ya que la tecnología de ARNm está introduciendo contaminantes de ADN en las células de las personas.
En un comunicado hecho público hoy por el Departamento de Salud de Florida, Ladapo afirma que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (“Food and Drug Administration”, FDA por sus siglas en inglés) no respondió adecuadamente a las preguntas que él planteó sobre el tema en una carta enviada el mes pasado a la FDA y a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (“Food and Drug Administration”, CDC por sus siglas en inglés).
Ladapo pidió a las agencias que abordaran el reciente descubrimiento de fragmentos de ADN de células huésped en las vacunas de ARNm de Pfizer y Moderna. Los científicos que estudian las vacunas encontraron ADN bacteriano sobrante de los plásmidos microscópicos utilizados para multiplicar el ADN en el proceso de fabricación de las vacunas de ARNm.
Una de las herramientas de terapia génica descubiertas en las vacunas COVID-19 es el SV40, conocido por promover el cáncer.
La carta de Ladapo decía que la presencia de estos fragmentos era especialmente preocupante dado que las inyecciones de ARNm utilizan nanopartículas lipídicas, que, según él, son “un vehículo eficiente para la entrega de ARNm de las vacunas COVID-19 en células humanas, y por lo tanto pueden ser un vehículo igualmente eficiente para la entrega de ADN contaminante en células humanas.”
Pidió a las agencias que explicaran si se habían evaluado los riesgos de que el ADN contaminante se integrara en las células humanas, según las propias directrices de las agencias, especialmente teniendo en cuenta los nuevos factores de riesgo introducidos por el uso de nanopartículas lipídicas.
En la respuesta de la FDA, Peter Marks, M.D., Ph.D., director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA, reiteró que la agencia “confía en la calidad, seguridad y eficacia de las vacunas COVID-19”.
Marks también afirmó que “en principio, es bastante ‘inverosímil’ que pequeños fragmentos residuales de ADN” pudieran “encontrar su camino hacia el núcleo” de las células e incorporarse al ADN cromosómico. Añadió que los datos de farmacovigilancia de la FDA sobre cientos de millones de individuos “no indican indicios de genotoxicidad”.
El verdadero reto al que se enfrenta la FDA, según Marks, es “la continua proliferación de información errónea y desinformación sobre estas vacunas, que provoca dudas sobre las vacunas y reduce su aceptación”.
Ladapo dijo que la respuesta no abordaba suficientemente sus preocupaciones.
“La respuesta de la FDA no aporta datos ni pruebas de que se hayan realizado las evaluaciones de integración del ADN que ellos mismos recomendaron”, afirmó Ladapo. “En su lugar, señalaron los estudios de genotoxicidad – que son evaluaciones inadecuadas para el riesgo de integración del ADN”.
En su declaración, Ladapo reiteró que “la integración del ADN plantea un riesgo único y elevado para la salud humana y para la integridad del genoma humano, incluido el riesgo de que el ADN integrado en los gametos de espermatozoides u óvulos pueda transmitirse a la descendencia de los receptores de la vacuna ARNm COVID-19”.
“Si no se han evaluado los riesgos de integración del ADN para las vacunas COVID-19 de ARNm, estas vacunas no son apropiadas para su uso en seres humanos”, afirmó Ladapo.
Pido que se detenga el uso de las vacunas COVID-19 de ARNm. pic.twitter.com/olg8VTh6gB
– Joseph A. Ladapo, MD, PhD (@FLSurgeonGen) 3 de enero de 2024
Crítico abierto de las políticas de COVID
Ladapo, un distinguido graduado de la Facultad de Medicina de Harvard e investigador médico con muchas publicaciones, ganó prominencia a principios de la pandemia por argumentar que el miedo – no una ciencia sólida de la salud pública – estaba impulsando los mensajes enviados al público en torno a COVID-19.
Publicó una serie de artículos en “USA Today” y “The Wall Street Journal” criticando las medidas de confinamiento y argumentando que el sistema sanitario “estaría menos sobrecargado si se tratara a más pacientes antes de que requiesen hospitalización, y existen opciones terapéuticas prometedoras que los pacientes pueden administrarse ellos mismos en casa.”
La franqueza de Ladapo y su enfoque para hacer frente a la pandemia llamaron la atención del gobernador de Florida, Ron DeSantis, que lo nombró Director general de salud pública del estado en septiembre de 2021.
Desde entonces, se ha manifestado en contra de las políticas y recomendaciones federales relacionadas con las vacunas de ARNm COVID-19 y ha pedido responsabilidades a las agencias.
En febrero de 2022 emitió una alerta dirigida al sector sanitario de Florida y al público en general advirtiendo de que las vacunas COVID-19 mRNA provocaban un “aumento sustancial” de las notificaciones de acontecimientos adversos en Florida.
En marzo de 2022, Ladapo desaconsejó las vacunas COVID-19 para los niños sanos, con lo que Florida se convirtió en el primer estado en romper con las directrices oficiales de los CDC.
El año pasado recomendó que los menores de 65 años no recibieran las nuevas dosis de refuerzo de la vacuna COVID-19.