Close menu
05/02/2024 News

COVID

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos sigue promoviendo las vacunas COVID para las mujeres embarazadas – ¿Podría la millonaria financiación pública explicar el por qué?

El presidente del Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos bloqueó un correo electrónico de la iniciativa ‘Reform Pharma’ de CHD en lugar de explicar por qué la organización sigue impulsando las inyecciones de COVID-19 para las mujeres embarazadas.

pregnant woman holding cellphone with ACOG and covid vaccine bottle

El Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (“American College of Obstetricians and Gynecologists”, ACOG) incumplió el plazo del 1 de mayo para explicar por qué la organización recomienda las vacunas COVID-19 a las mujeres embarazadas a pesar de las crecientes pruebas de que suponen un grave riesgo.

‘Reform Pharma’, una iniciativa de ‘Children’s Health Defense’ (CHD), envió a ACOG una carta el 22 de marzo en la que se describen las amplias y crecientes investigaciones científicas que documentan los riesgos de las vacunas para las madres y los bebés.

La carta también se refería a las subvenciones que el ACOG aceptó del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de EEUU.

La financiación estaba supeditada al pleno cumplimiento por parte de la organización de las directrices de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) que avalan la vacuna durante el embarazo.

La subvención también estipulaba que el ACOG amonestara a los médicos que no siguieran los protocolos de los CDC y rastreara a las mujeres que rechazaran la vacuna, para luego presionarlas con un seguimiento para que se vacunaran.

‘Reform Pharma’ exigió al ACOG que pusiera fin a su práctica de recomendar la vacuna COVID-19 a las mujeres embarazadas y que explicara por qué ha seguido promoviendo la vacuna hasta ahora.

La carta decía:

“Es hora de que el ACOG se reconcilie y admita su error. … Nuestro equipo exige que el ACOG deje de intimidar y engañar tanto a los médicos como a las mujeres embarazadas. …

“¡Es imperativo que el ACOG tome ahora las medidas adecuadas para evitar más daños y muertes innecesarias, ya que tiene la obligación legal, ética y moral de detener los pinchazos!”

Después de que el ACOG no respondiera, ‘Reform Pharma’ envió una carta de seguimiento el 22 de abril por correo certificado y correo electrónico al presidente del ACOG y a su director jurídico.

La carta daba de plazo a ACOG hasta el 1 de mayo para explicar, por escrito, por qué sigue promoviendo las vacunas COVID-19.

La presidenta del ACOG, Verda J. Hicks, respondió bloqueando el correo electrónico de ‘Reform Pharma’.

Una respuesta automática informando de que está fuera de la oficina fue la única respuesta de la directora jurídica de la organización, Molly Meegan.

“El hecho de que la presidente del ACOG nos haya bloqueado demuestra que ni siquiera están dispuestos a mantener una conversación para explicar por qué siguen imponiendo las inyecciones de COVID-19 a las mujeres embarazadas a pesar de las crecientes pruebas científicas de los riesgos para la seguridad”, declaró a “The Defender” la codirectora de ‘Reform Pharma’, Amy Miller.

‘Reform Pharma’ sigue trabajando para dar a conocer lo que dice que es corrupción del ACOG.

“El pueblo estadounidense debe saber que el ACOG está utilizando su autoridad e influencia para imponer las peligrosas inyecciones contra COVID-19 a las mujeres embarazadas, pero no reveló su acuerdo encubierto con los CDC”, declaró a “The Defender” Justine Tanguay, abogada y codirectora de ‘Reform Pharma’.

“Sacrificar la vida y la salud de las mujeres embarazadas y de sus bebés no nacidos a cambio de dinero es inaceptable”, añadió.

La misión de ‘Reform Pharma’ es acabar sistemáticamente con la corrupción en las Grandes Farmacéuticas y devolver la integridad al sistema sanitario estadounidense.

“‘Reform Pharma’ está llevando a cabo una labor de vital importancia, poniendo en evidencia a organizaciones como el ACOG, que pretenden representar los intereses de sus médicos miembros y de los pacientes que éstos tratan”, declaró a “The Defender” Kim Mack Rosenberg, abogada general de CHD y firmante de la carta.

“En realidad, el dinero habla, y parece que los pagos e incentivos de las empresas farmacéuticas pueden influir y captar a dichas organizaciones”.

El ACOG es una organización “enormemente poderosa” que domina la salud materno-fetal

La ACOG es una organización “enormemente poderosa”, con 60.000 miembros, según declaró a “The Defender” el Dr. James Thorp, experto en medicina materno-fetal.

La organización profesional de obstetras y ginecólogos elabora directrices prácticas, material educativo e iniciativas para mejorar la salud de la mujer, según su sitio web.

También es -junto con la Sociedad de Medicina Materno-Fetal (SMFM) y Junta Americana de Obstetricia y Ginecología (ABOG), una organización clave en el campo de la obstetricia y la ginecología, que ejerce un tremendo poder sobre las prácticas y normas entre sus miembros que son profesionales de la salud de la mujer, dijo Thorp.

Según ‘Reform Pharma’, el ACOG recibe órdenes de las grandes farmacéuticas y de los organismos de salud pública.

“Funciona principalmente como una pantalla para el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. y, en particular, para los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, ambos grupos de presión de la industria farmacéutica”, escribió ‘Reform Pharma’ en su carta.

Esto se hizo aún más preocupante cuando el ACOG empezó a promocionar las vacunas COVID-19, según ‘Reform Pharma’.

Cuando las vacunas salieron al mercado en diciembre de 2020, el ACOG mantuvo una postura neutral sobre la vacunación durante el embarazo, recomendando a las mujeres embarazadas “ser libres de tomar su propia decisión respecto a la vacunación con COVID-19”.

Eso cambió en julio de 2021, cuando la organización empezó a animar a sus miembros a “recomendar con entusiasmo la vacunación a sus pacientes”, tras aceptar 11 millones de dólares en subvenciones del HHS y los CDC para adoptar y promover entre sus miembros las posturas de las agencias sobre el COVID-19.

“Si el ACOG flaqueara o no se atuviera a la línea de trabajo, se le exigiría que devolviera todo el dinero de la subvención que recibió”, según la carta de ‘Reform Pharma’.

“El ACOG hizo un trato con el diablo y sacrificó voluntariamente la salud de las mujeres embarazadas y de sus bebés no nacidos a cambio de dinero”, afirmó ‘Reform Pharma’.

‘Reform Pharma’ también acusó al ACOG de presionar e intimidar a los médicos para que recomendaran encarecidamente la vacuna a sus pacientes y de ordenarles que “acosaran” a las mujeres que se negaran hasta que capitulasen.

La abogada Maggie Thorp, que el año pasado identificó la financiación de la subvención del HHS -que según dijo a “The Defender” asciende ahora a 17 millones de dólares desde que comenzó el periodo de pandemia de COVID-19-, dijo que cree que el CDC sólo está utilizando al ACOG como portavoz.

Basándose en su análisis de los documentos adquiridos mediante una solicitud de la Ley de Libertad de Información, Maggie Thorp dijo que la colaboración entre la agencia de salud pública y la organización privada es tan estrecha que era “difícil identificar dónde terminaban los CDC y dónde empezaba el ACOG”.

Dijo que el HHS está utilizando al ACOG para hacer lo que no puede: “dictar el contenido de las conversaciones privadas que tienen lugar entre los médicos y sus pacientes embarazadas”.

En ese sentido, dijo Maggie Thorp, el HHS está “utilizando al ACOG para sofocar la libertad de expresión de los médicos y su capacidad de expresar su desacuerdo”.

Como resultado, dijo, los pacientes no tienen acceso a la información que necesitan para dar un “consentimiento informado verdadero y válido.”

James Thorp dijo que el ACOG colabora entonces con sus organizaciones asociadas, la SMFM, la ABOG y la Federación de Juntas Médicas Estatales, que pueden retirar las licencias médicas o la acreditación a los médicos si no cumplen, como la federación dijo abiertamente que haría en una carta de julio de 2021.

“Tienen poder para despedir a médicos o retirarles la acreditación de la junta médica. Eso destruye a un obstetra”, dijo. “Así que es extraordinariamente intimidante”.

Es ‘triste’ que el ACOG ‘ignore la ciencia’

‘Reform Pharma’ proporcionó a ACOG un amplio resumen con notas a pie de página de la ciencia actual que demuestra los riesgos que las inyecciones de COVID-19 suponen para las mujeres embarazadas y la población en general.

Por ejemplo, los estudios han demostrado que la vacuna puede atravesar la barrera hematoencefálica y la placenta.

Según la carta, la información publicada en 2021 por el Dr. Tom Shimabukuro de los CDC en el New England Journal of Medicine, que afirmaba que las vacunas eran seguras basándose en los datos del Sistema de Notificación de Efectos Adversos de las Vacunas (VAERS) y del Sistema de Vigilancia de la Seguridad de las Vacunas (V-safe) de los propios CDC, era estadísticamente errónea.

Shimabukuro concluyó que no había “señales obvias de seguridad” entre las mujeres embarazadas que recibieron la vacuna. Sin embargo, presentó las cifras de forma engañosa, ocultando la tasa real de abortos espontáneos.

Según la carta de ‘Reform Pharma’:

“No revelar la verdadera incidencia del aborto espontáneo es, en el mejor de los casos, una grave incompetencia y, en el peor, prevaricación. La verdadera incidencia del aborto espontáneo [en sus estadísticas, entre los embarazos del primer y segundo trimestre] es alarmante, y oscila entre el 82% y el 91%.”

Las primeras investigaciones también relacionaron la inyección con “comportamientos similares al autismo” en ratas recién nacidas, lo que indica que la inyección podría complicar el neurodesarrollo y subraya la necesidad de realizar más estudios.

Varios estudios en revistas de primera línea han demostrado que las madres lactantes eliminan la proteína de espiga o pico en la leche materna, causando reacciones adversas potencialmente graves en sus bebés recién nacidos.

Y, según la carta, las inyecciones contra COVID-19 plantean riesgos de seguridad para todas las personas que van más allá de las complicaciones asociadas al embarazo. Esos datos se han publicado ampliamente en lugares que van desde el VAERS a estudios revisados por pares y más allá, fuentes fácilmente disponibles para cualquiera del ACOG que se preocupe de investigar.

Dada la gran cantidad de pruebas resumidas en la carta, “es triste que el ACOG parezca no profundizar en toda la investigación científica relativa a las inyecciones de COVID-19 y, en su lugar, se fíe de la palabra de las propias empresas farmacéuticas y de la FDA y los CDC, que también se basan en la ciencia farmacéutica”, afirmó Mack Rosenberg.

“Resulta especialmente trágico que el ACOG no reconozca ni investigue las importantes pruebas aportadas por las propias pacientes sobre las trágicas repercusiones que estas inyecciones han tenido en las mujeres embarazadas, sus bebés y sus familias”, añadió.

“Las mujeres embarazadas nunca deben tomar esta vacuna”, afirma James Thorp, que también ha documentado ampliamente la investigación científica sobre los peligros de las vacunas COVID-19 para las mujeres embarazadas.

“Ni siquiera es realmente una vacuna”, dijo. “Se trata de una terapia genética experimental con un seguimiento a largo plazo absolutamente nulo. Esto no tiene precedentes. Es una violación total de la regla de oro del embarazo”.

“Los infractores tendrán que rendir cuentas”

La “emergencia de salud pública” ha terminado oficialmente el 11 de mayo de 2023, y se ha demostrado que las vacunas no detienen la transmisión y que existen numerosas pruebas sobre los riesgos para las mujeres embarazadas y para todas las personas, escribió ‘Reform Pharma’.

Eso significa que “la única explicación para que el ACOG siga promoviendo este veneno sobre las mujeres embarazadas y sus hijos no nacidos es que la organización esté ‘comprada'”, decía la carta. “Los malhechores tendrán que rendir cuentas”.

‘Reform Pharma’ reiteró sus preocupaciones en la segunda carta, pero aparte del correo electrónico bloqueado y las notificaciones de estar fuera de la oficina, el ACOG no ha respondido.

Suggest A Correction

Share Options

Close menu

Republish Article

Please use the HTML above to republish this article. It is pre-formatted to follow our republication guidelines. Among other things, these require that the article not be edited; that the author’s byline is included; and that The Defender is clearly credited as the original source.

Please visit our full guidelines for more information. By republishing this article, you agree to these terms.