La vacuna de Pfizer asegura ser efectiva en un 90% sin aportar fundamento de revistas con revisión por pares ni de la Organización Mundial de la Salud

¿Puede el público permitirse confiar en las empresas de vacunas que deliberadamente retienen información y datos y se han aprovechado de la desesperación del público para conseguir escapar de los confinamientos, mientras que, al mismo tiempo, cosechan las recompensas del mercado de valores que ha respondido a un anuncio prematuro y no sustentado?